Knygoje "Tiesa ir teisinės formos" pateikiamos penkios autoriaus paskaitos iš veikalo – „Dits et écrits“ II tomo, kuriame apmąstomos pažinimo formos, žinių sferos ir pažįstantysis subjektas kaip istoriški, nuolatos besiformuojantys dėl visuomenę sudarančių socialinių praktikų daugio. Priešinamasi socialiniuose moksluose vyraujančioms teorinėms tendencijomis, traktuojančioms pažįstantįjį subjektą, pažinimo formas ar objektus kaip iš anksto duotus ir nekintančius. Foucault tiria Vakarų pasaulio teisines praktikas kaip vieną iš būdų, kuriuo visuomenė gamina įvairias subjektyvumo ir pažinimo formas, subjekto ir tiesos ryšius. Aptariamas disciplinarinės visuomenės ir įkalinimo praktikų formavimasis XVIII a. pab. – XIX a. pr., jų atotrūkis nuo modernios teisinės teorijos bei vaidmuo šiuolaikinėje visuomenėje.
Paul-Michel Foucault was a French philosopher, historian of ideas, writer, political activist, and literary critic. Foucault's theories primarily address the relationships between power and knowledge, and how they are used as a form of social control through societal institutions. Though often cited as a structuralist and postmodernist, Foucault rejected these labels. His thought has influenced academics, especially those working in communication studies, anthropology, psychology, sociology, criminology, cultural studies, literary theory, feminism, Marxism and critical theory. Born in Poitiers, France, into an upper-middle-class family, Foucault was educated at the Lycée Henri-IV, at the École Normale Supérieure, where he developed an interest in philosophy and came under the influence of his tutors Jean Hyppolite and Louis Althusser, and at the University of Paris (Sorbonne), where he earned degrees in philosophy and psychology. After several years as a cultural diplomat abroad, he returned to France and published his first major book, The History of Madness (1961). After obtaining work between 1960 and 1966 at the University of Clermont-Ferrand, he produced The Birth of the Clinic (1963) and The Order of Things (1966), publications that displayed his increasing involvement with structuralism, from which he later distanced himself. These first three histories exemplified a historiographical technique Foucault was developing called "archaeology". From 1966 to 1968, Foucault lectured at the University of Tunis before returning to France, where he became head of the philosophy department at the new experimental university of Paris VIII. Foucault subsequently published The Archaeology of Knowledge (1969). In 1970, Foucault was admitted to the Collège de France, a membership he retained until his death. He also became active in several left-wing groups involved in campaigns against racism and human rights abuses and for penal reform. Foucault later published Discipline and Punish (1975) and The History of Sexuality (1976), in which he developed archaeological and genealogical methods that emphasized the role that power plays in society. Foucault died in Paris from complications of HIV/AIDS; he became the first public figure in France to die from complications of the disease. His partner Daniel Defert founded the AIDES charity in his memory.
Conferencias filosóficas de gran fuerza corrosiva. La tesis central dice que la verdad en contextos jurídicos es una forma de poder, un efecto de sentido codificado por la validación interna de un discurso político. El método es histórico, tanto como filosófico. Recorre desde la Grecia Antigua hasta el mundo moderno posrevolucionario. La genealogía de los dispositivos del control social, del nacimiento de la prisión, del panóptico, son brillantes. El derecho moderno como continuación de la guerra, sobre todo el penal. Escalofriante. El análisis de la figura del procurador y sus derivas institucionales en la modernidad es tan exacto como desconcertante. Se supone que el derecho en la actualidad es una superación de la noción de órdenes bajo amenazas por la noción de sistema de reglas. Así lo planteaba Herbert Hart. No queda muy claro a la luz de estas conferencias de Foucault. Pareciera que hay mucho de la Alta Edad Media que nunca perdió vigencia, sólo se enmascaró. Hay una tensión sin resolución que le suma mucho al libro. Aunque las preguntas posteriores a las conferencias casi lo arruinan. Por suerte, Foucault pudo darles sentido, pero los psicoanalistas del público se preocuparon casi exclusivamente por la polémica del anti-Edipo de Deleuze y Guattari. Foucault coincide en gran medida con Deleuze, pero va por otro lado, le interesa sobre todo desarticular los discursos del poder que tipifican al ser humano actual hasta llegar a un angostamiento extremo de la libertad. La última conferencia sobre dispositivos de inclusión por medio de la exclusión parece dicha por Nietzsche, el Dionysos del siglo XIX. Foucault es el Dionysos del XX.
