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Le ParK

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L'île éveille d'ordinaire tout l'imaginaire des fictions utopiques. Or, ici, elle devient le lieu idéal du ParK, condensé insolite de toutes les formes de parcs imaginés par les hommes. Le cerveau du projet, Litch, y vit dans une tour d'ivoire. Il est le théoricien de ce qu'il nomme la neuro-architecture, fondée sur les ressorts les plus subtils de la psychologie humaine. Le ParK est un laboratoire à ciel ouvert où s'expérimentent, à la vue de tous, les pratiques futures et coercitives du contrôle social. À la manière des hommes qui y vivent, prisonniers de leur cadre de vie, le lecteur explore à son corps défendant ce lieu étrange, se heurte à l'insolite et à l'effroyable. Il s'invite à l'une des tables de jeux de l’hôtel casino Todeskamp 1, le bruit des machines à sous se mêlant au couinement plaintif de sommiers. Il pénètre les Quartiers des solitaires ou se retrouve, dans le Conservatoire des Cris, à entendre les infinies nuances de la souffrance humaine… Bien qu'élu, l'âme de cet aventurier d'un genre nouveau est mise à mal malgré les plus beaux atours de l'enchantement.

152 pages, Kindle Edition

First published April 8, 2010

55 people want to read

About the author

Bruce Bégout

50 books8 followers
Bruce Bégout, né le 21 mai 1967, est un philosophe et écrivain français. Il est maître de conférences à l'Université Bordeaux III.
Il a publié plusieurs ouvrages philosophiques, quatre essais aux éditions Allia (Zéropolis. L'expérience de Las Vegas, 2002 ; Lieu commun. Le motel américain, 2003 ; La Découverte du quotidien. Éléments pour une phénoménologie du monde de la vie, 2005 ; De la décence ordinaire, 2008), mais aussi un « documentaire fiction » à la manière de certains cinéastes tiré de son roman L'Éblouissement des bords de route (Éditions Verticales, 2004). Par ailleurs, il a participé à la revue Inculte avant de la quitter en février 2008. En 2013, il publie aux éditions Inculte Suburbia, un essai sur les banlieues essentiellement résidentielles qui s'étendent à la périphérie des villes. En parallèle à ses recherches, il dirige la collection « Matière étrangère » aux éditions Vrin.
Ses travaux s'inscrivent dans la tradition de la phénoménologie. Spécialiste de Edmund Husserl auquel sa thèse est consacrée, il se consacre à l'exploration du monde urbain, des lieux communs, mais aussi au quotidien.
Également auteur de fiction, il a publié un recueil de nouvelles, Sphex, en 2009 ainsi que Le ParK en 2010. En janvier 2014, c'est à nouveau un recueil de nouvelles qu'il publie aux éditions Allia, L'Accumulation primitive de la noirceur.
Ayant voyagé aux États-Unis, il livre dans Duane Hanson, le rêve américain son point de vue sur le sculpteur américain et ses réalisations

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Displaying 1 - 12 of 12 reviews
Profile Image for Zweifel.
75 reviews9 followers
November 3, 2024
Ich träume von Östrogen-Autobahnen, Adrenalin-Kirchen, Pheromon-Schwimmhallen, Hämoglobin-Straßen, Synapsen-Plätzen, Endomorphin-Gebäuden, Neurotransmitter-Landschaften, Enzym-Flughäfen, Steroide-Palästen, Menstrual-Sporthallen, Testosteron-Stadien, Amphetamin-Hangars, Gameten-Residenzen, Dopamin-Schulen, Psychotropen-Kasernen, Melatonin-Bibliotheken.
Profile Image for Mariano Hortal.
843 reviews201 followers
March 11, 2014
Publicado en http://lecturaylocura.com/le-park-de-...

