En «Numancia destruida» (1775), de Ignacio López de Ayala, se vive con toda su intensidad la esforzada y pétrea unidad de los numantinos frente al sangriento sitio romano. Unidad de lugar, unidad de acción, unidad de tiempo, coincidencia de todos los numantinos en el mismo error trágico, todos los elementos de la obra son símbolos de la trágica unidad numantina. Notable figura humana en este sentido es la "mujer guerrera" Olvia, y aun los romanos se deshacen en alabanzas de la singular dedicación de Numancia entera a la conservación de su honor en el holocausto común. En el romance endecasílabo, Ayala ha captado el tono augusto de clásicos de la antigüedad. Nada hay aquí -estamos lejos de los graciosos de las comedias aureoseculares sobre el cerco de Numancia- que nos distraiga de la vivencia de una de las horas más trágicas de España. «Numancia destruida» nace de la misma poética secular que las grandes tragedias de todos los tiempos y todos lo países.
Otro libro que leo sobre Numancia en menos de 3 meses. Y este me ha gustado bastante más que el de Cervantes, pero tampoco es un tema que me guste en exceso, aunque sí reconozco que está muy bien tratado en este libro y el desarrollo que tiene es muy bueno, aunque a veces peca de ser muy lento y repetitivo en las lamentaciones y presagios del futuro de Numancia.
un 2,5 quizás, me ha parecido bastante aburrido porque no me ha sido fácil de seguir. parezco lerda diciendo eso pero la verdad que la historia no me estaba diciendo mucho, tuvo cosas que sí me gustaron pero por ejemplo cuando había algún giro de guion o algo ni me sorprendía porque no estaba metida en la historia