Muito interessante, trata do processo penal, da prática judiciária, do Inquérito como forma de obtenção e criação da verdade, em seguida do poder panóptico e das funções do direito penal, do poder disciplinar, das inúmeras relações de poder sobre as quais nos sustentamos. Crítica ao marxismo acadêmico que coloca o sujeito de conhecimento como algo prévio sob o qual se imprime a ideologia conformada pelas condições sociais e econômicas. Ao final, há uma transcrição de uma mesa redonda com discussões sobre a psicanálise que gostei muito também. Sendo uma leitora iniciante de Foucault que não domina todos os termos acadêmicos utilizados, me reservo ao direito de fazer uma crítica, que na verdade é mais um reflexo da própria realidade das relações poder-saber. Fala-se só de homens, de pensadores homens, com categorias acadêmicas masculinizadas européias, não se fala de raça então se fala de gente branca. O próprio Foucault é um dos que me abriu os olhos para as diversas relações de poder sob as quais nos organizamos, e com os olhos bem abertos faço a crítica. Falta raça, falta gênero, falta pós-colonialidade no pensamento, no conhecimento, nesse poder-saber, saber-poder, que se expressa nesse livro.
Permet entendre de forma molt reveladora el perquè de l'evolució i canvi de les diferents formes jurídiques i del sistema penal sempre com a mecanismes de forçes polítiques i de poder. És un llibre que fa reflexionar sobre el món actual i en conseqüència sobre la societat al llarg de la història. Crec que ha estat una bona manera d'introduir-me al pensament de Foucault i tinc ganes de llegir altres textos seus.
Lo leí para realizar un ensayo de Filosofía de la mente pero me agrado mucho la lectura. La obra recoge una serie de conferencias que dio Foucault sobre el tema de la verdad y las formas jurídicas intentando llegar a explicar cómo se ha llegado a esta "sociedad disciplinaria" actual y cómo se ha llegado al sistema actual. ¿Por qué hemos escogido como castigo la prisión por ejemplo como método de repercusión a los criminales? Voy a realizar un resumen de las ideas que más me atrayeron pero, si te va interesando el resumen, recomiendo mucho más leer la obra donde Foucault lo explica mil veces mejor. Hace un recorrido histórico del problema y comienza con el nacimiento de la indagación que Foucault entiende que nace en la antigua Grecia como se ve reflejado en la historia de "Edipo Rey" de Sófocles. La indagación es el método de juntar los varios testimonios de varios testigos para recrear lo que ocurrió y averiguar qué crimen se ha cometido y quiénes lo han cometido. Se da voz incluso al pastor y esto permitirá derrocar al tirano Edipo cuando se revela que mató a su padre y se casó con su madre. La indagación sin tanto se perdió durante la Edad Media siendo reemplazada por la prueba. Prueba social, verbal o física (Ej. Meter la mano en el fuego). En la época, el juicio era entre los dos adversarios que se enfrentaban y resolvían la cuestión entre ellos. La autoridad sólo servía para comprobar que se estaba llevando el duelo de manera regular. Por ello, los juicios eran como una "guerra ritualizada". Pero, conforme se hicieron más ricos y poderosos algunos sujetos, quisieron apropiarse de los litigios ya que era la manera de repartir los bienes. Por ello se mete la figura del procurador, representante del rey. Ahora ya no es que tú me haces un daño y tienes que recompensarlo de algún modo sino que además el procurador dirá que has lesionado la ley de la sociedad, la ley que ha establecido