Akae llega nuevo a una sucursal de la empresa donde trabaja después de que fuera descendido debido a un problema de romance en la oficina. En esta nueva oficina el jefe se llama Nagamine y es conocido como diabolico, ya que se dice que atrae a quien se cruza en su camino, hombre o mujer y al parecer en el pasado incluso hubo peleas entre los rivales. Cuando Akae conoce al nuevo supervisor no entiende a que se refieren con esas historias, el ve a un hombre mayor que él que tiene el cabello completamente blanco, es atractivo pero no como para ser irresistible. Todo se complica cuando una compañera laboral se le confiesa a Akae y este después de haber tenido una fuerte decepción amorosa y haberse visto involucrado en el escándalo que generó su traslado, lo último que desea es en salir con alguién y menos si es de su lugar de trabajo. Pero no sabe como rechazar a la mujer sin que esta se sienta mal, asi que se le ocurre decirle que él está enamorado del jefe de la división, Nagamine, esto lleva a que Akae se confiece con el jefe y le pida salir pero lo que Akae no espera es que el jefe acepte... Y aqui empieza la historia entre estos dos protagonistas que se enamoran de forma inesperada y tierna.
Me encantó este manga, es una historia para calentar el corazón.
School romance stories feel like eating cotton candy—sweet, soft, and they leave you with a light, happy feeling in your heart.
College romance stories feel like drinking a soda on a scorching afternoon—refreshing, easygoing, and fun, like chatting about random things with a close friend.
But office romance stories—ones that involve adults, careers, and the chaos of life where some choices are already off the table—feel like eating your favorite meal during lunch break in a crowded, hot cafeteria.
And of course, this manga falls into that third category. Office romance always has a special place among other romances—at a glance it may seem worn-out, but it’s full of passion.