Ebnu es el nombre por el que se conoce a Mohamed Salem Abdelfatah, poeta saharaui, nacido en la pequeña ciudad de Agmala (Sahara occidental) en 1968, es decir, la época en que el Sahara era provincia española, iniciando, por tanto, sus primeros años escolares con un maestro español. Con este libro Ebnu nos ofrece su voz cálida y firme, su voz testimonial, esperanzada, su voz de fuego, quemando las dudas y alumbrando el futuro de nuestra poesía. Que arda, y que la hoguera se agrande más y más con nuevos versos que prendan como yesca.
“¿Qué felicidad puede haber dentro de estos muros en estas interminables noches de insomnio y desesperanza?
Todo quedó contigo, lejano e intangible como aquella tarde de julio.
A veces visito la muralla que nos separa, intento recuperar tantas oraciones perdidas y pedirle a Dios que nos libre de las langostas.”
(“Añoranza”)
*
“Hoy es día de fiesta los poderosos mostrarán orgullosos sus fastos al poder.
Los otros sacrificarán sus sueños y la sumisión de sus antepasados.
Los pobres ¿Qué sacrificarán? lo más seguro es que devolverán al señor la única riqueza que les regaló: le ofrecerán sus hijos, pero antes esperarán hasta que el sol se eleve dos palmeras sobre el horizonte por si el arcángel quiere aparecer.
¿Quién sabe si no se repite el milagro? y además ¡Dios es tan poderoso…!”
(“El poder”)
*
“Un cerro que cuelga del cielo es testigo de este viaje al principio de mi edad accidentada. Al pueblo blanco que flota sobre una jarapa de piedra y agua.
La luz descompuesta se rompe sobre los cristales del sudor que los años de espejismos fundaron sobre mi espalda.
Cierro los ojos. Extiendo las manos hacia el mar hacia el cielo siguiendo el curso de los astros. Sobre el horizonte de dunas cruza una caravana de camellos blancos hacia las azules montañas de Tiris.
Entonces el sol levanta los brazos y amanece en Mojácar sobre los hombros de silenciosos indalos que me despiertan.”