el soberano y por lo tanto habrá de recompensar esa lesión también. Surge la idea de la infracción. De causar un daño a la ley y por tanto a la sociedad. Surgen varios teorías penales de varios autores (el más importante Beccaria) que explican distintos modos en los que los criminales podrían recompensar a la sociedad. Ya sea por el exilio, humillación y exclusión, trabajo forzado o asegurarse que no se produzca ese daño a la sociedad de nuevo. Sin embargo, estas teorías penales de los castigos no será lo que acabe dominando sino que será la prisión, un castigo de la que casi apenas hablan estos autores. La prisión acaba predominando, argumenta Foucault, porque nos hemos convertido en una sociedad panoptica. El Panoptico era una torre rodeado de celdas ocupado por personas haciendo distintas tareas y, desde la torre, había un vigilante observando y controlando sin que le pudiesen ver los habitantes de las celdas. Pero esto no es sólo para la prisión sino para varios otras instituciones de la sociedad como la escuela, hospitales, etc. Las fábricas, escuelas, hospitales son instituciones de secuestro que nos disciplinan, nos amaestran y nos convertien en personas dóciles y útiles. Intentan imponernos una normalidad para poder ser anclados a la máquina de la producción. "Así, la prisión se absuelve de ser tal porque se asemeja al resto y al mismo tiempo absuelve a las demás instituciones de ser prisiones porque se presenta como válida únicamente para quienes cometieron una falta". Personalmente, me resulta conflictiva la obra porque aunque estoy de acuerdo con algunas ideas que dice, estoy a la vez en desacuerdo con otras. Me parece que el derecho ha de castigar a los infractores y criminales, pero además ha de buscar maneras para que no se cometan los crímenes en primer lugar. Por ello, cosas que Foucault llamaría elementos de vigilancia y control como las escuelas, por ejemplo, me parece que pueden ser muy beneficiosos al educar y disciplinar a alumnos. La lectura me ha parecido en ciertos momentos como una conspiración grande donde Big Brother ha conseguido crear una forma perfecta de mantenernos encapsulados y atados a la máquina de la producción. Pero luego, por otra parte, estoy en acuerdo en que las prisiones son un método de castigo curioso ya que aunque se dice que sirven para rehabilitar y reconciliar, en la práctica no veo que se dé demasiado o creo que se podría hacer de otras formas para conseguir un resultado más eficaz. En última instancia, me parece una lectura muy interesante de leer para abrir tus horizontes y cuestionar el sistema actual. Foucault no ofrece una respuesta clara (no sé si en una obra posterior lo da o no) pero me ha dejado con ganas de leer más obras de él para entender mejor su pensamiento ya que creo que todavía me falta entender y comprender al lleno su mensaje.
O livro é um registro de cinco conferências ministradas por Foucault em 1973, na PUC-Rio, nas quais ele se debruça sobre práticas judiciárias de construção da verdade.
Na primeira conferência, introdutória, o autor estabelece algumas premissas, ressaltando que as relações sociais e formas políticas não são um aspecto exterior que limitam o sujeito que busca a verdade. Segundo ele, "as condições políticas e econômicas de existência não são um véu ou um obstáculo para o sujeito de conhecimento, mas aquilo através do que se formam os sujeitos de conhecimento e, por conseguinte, as relações de verdade". O autor promete apresentar um esboço de uma "história da verdade" das práticas judiciárias.
