Jacques D’Hondt ha escrito en este libro mucho más que la biografía del filósofo alemán Hegel (1770-1831). El lector encontrará en estas páginas la crónica de uno de los momentos más fascinantes de la historia europea (marcado por la crisis del absolutismo, las guerras napoleónicas y las revoluciones burguesas), así como el apasionante relato de la aventura intelectual que se desarrolla en nuestro continente desde el final de la Ilustración y que, tras pasar por el Romanticismo, culmina con el idealismo alemán, cuya figura más destacada es precisamente Georg W. F. Hegel.
Jacques d’Hondt es profesor honorario en la Universidad de Poitiers. Está considerado como el mayor especialista francés en el autor de LA FENOMENOLOGÍA DEL ESPÍRITU. Forma parte del comité de dirección de la Hegel-Vereinigung y es miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de Leipzig. Es además autor de cinco monografías de carácter más especializado dedicadas a la filosofía hegeliana. En esta biografía se ha propuesto, en cambio, hacer accesible al gran público las líneas maestras del pensamiento de Hegel, destacando los múltiples y sorprendentes matices de una personalidad extraordinariamente compleja en un momento clave de la historia europea.
Leído con calma, cuanto menos una interesante biografía sobre el Hegel persona, principalmente, y no el Hegel filósofo, aunque se introduce en su pensamiento y obra. Pero sobre todo en por qué llega a ser quien es; a pensar como piensa y escribir como escribe. Interesante como libro de "historia", para conocer la época y el ambiente, el contexto social. Una Alemania fragmentada y muy puritana donde va surgiendo el poder Prusiano por un lado, y que por otro teme la Revolución Francesa, y después la irrupción avasallante de Napoleón... y su posterior derrota; la Restauración aún más opresora; la Santa Alianza. Un sitio y época donde era peligroso que te tuviesen por liberal (de los buenos, no de los liberales económicosderechones de ahora) o te declararas ateo. ¡Ni tan siquiera que dudaras de ÉL! Y ahí en medio él, el gran filósofo, yendo y viniendo de un sitio a otro, perdiendo amistades, creándose enemigos, aspirando a un puesto de honor en la universidad, y seguro de su superioridad filosófica, diciendo sin decir... metiendo el dedito lo justo como para que se pueda sospechar pero sin llegar a hurgar... o eso dice el libro. Por lo que se, en otros sitios y biografías (que se mencionan aquí) le tienen de viejo reaccionario; filósofo "oficial de la monarquía prusiana. A saber. Yo me lo tendré que creer o no. Y algún día, tal vez intente leer al propio Hegel, o libros sobre su pensamiento e intentar sacar mis propias conclusiones. Si reúno el valor suficiente.