Este volumen describe con firmeza la historia de las ideas de los precursores de la Modernidad y su lucha contra sus perseguidores. Esta contienda todavía no ha terminado y nosotros somos sus herederos.
Tras una detallada historia de las ideas del Renacimiento, este libro destila otro libro oculto de intervención política, en el que el lector encontrará un aliado intelectual contra los poderes actuales de la reacción, del servilismo, del dogmatismo y del totalitarismo.
La imagen que nuestra época elabore acerca del Renacimiento es muy importante para definir el futuro que queremos construir. Justo por ello, aquellas corrientes intelectuales y religiosas herederas del escolasticismo están muy interesadas en transmitir e imponer una idea residual del Renacimiento.
Frente a esto, el libro de Herrera define con claridad qué debe la Modernidad al verdadero precursor (el humanista y el filósofo renacentista) y qué debe la Modernidad (si le debe algo positivo) al perseguidor (la escolástica y sus poderes temporales). El perseguidor nunca fue el precursor de la Modernidad en términos de ilustración, libertad, antidogmatismo y cosmopolitismo.
3.5. Está muy bien como hilo conductor y reivindicación del pensamiento renacentista, pero quizás sobran las invectivas sin argumentar contra la filosofía escolástica.
A pesar de no estar de acuerdo con las ideas que tiene sobre el Renacimiento como una revolución, es una obra muy interesante para introducirse en la filosofía renacentista. Es un manual para la UNED, pero es bastante ligero y eficaz en explicar la filosofía del momento.
A pesar de sus errores lingüísticos y su clara ideología, permite adentrarse a la filosofía renacentista: a entender sus obras y autores más significativos y su relación entre el pensamiento medieval y moderno.
Faltaría un apartado dedicado a la escolástica, más allá del capítulo dedicado a Pomponazzi. Entiendo que el autor está centrado en la "primera filosofía moderna", pero hubiera estado bien ver la otra cara del pensamiento de este periodo histórico. Personalmente me hubiera interesado un capítulo sobre la escuela de Salamanca.
(3.75/5) Como libro-manual de filosofía del Renacimiento cumple con su finalidad principal. De hecho, es de agradecer la existencia de un opúsculo de esta guisa en castellano, dado que, como el autor bien señala en la introducción, el pensamiento renacentista suele tratarse como una nota a pie de página, pese a su extremada importancia. El contenido es adecuado y aclara muchas nociones.
Debe aceptarse, eso sí, su estilismo académico y también cierto sesgo (evidente): juzga el origen de la Modernidad desde la torre de vigía de la contemporaneidad. En cualquier caso tampoco es para rasgarse las vestiduras, pues al rebuscar en el Renacimiento los orígenes del individualismo, del materialismo, del naturalismo científico (etcétera) no incurre en ningún anacronismo. También es adecuada (pues es cierta, y ya lo supo ver Jacob Burckhardt) su invectiva en contra de la acción política del Imperio Español en Italia y como éste fue un freno para las corrientes más renovadoras. Y también es adecuada su crítica (genérica) a la escolástica, al ser esta una trinchera anquilosada que contuvo la "revolución" humanista.
Lo que sí que es criticable es, como han señalado algunos lectores, que no haya incluido un capítulo sobre la neoescolástica (¿Cómo puede haber pasado por alto la segunda escuela de Salamanca, con Francisco de Vitoria, Martín de Azpilicueta, Tomás Mercado, Francisco Suárez?). Esto supone la carencia más grave. Pero no es la única. ¿Cómo es que olvida a ese gran precursor del materialismo que es Bernadino de Telesio? ¿Y por qué no cita, aunque sea someramente, el erasmismo de Juan Valdés?.
Un prestor con toles lletres. Tuve esti llibru como manual de la UNED pa Filosofía Medieval y Renacentista II y foi un gustu. Un manual claru, con sentíu didauticu y completu. Estes carauterístiques nun són tolo fáciles de topar nos manuales de la UNED que nos podríemos pensar. El manual fai un análisis pormenorizau de la filosofía renacentista y, personalmente, semó les ganes de lleer de primera mano a los grandes autores de la dómina (Lutero, Moro, Pico della Mirandola, Galileo, Copérnico, ...) Una edá percuriosa na que munchos sabios ficieron por dar un pasu alantre depués del rodiellu nomáu escolastica.
Uffffffff he aprendido MAAAAAZO. La importancia de volver al origen, de la independencia del juicio, de cuestionarnos si realmente tiene sentido nuestro statu quo. De verdad, vaya época más interesante (e infravalorada). Chapeau por el autor, que hace una síntesis magistral, divulgativa y rigurosa. Recomendadísimoooooo.