A primeira prática judiciária discutida, tratada na segunda conferência, é o inquérito, que segundo o autor nasceu no pensamento Grego. Foucault retoma a tragédia de Sófocles, Édipo Rei, primeiramente dialogando com Deleuze e Guattari para estabelecer que Édipo "não revela uma verdade atemporal", mas, em verdade, contingente, não constituindo "uma verdade de natureza" ou "um conteúdo secreto de nosso inconsciente". O texto logo abandona qualquer discussão a respeito de nosso inconsciente e desejo, para dar à história de Sófocles uma leitura profundamente diferente e original: apresenta-se a tragédia como uma "história de uma pesquisa da verdade", não como um mito fundamental da natureza humana, como Freud. Em outras palavras, analisa-se o texto de Sófocles como um registro do nascimento da prática judiciária chamada de inquérito. Foucault ressalta que, desde a segunda cena de Édipo Rei, "tudo está dito e representado", já "temos toda a verdade, mas na forma prescritiva e profética". Durante toda a peça, o que se tem é um deslocamento desse discurso prescritivo para um retrospectivo, de testemunho, no qual os personagens são inquiridos em busca da constituição da verdade. O autor ressalta como um traço fundamental da tragédia essa reconstituição da verdade a partir da inquirição: "a lembrança e o discurso dos homens são como que uma imagem empírica da grande profecia dos deuses".
Em seguida, Foucault escreve sobre o Direito Feudal, que seria regido pelo sistema de prova. Esse sistema "era uma maneira de prova não a verdade; mas a força, o peso, a importância de quem dizia". São quatro tipos de prova: 1) social, 2) verbal, 3) juramento; e 4) ordálio. O autor exemplifica que um acusado de homicídio que juntasse doze pessoas que jurassem não ter sido ele o autor do crime provava, com isso, a sua inocência. Todavia, tal juramente não era, de maneira nenhuma, um testemunho, visto que as doze pessoas não precisavam , por exemplo, ter visto quem realmente cometeu o crime ou ser álibi do acusado. Essa era uma prova social, que difere do inquérito. A prova verbal, também, era um mero jogo de palavras, bem como o juramento do acusado de que não cometeu o crime. Por fim, os ordálios, "provas corporais, físicas", também são "uma espécie de jogo, de luta com seu próprio corpo". Em todas essas, não há enunciação da verdade, do que efetivamente ocorreu, mas vitória ou fracasso da prova.
Posteriormente, o inquérito ressurge nos séculos XII e XIII, mas num tipo diferente do que vemos em Édipo. Passa-se a ter uma justiça que vai se "impor, do alto, aos indivíduos, aos oponentes aos partidos", um poder judiciário e político, que aos poucos substitui a vítima, apossando-se dos procedimentos judiciários. Surge ainda a ideia de infração, que não é a vitimização de uma pessoa concreta, mas uma ofensa à lei e ao Estado, que também é quem exige reparação, por meio de confiscos. O inquérito constitui uma forma de substituir o flagrante delito por intermédio de testemunhos. Em outras palavras, funciona "reatualizando, tornando presente, sensível, imediato, verdadeiro, o que aconteceu, como se o estivéssemos presenciando".
Na quarta conferência, o autor nos situa no fim do século XVIII, para falar de “sociedade disciplinar”. Foucault escreve que, por um lado, houve uma reelaboração da teoria penal, que passou a considerar o criminoso como alguém que rompeu o pacto social, vide Beccaria, Brissot e Benthan. Assim, segundo esses autores, a pena ideal seria expulsar/exilar/banir/deportar o criminoso. Para além disso, haveria como possibilidade o trabalho forçado, a humilhação pública e a pena de Talião. Todavia, as práticas rapidamente se desviaram “dos princípios teóricos que encontramos em Beccaria e Bentham”, na medida em que aquelas penas foram substituídas pelo aprisionamento. Segundo o autor, a prisão aparece apenas no século XIX, “como uma instituição de fato, quase sem justificação teórica”. Com isso, a busca pela defesa do corpo social é substituída pela reforma moral do indivíduo. A ideia de periculosidade passa a ser central e a penalidade passa a ser um controle baseado em potenciais condutas no futuro, “sobre o que podem fazer, o que são capazes de fazer, o que estão sujeitos a fazer, o que estão na iminência de fazer”.
