Rosa Mulholland, una destacada escritora de la época victoriana, incursiona en el género de los relatos de fantasmas con Historias extrañas, una compilación que abarca cinco relatos góticos. La colección incluye: El organista maldito de Hurly Burly, El espectro de Wildwood Chase, Una extraña historia de amor, El fantasma del Rath, y No tomar antes de dormir. Estos relatos se enmarcan en el estilo clásico del terror victoriano, lleno de atmósferas sombrías, emociones contenidas, y presencias sobrenaturales que no solo invaden el espacio físico, sino también el psicológico de sus personajes.
Resumen de la trama
El organista maldito de Hurly Burly: Este relato abre la colección con una historia en la que la música se convierte en el eje del horror. Un organista, condenado por una vida de excesos y malas decisiones, queda atado a su instrumento, cuyo sonido parece maldito. El ambiente de decadencia y el simbolismo del órgano como extensión del alma corrupta del protagonista hacen de esta historia un buen ejemplo del uso de la música en el terror.
El espectro de Wildwood Chase: Aquí Mulholland introduce una narrativa cargada de misterio familiar, donde las tensiones del pasado se entremezclan con la aparición de un espectro que revela secretos oscuros. La casa, como muchos de estos relatos, juega un papel fundamental como reflejo de los estados emocionales y mentales de sus habitantes, destacando el motivo recurrente de la herencia emocional y el legado de los fantasmas.
Una extraña historia de amor: Este relato cambia el tono, llevándonos hacia una exploración del amor trágico y las consecuencias de las decisiones impetuosas. Mulholland construye un romance con tintes de horror, en el que el vínculo emocional de los protagonistas con el más allá adquiere un papel central. Lo fantasmal aquí no es solo lo sobrenatural, sino también lo psicológico, lo no resuelto en los corazones de los personajes.
El fantasma del Rath: Retomando el terror más directo, El fantasma del Rath plantea una historia de venganza desde el más allá. Con una atmósfera densa y una narrativa casi detectivesca, Mulholland emplea elementos clásicos del relato de fantasmas, como las visitas espectrales que buscan justicia o desenterrar verdades olvidadas.
No tomar antes de dormir: Este relato cierra la compilación con una advertencia casi moralizante. Los sueños inducidos por sustancias juegan un papel fundamental en la percepción de lo real y lo irreal, abriendo la puerta a lo que parece un terror psicológico. Mulholland cuestiona aquí la fragilidad de la mente humana, susceptible de manipulación tanto por influencias químicas como sobrenaturales.
Análisis de la obra
Uno de los aspectos más notables de Historias extrañas es el uso del paisaje y la atmósfera para crear un entorno en el que los horrores sobrenaturales se sienten inextricablemente ligados a lo terrenal. Mulholland sigue en la tradición de escritores como Sheridan Le Fanu y M. R. James, donde lo fantasmal es el reflejo de lo reprimido o lo no resuelto en los personajes. Sin embargo, a diferencia de los maestros del género, Mulholland opta por una prosa más matizada, con un ritmo que a veces parece demasiado pausado para los estándares del horror moderno.
Uno de los puntos fuertes de estos relatos es la atención al detalle en la construcción de personajes femeninos. Aunque a menudo las mujeres en las historias de fantasmas victorianas son víctimas o figuras pasivas, Mulholland logra darles una mayor agencia, ya sea como herederas de maldiciones o como agentes activas de los eventos sobrenaturales que las rodean.
En cuanto a las debilidades de la colección, una crítica común podría ser que algunos de los relatos carecen del impacto emocional necesario para mantener la tensión a lo largo de la narración. Las historias más largas tienden a dispersarse en subtramas que restan eficacia al horror central. Además, algunos giros de trama son predecibles, siguiendo fórmulas que ya eran familiares en la época victoriana.
Conclusión
Historias extrañas ofrece una buena introducción al trabajo de Rosa Mulholland y es un buen ejemplo de la capacidad de la escritora para crear atmósferas de terror sutil y contenido emocional. Aunque no todos los relatos logran mantener la misma intensidad, en conjunto, la obra proporciona una lectura intrigante para aquellos interesados en el terror gótico de la época victoriana. Las referencias a la religión, la moral y la fragilidad de la mente humana son temas recurrentes que Mulholland explora con habilidad, aunque quizás no con la maestría de otros contemporáneos suyos.
En cuanto a su calificación de 4 estrellas de 5, refleja tanto las virtudes de su prosa y su habilidad para manejar la atmósfera como las limitaciones de algunas historias en términos de desarrollo de la tensión y la profundidad de la trama.