Para empezar, debo decir que es la segunda vez que leo un libro de este tipo de una compatriota (la primera vez fue "Identidad Compartida", de Rafael Baralt). De hecho, este fue uno de los motivos que me impulsó leer este libro: apoyar a una joven y talentosa connacional.
Sobre el libro, debo decir que me gustó. Consideró que Geral, la autora, supo iniciar, encaminar y culminar la trama de esta novela inteligentemente. Metiéndonos llanamente en una ambientación post-apocalíptica, donde la humanidad entera (excepto por el pequeño grupo de jóvenes cuyas pericias seguimos a lo largo de las páginas de Los Guardianes) ha sido eliminada por una fuerza misteriosa. Los supervivientes, entre los que se encuentran un par de niños, deben arreglárselas para mantenerse unidos y subsistir después del caos.
Puede apreciarse que es la primera novela de la autora. Si bien me gustó la novela en general, y los personajes, debo decir que no fue así con la forma de narrar de la autora. Tardé más de un mes leerme este libro (que tiene alrededor de 300 páginas), porque no es una prosa fácil la que describe a los personajes y a los acontecimientos. Debe ser más pulidad. "Mientras menos detalles, mejor", dicen, y esto debería aplicarse aquí. Hay un exceso de descripciones que te hacen perder el hilo de la historia, más aún habiendo tantos personajes principales.
Raoul, Louis y Yerick me gustaron como personajes. Por mí, la historia habría sido más disfrutable si sólo hubiera sido contada a través de ellos. Tienen personalidades marcadas, creíbles, y espero saber más de ellos en el futuro. También Monique es simpática.
Mi consejo: si van a leer esta historia, toman en cuenta que la narración no es fácil, como dije, pero la historia sí que la van a disfrutar. Deben darle una oportunidad. Al final, les aseguro, habrá valido la pena.