Dentro dessa ideia de sociedade de controle, voltada para a constituição de indivíduos dóceis e o controle dos perigosos, Foucault relembra o panóptico de Bentham, que constitui um modelo ideal dessa sociedade de vigilância. No panoptismo, o poder repousa no que o autor chama de exame. Diferente do inquérito, o exame não se presta a determinar se algo aconteceu ou não, mas a constatar se “um indivíduo se conduz ou não como deve, conforme ou não à regra, se progride ou não”. A avaliação não é de uma conduta pretérita, mas do indivíduo (ou melhor, da pessoa) em si. Segundo Foucault, essa forma de saber dá lugar às ciências da Psiquiatria, Psicologia, Sociologia, etc.
O autor apresenta a instituição da lettre-de-cachet como o surgimento da prisão. Ali, não se tinha a determinação de um tempo de prisão compensatório pelo dano. Em vez disso, tinha-se a soluta quando “o indivíduo aprisionado tinha se corrigido”. “Esta ideia de aprisionar para corrigir, de conservar a pessoa presa até que se corrija, essa ideia paradoxal, bizarra, sem fundamento ou justificação no âmbito do comportamento humano tem origem precisamente nesta prática”.
Na quinta conferência, o autor escreve sobre como o panoptismo se imiscuiu em diversas instituição, exemplificando o regulamento de uma delas, uma fábrica-prisão, que se trata de uma fábrica “sem salário, onde o tempo do operário é inteiramente comprado, de uma vez por todas, por um prêmio anual que só é recebido na saída”. Embora possa parecer que o exemplo foge à regra, constituindo um sonho capitalista, Foucault ressalta que, no século XIX, apenas no sudeste da França havia 40.000 operárias têxteis que trabalhavam nesse regime – número considerável para a época. Assim, o autor conclui que foi um sonho realizado do patronato, ressaltando que existem duas espécies de utopias: “as utopias proletárias socialista que têm a propriedade de nunca se realizarem, e as utopias capitalistas que têm a má tendência de se realizarem frequentemente”.
Foucault argumenta que as instituições pedagógicas, médicas, penais e industriais têm função de se encarregar de toda a dimensão temporal dos indivíduos. Além disso, a disciplina imposta por essas instituições “ultrapassa amplamente as suas finalidades aparentemente precisas”, o que denota uma “função de controle da existência”. Portanto, o corpo deixa de ser algo que merece ser objeto de suplícios e penas, como era no século XVIII. No século XIX, o corpo é algo que “deve adquirir aptidões, receber um certo número de qualidades, qualificar-se como corpo capaz de trabalhar”. Então, sua tese é que o panoptismo social (sociedade de controle) é exercido a partir do que chama de “exame”, com a avaliação sobre o que a pessoa é ou não; e tem como objetivo precípuo o aperfeiçoamento dos indivíduos, para que as suas vidas sejam transformadas em força de trabalho.
Ao fim da obra, há ainda o registro da mesa-redonda realizada ao fim da conferência, onde há interessantes discussões sobre o propósito das conferências, segundo o que idealizou Foucault, e a história de Édipo. Embora a tragédia de Sófocles tenha sido citada apenas em uma das conferências, sem qualquer pretensão de discutir psicanálise, os debates caminharam justamente para esse rumo. Então, o autor ressaltou que, para ele, “a peça aparece mais como uma espécie de história dramatizada do Direito Grego, que como a representação do desejo incestuoso”. Até porque, conforme Deleuze e Guattari, Foulcault afirmou não acreditar que Édipo seria uma estrutura fundamental da existência humana, mas uma “relação de poder que a sociedade, a família, o poder político etc., estabelecem sobre os indivíduos”.
Ha sido mi primera aproximación a Foucault y me ha sorprendido muy favorablemente. Es extraordinaria la relectura que hace en la segunda conferencia sobre el mito de Edipo y cómo lo enlaza con la creación de formas de saber, la justicia y las relaciones de poder.
Lectura obligatoria de filo (cuarto año, optativa). Un libro que me ha hecho reconsiderar a Foucault, admirar su profundidad e inteligencia y comprobar qué lúcido e inteligente es en su crítica / lectura atenta (en este caso, opuesta a Marx & marxistas y junto a Nietzsche para su propio interés).