Una de las primeras sorpresas agradables de este año es este “Le ParK” del filósofo y escritor francés Bruce Bégout; era difícil que un libro que tenga esa portada, ese diseño y edición y un parque de atracciones para representar una distopía no fuera a gustarme y, ciertamente, ha sido así. Estamos ante una pequeña joya.
Estructurado en pequeños capítulos, desde prácticamente la primera página el francés adopta un estilo periodístico poco habitual para este tipo de narraciones; de hecho, la mayoría de las ocasiones suele hacerse de una manera ficcional como si se tratara de una novela representándonos alegóricamente dicha distopía. La adopción de este estilo periodístico resulta más terrorífica precisamente porque esta forma de escribir nos acerca aún más a la realidad en que vivimos; la sensación es la de estar leyendo una crónica que tratara sobre algo que es real, que está sucediendo de verdad:
“Le ParK es un parque, si bien un parque distinto a los demás. Hay muchas clases de parques: para plantas, para animales, para hombres, parques de empresa, destinados a vehículos e incluso a aparatos averiados, parques de ocio, de encarcelamiento, de estacionamiento, de espacios protegidos. Le ParK es eso y más. La K mayúscula subraya su singularidad absoluta. En cierto modo, este lugar expresa la esencia universal de todos los parques reales y posibles. Es el parque de todos los parques, la síntesis definitiva que revela al resto como obsoletos; el concepto universal, el invariante formal. Todo aquello que pueda caracterizar a un parque se encuentra reunido en Le ParK, bajo una forma inédita y un tanto fantástica. Abominable, dirán algunos.”
La letra K en mayúscula subraya la unicidad del sitio, incluso a través del nombre, un sitio en el que lo lúdico que se puede mezclar con lo no tan lúdico de una manera explosiva:
“Le ParK guarda más similitudes con un sistema de gobierno cosmopolita en la era web 3.0 que con el antiguo esquema de panem et circenses. Y no es que –hagamos hincapié en ello- el goce y la distracción se hallen del todo ausentes en este emplazamiento singular, a contracorriente de lo habitual en esta materia, pero sí se encuentran combinados con otros elementos menos lúdicos que le confieren un giro especialmente asombroso, incluso explosivo. Nace una nueva geografía del sueño, con sus imágenes ambiguas, sus ambientes flotantes, sus condensaciones salvajes.”
Lo que más asusta, como dije anteriormente, es precisamente esta apariencia de realidad que se representa aún más por la sensación de confusión que nos transmite; esta confusión está emparentada con la visión que tenemos actualmente de una realidad que no acepta verdades absolutas; vivimos en tantos grises que no nos sentimos seguros, y esa es la baza más original del parque:
“El espacio psicopatológico de Le ParK se ocupa en cada una de las encrucijadas del terrorismo mundial y del urbanismo inmunitario. Como vemos, su originalidad tiene que ver con la confusión, en un solo y mismo lugar, de diferentes clases de enclave humano; con el juego sutil de los mestizajes salvajes, de los collages surrealistas, de los acoplamientos monstruosos, de las relaciones inéditas, unas veces geniales y otras descabelladas, siempre provocadoras.”
La singularidad del parque se convierte entonces su mayor característica para la elección de los visitantes, vivir en él, sufrir sus confusiones, se vuelve su mayor baza, lo convierte en elitista; el siguiente nivel de terror al que podemos llegar, no solo lo pasaremos mal en la realidad que vivimos sino que nos pelearemos por estar entre los elegidos para dicha realidad:
“Le ParK no aspira rivalizar con Las Vegas, Macao o Dubái, esas vulgares trampas para turistas que deslucen su oferta al ampliar la admisión de su clientela. Lejos del circo popular, se postula como un producto de élite, una obra de vanguardia, severa y difícil, que no pueden apreciar sino los iniciados escogidos tras una cuidadosa criba. Lo que nos ocupa es una nueva clase de parque, más especializado, más riguroso, más selectivo.”
A la descripción inigualable que hace de Le ParK, Bégout añade, en su parte final, la experiencia de aquellos visitantes que han gozado del parque, a los dos niveles de terror mencionados añade un tercero, más allá, la aniquilación de la esperanza como posible elemento dulcificador de la realidad vivida:
“Se acuerda entonces, valiéndose de una reminiscencia escolar, de que la esperanza es el último de los males –el más temible y devastador- que sale de la caja de Pandora, contrariada por haberse dejado atrapar. Ere es el recuerdo particular de Le ParK que se llevará consigo y que no lograrán tapar, por su capacidad inimaginable de atraer el polvo, las mesas o chimeneas en el salón de sus ambiciones derrotadas.”
Por si fuera poco, para acabar, nos demuestra la vigencia de “Le ParK” y cómo nos conformaremos con esta situación por muy horrorosa y grotesca que nos parezca:
“Podemos apostar a que, a medida que el mundo occidental se vuelva más sano, hermoso, bueno, rico y viejo, menos soportable será para una franja importante de su población esta felicidad ineluctable de la que se empeñará en escapar cueste lo que cueste. Entonces la crueldad constituirá un nuevo mercado a explotar, una evasión lucrativa. No obstante, Le ParK no es un mero espejo del futuro, se asemeja más bien a una galería viviente de pinturas bárbaras alrededor de las cuales gravita, sin cuestionarse demasiado, un público ávido de emociones alacres y morosas.”
Quizá lo más doloroso es que no estamos hablando del futuro sino que Le ParK ya está imbuido en nuestras vidas. Excelente libro, sin lugar a dudas, en tema, edición, estilazo… no puedo ponerle ningún pero. Hay que leerla.
Los textos vienen de la traducción del francés de Rubén Martín Giráldez de “Le Park” de Bruce Bégout en la editorial Siberia
Profile Image for Vicente Ribes.
916 reviews170 followers
March 14, 2019
Flojo. Para nada lo esperado y mira que la premisa inicial prometía. Un loco millonario crea el parque de atracciones más extremo del mundo con representaciones dl holocautos o ghettos negros con violencia y marginalidad al alcanze de bolsillos holgados. Leemos la crónica de un periodista que ha asistido al parque. Tal vez el problema es que lo que parece que acabas leyendo es un folleto explicativo del parque y la buena idea se queda en agua de borrajas.
Profile Image for Matias P. .
241 reviews10 followers
October 4, 2021
Libro muy peculiar que puede ser leído - entre otras posibilidades- como novela de ciencia ficción, como crónica periodística, como metáfora social distópica o como ensayo en torno a las perversiones de la ciudad contemporánea y sus geografías.

