Muchos de los filósofos más importantes comparten una pasión: caminar al aire libre. Algunos repiten el mismo recorrido cada día y otros no paran de explorar nuevos caminos; hay quienes odian el campo y quienes adoran los parajes sublimes; unos disfrutan a la sombra de limoneros y otros se ocultan en bosques misteriosos. La Naturaleza nunca será un mero decorado para Nietzsche, Heidegger, Adorno, Sartre y otros grandes pensadores, sino la dimensión fundamental de algunas de sus más famosas ideas.
Esta polémica y delirante crónica de Ramón del Castillo le da un nuevo giro a la historia del caminar, que nos ha cautivado gracias a Rebecca Solnit, Frédéric Gros o Merlin Coverley.
No soy especialista en el tema, pero siempre me interesan los libros que reflexionan sobre naturaleza y filosofía. Este lo hace sobre el arte de pasear, tiene muy buena documentación y por momentos es muy interesante.
Me encantó, si no sabes mucho de filosofía igual lo disfrutas y el autor tiene un sentido del humor especial. Lo recomiendo mucho, también si te gusta aprender.
Me costó trabajo, no estoy acostumbrado a ensayos filosóficos y creo que tiene demasiadas anotaciones; prácticamente hay otro libro solo de anotaciones