Las conferencias intentan explicar el origen de algunos aspectos jurídicos, aunque no lo logra, el camino histórico que recorre y las anécdotas son excelentes
Em 1973, Foucault esteve no Brasil e deu cinco palestras na PUC-RIO em que discutiu “A verdade e as formas jurídicas”. Nas palestras, ele se afasta do marxismo clássico e aproxima-se de Nietzsche, defendendo que as relações de poder são construídas com base em supostas “verdades” historicamente constituídas.
Então, Foucault passa a investigar as relações de poder jurídicas constituídas historicamente. Ele faz uma interessante investigação sobre formas de inquérito: na Antiguidade grega, na época dos mitos e predomínio religioso, os inquéritos se baseavam em testemunhos, mas a partir da democracia do séc. V a.C., passou-se a constituir o inquérito com base em provas.
A Idade Média, até o séc. XII, constituiu seus inquéritos com base em testemunhos. Mas no fim da Idade Média, surgiu a noção de inquérito por prova. Isso demonstra uma racionalização dos procedimentos jurídicos, não? Para Foucault, tem algo sinistro operando nas “verdades” e “formas jurídicas”.
Segundo Foucault, no séc. XIX, por meio da racionalização do sistema judiciário e penal, a “sociedade disciplinar” moderna adequou a pena de prisão para assujeitar e controlar os indivíduos com base na disciplina da lei. A polícia e outras instituições de vigilância se disseminaram para aumentar o “controle social”.
Para ele, a ideia de Panóptico de Bentham – princípio de arquitetura para melhor inspeção e vigilância – se disseminou para escolas, hospitais, prisões, fábricas, etc. O tempo e o corpo das pessoas foram submetidos à estrita vigilância. Passou a haver um controle sobre os indivíduos para mais produção capitalista e proteção da propriedade privada.
Foucault entende que a sociedade opera sob vigilância, controle e correção. Trata-se de um controle sobre o que são os indivíduos e o uso de seu tempo e corpo. Sob o mesmo princípio de funcionamento estão as escolas, os orfanatos, as prisões, os hospitais, etc. Cada estrutura social controlará os indivíduos, colocando-os dentro de um padrão “normal”.
Essa é uma lógica, diz Foucault, de incluir por exclusão, p.ex. punindo criminosos, disciplinando alunos desobedientes. Trata-se de uma “rede institucional de sequestro” para o capitalismo. É um controle existencial: político, econômico e epistemológico voltado ao capital.
Para Foucault, a sociedade é um inferno de poderes restritivos. É desse tipo de cosmovisão que vêm ideias absurdas que encontramos dentro e fora das humanidades nas universidades ou na boca de alguns políticos e reformistas sociais.
O livro é a reunião de cinco conferências mais uma mesa-redonda de Foucault na PUC-Rio.
O primeiro ponto a se destacar é o fio condutor sofisticado que Foucault usa no decorrer da sua exposição. Tudo gira em torno do conhecimento da (de uma) verdade e o modo como as sociedades se organizam para obter essa verdade. Isto porque a forma de conhecimento da (de uma) verdade é estruturante do modelo social em voga - Foucault dá exemplos a partir da Grécia Antiga (usando, para tanto, a peça de Sófocles "Édipo-Rei"), passando por Roma, Direito Germânico, Alta e Baixa Idade Média, Idade Moderna, Revolução Francesa e Revolução Industrial, culminando no que ele chama de panoptismo, baseado no modelo proposto por Jeremy Bentham.
No meu ponto de vista, trata-se de uma história de como o conhecimento da verdade deu origem ao mundo que vivemos hoje (atualmente, ainda mais do que na época das conferências). O panoptismo é uma realidade incontornável do nosso dia a dia. A questão, para Foucault, é entender como chegamos nesse modelo de convivência a partir dos mecanismos de produção (conhecimento) da verdade - e também como outros modelos influenciaram na formulação das ciências (e do próprio conceito de ciência, também ligado ao conceito de verdade).