Ballard es referencia inmediata, pero se nota que Bégout tiene bagaje propio. Por momentos también me ha hecho pensar en una versión oscura de Las Ciudades Invisibles de Calvino.

Mención especial a la traducción, difícil pero muy lograda.

8'5/10
Profile Image for Nora .
170 reviews
July 13, 2020
Sehr interessant zu lesen, definitiv nicht für jeden etwas.
3 reviews
October 6, 2025
Une visite à travers le plus révélateur de l'intériorité humaine des parcs d'attractions.
Je sais pas si ça a ruiné mon expérience des parcs ou le contraire, mais ça a changé quelque chose.
Profile Image for Óscar Brox.
84 reviews23 followers
May 11, 2014
Una de las claves bajo la que se recoge el signo de lo contemporáneo es la superproducción. La sobreabundancia de estímulos, que tanto puede referir a lo psicológico como a lo económico, y la sobreabundancia de afectos, que a fin de cuentas dibuja el mapa de nuestra condición humana. Capital y pasión, una alianza que cubre desde la evasión más pueril hasta los aspectos más fundamentales. Bruce Bégout había posado su mirada con anterioridad en una de las potencias del consumismo más febril, Las Vegas, como simulacro y espectáculo del porvenir de las metrópolis. En Le Park, la novela que publica Siberia, el filósofo francés orienta esa reflexión hacia la ficción -por tanto, hacia la intuición y las fabulaciones- en forma de un gigantesco parque de parques que, como aquel libro de Ballard, deviene una exhibición de atrocidades.

Escrito a mitad camino entre el informe y la crónica periodística, Le Park aborda un repaso exhaustivo de las características del parque, descripción casi imposible que Bégout convierte en rasgo propio del lugar: el exceso de detalle y la proliferación de atributos, la acumulación y la sobreproducción, la falta de una definición cerrada ante un espacio que no deja de extender sus tentáculos al conquistar cada afecto y cada estímulo que podamos poner en liza. Un jardín de las delicias con forma de campo de exterminio, una guardería y una cárcel, un geriátrico, el paraíso y el purgatorio, Disneyland y Treblinka. Opuestos que comparten una naturaleza espectacular, la divisa de nuestro presente, y que se injertan en esa isla cerca de Borneo como miembros de un mismo cuerpo; de una idea de ocio violada y ultrajada por sus continuas evoluciones, donde puede el más, la lógica del añadido y la falta de límite.

Bégout, sin embargo, aporta un enfoque interesante: el parentesco o la raíz que comparten las diferentes atracciones del parque, es decir, cómo lo contemporáneo parece que acerca (y acepta) como dos fenómenos similares el entorno concentracionario con la imagen tradicional de un lugar para la familia. He ahí una de las patas del análisis de su autor, que construye un espacio inmenso para poder reflejar la mutación/corrupción/evolución de las formas de ocio y la reflexión que atrae para sí esa mezcla. En el fondo, se trata de una manera de visar algo tan difícil de aprehender y formalizar, y sin embargo tan común en nuestro discurso, como la novedad; la ansiedad por lo nuevo y la demanda de lo diferente/insólito. De ahí, por cierto, una de las ideas más atractivas del libro: Le Park no es un conjunto de atracciones, sino un contrato social entre personas mediatizadas por dichas atracciones. En Le Park no hay lugar para el exceso, y si lo hay sin duda es un exceso de realidad.

