En el reino, donde las maquinaciones políticas y las luchas de poder, cruentas como guerras, están a la orden del día, no es sencillo hallar la forma de escapar a los papeles impuestos. La vida de cada uno está condicionada desde la cuna, por la sociedad o incluso por designios divinos. Los Marcados por los dioses han de ser soldados; la familia real ha de mantener su poder; los plebeyos, obedecer, y la nobleza, buscar la gloria de su casa.
Pero surgen tres elementos que escapan al control que se ejerce sobre el pueblo mediante la ignorancia, la dominación y la fuerza: un noble menospreciado, una princesa rebelde y un soldado maldito. Y los tres removerán los cimientos de esta sociedad de intereses contrapuestos.
Pero ni el ejercito es el pretendido defensor del reino, ni los humanos son los depredadores más temibles, ni los planes de los poderosos llegan siempre a buen término.
Una apasionante historia de valores, poder, familia y determinación en la que todos han de cuestionar lo que se espera de ellos para saber quiénes son en realidad.
Al principio se hace muy pesado de leer sobre todo porque la tipografía parece más grande y no hay mucho espacio entre cada párrafo solo cuando hacen una separación porque otro personaje va a narrar desde su punto de vista, pero al final se hace muy interesante la historia
Acabe odiando a muerte a Sefeide y a Taisham, pero al final a este último le he perdonado un poco porque al final estuvo siendo manipulado por su padre todo el rato