Dito isso, eu diria que o último capítulo (o da mesa-redonda) é totalmente desconexo com o restante do livro. As intervenções fogem do "espírito" das conferências, talvez buscando opiniões de Foucault referente a temas apenas tangenciados em suas exposições, o que encerra o livro de forma melancólica. Por isso não dei 5 estrelas.
Difícil. Las últimas conferencias más que las primeras. Más interesante la segunda, que habla del Edipo Rey. La vigencia de Edipo se hace patente en las preguntas al final.
En lo que me transmite mientras lo leo, se pone cada vez más denso. Hace una descripción de una sociedad oscura y chata que solo busca adueñarse del individuo, en cuerpo y espíritu. Abarca un enorme período de la historia, pero hace hincapié en el siglo XIX. El individuo se pierde en la institucionalización gris.
Foucault elige ver solo una parte de la estructuración de la sociedad, y lo aísla de todo el resto de relaciones que la constituyen. Algo en lo que propone me causa rechazo. Expone solo una parte de la realidad y como está incompleto, no podría decirse que en realidad la describe.
Mi sensación al terminar de leerlo es que ha puesto un minucioso detalle en una vista panorámica que no permite el acercamiento. Obliga a una mirada no natural. No es el árbol, no es el bosque. Hay algo tangible ahí pero me parece que me faltara algún sentido para apreciarlo.
Por hacer una analogía, diría que ve lo que ve un halcón cuando vuela a gran velocidad y a gran altura. Puede ver un ratón y cazarlo antes de que llegue a escurrirse entre las piedras. Yo solo puedo ver al halcón e imagino que pude ver la cacería cuando lo único que veo es un halcón que se lanza al suelo en picada.
Embora não se trate de um dos livrões clássicos do Foucault, este aqui é também muito, muito bom! Trata-se de um conjunto de palestras e uma mesa redonda que aconteceram na PUC-RJ nos anos 70 e em que ele aborda temas que estavam sendo desenvolvidos e pouco mais tarde apareceriam em "Vigiar e punir". Encontramos aqui tudo aquilo que faz de Foucault um nome incontornável do pensamento do século XX -- grande inovação epistemológica (por falta de palavra melhor), muita coragem intelectual para propor coisas radicalmente novas (basta ver o tamanho da incompreensão de alguns dos presentes), abertura para inúmeras novas ideias. Salvo engano meu, o conceito de "poder" ganha aqui uma centralidade que não tinha nas obras anteriores, e é, portanto, um bom lugar para compreendê-lo. Enfim, Foucault em momento brilhante (o que é quase um pleonasmo).
Paskaitų Brazilijoje rinkinys, kuris yra puikus įvadas į Foucault panopticizmo teoriją tiems, kurie nenori, arba neturi laiko galynėtis su "Disciplinuoti ir bausti" bei kitais veikalais. Trumpa ir gana aišku (kiek tai gali būti aišku, kalbant apie Foucault). Prie to prisideda ir neblogas bei lengvai skaitomas vertimas.
Bonus: paskutinis knygos skyrius, kuriame vykstant diskusijai truputį pasimato ir sassy Michelis.
Complejo de leer pero apto para todo el público. Me ha parecido muy interesante y las conferencias estaban muy bien estructuradas. Sin embargo, me hubiera gustado que las conferencias hubieran tenido más relación entre ellas (menos las cuarta y la quinta, que claramente estaban relacionadas).
¿Cuál es la verdad? ¿Existe? En el proceso penal se dice que es la verdad el principal objeto. Foucault rompe con algunas creencias y toma a Edipo rey como ejemplo de la multiplicidad de verdades en función de los diversos relatos sobre una misma historia.
gosto do jeito que Foucault traz os pontos para comprovar, ou convencer que está certo. a estrutura de elementos que ele trouxe durante o livro (histórica, lúdica e elementos históricos) é bem interessante.
Una obra sobre filosofía del derecho muy recomendada para toda persona interesada en el tema. El enfoque central radica en el derecho penal y el poder.