A través de personajes con nombres vagos o elementales, Kalt (frío), Licht (luz) y Leer (vacío), Bégout desgrana las ambiciones teóricas del parque, más neuronales que psicologistas. Espacios para estimular nuevos contactos sinápticos y nuevos circuitos neuronales; zonas que respondan a las emociones, a la atracción y repulsión, al shock primitivo y al elaborado. Qué gran fantasía aquella que imagina un espacio diseñado como un cerebro, construido con sus elementos y organizado con sus funciones. Es ahí donde el filósofo francés articula otra de las partes de su discurso: la emoción que inspira ese lugar y el lugar que inspira esa emoción, lo que deseamos, lo que creamos y la relación fuerte que establecemos entre ambos puntos. Una cuestión abierta tanto al ámbito del arte contemporáneo como al de la reflexión moral, al urbanismo y a la sociología, tal y como, a partir de un concepto como la biopolítica, reflejara Michel Foucault en algunos de sus escritos.

Conviene leer Le Park como una poderosa introducción a cierta rama del pensar filosófico contemporáneo; como un ejercicio de seducción que tiene en sus contornos de novela de ciencia-ficción su mejor herramienta. Un poco a la manera del Ballard de La exhibición de atrocidades, con el que comparte numerosos puntos en común, donde la reflexión sobre el destino de los afectos nos invita a continuar la investigación por otros medios. Por eso, la fortuna de un libro como el de Bégout hay que encontrarla en su lucidez para detectar los elementos que describen nuestro presente y, como cantara Ian Curtis, enseñarnos el camino para adentrarnos en él.

Publicado en Détour
Profile Image for Joan Rius.
79 reviews18 followers
Read
March 5, 2023
Hoy os traigo esta maravilla injustamente poco conocida. Es el supuesto relato de un periodista que ha sido invitado a Le Park para realizar una crónica de su estancia. Le ParK es obra de un magnate ruso llamado Kalt y de Licht, un arquitecto demente y visionario que busca una neuroarquitectura que fusione los espacios con las mentes de los que los habitan. Eso mismo es Le ParK: una puesta en escena de las inclinaciones que dan forma a la condición humana. Un entretenimiento sin límites morales, una mezcla de todo lo que remueve nuestras pasiones, tanto un criadero de vacas, como un resort veraniego en una playa tropical o una ejecución en un cadalso medieval; tanto da si se trata de la sensación de peligro o de la seguridad, del asco o del apetito, del placer o del dolor. En Le ParK, los clientes interactúan con atracciones inmersivas, que les permiten ser prisioneros de un campo de concentración, o acudir al Cabaret de las Utopías Perdidas, para presenciar la ejecución de un atentado en el curso de una revolución popular. La novela se compone de los apuntes de este periodista, que nos cuenta lo que ve, lo que otros cuentan del parque, lo que dicen los teóricos y los periodistas sobre las diferentes atracciones, o los rumores espeluznantes que corren acerca de Le ParK, como el de supuestas ejecuciones masivas de civiles. Se trata de un narrador del que no podemos fiarnos demasiado, y que parece observar esta vorágine de terror desde una distancia moral y emotiva imposible.
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Le ParK puede servir como metáfora de nuestra sociedad hipercapitalista actual, en la que todo vale lo mismo, es decir, el precio convenido, y en la que el negocio no tiene referencia moral; tan solo márgenes de beneficio. Le ParK, como la cultura globalizadora de la mercantilización infinitamente creciente, no tiene centro, es todo una mezcla y un desorden en el que conviven la muerte y el confort en una desarmonía total.
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Pero, más allá de su valor metafórico, se trata de una magnífica novela de ideas, de un límpido relato de terror antropológico; el sueño febril de una sociedad enferma.

De mi IG: https://www.instagram.com/llibresdest...
Profile Image for Maria Skyllas.
100 reviews5 followers
September 23, 2014
L'auteur décrit un parc imaginaire, un concept unique et extrême. Il n'y a pas vraiment d'histoire en tant que telle, il s'agit plutôt de brèves incursions dans ce monde inusité. Un roman original et très bien écrit, mais je suis restée un peu sur mon appétit à quelques reprises en cours de lecture.
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