Este libro estudia el camino recorrido por el Feminismo desde sus inicios en la Modernidad hasta el momento más actual. De las primeras vindicaciones barrocas e ilustradas al " Me Too " que ha inaugurado el siglo XXI. En el Feminismo siempre encontramos cuatro grandes bloques: Una teoría explicativa, una agenda, una vanguardia y un conjunto de consecuencias impremeditadas. Durante cuatro siglos de existencia ha cambiado por completo la faz social y se ha probado como la política capaz de introducir mayor libertad y bienestar en el mundo que habitamos. Porque está vivo, debate con el tiempo que le toca vivir. Ahora enfrenta un tiempo decisivo: el tiempo global.
Amelia Valcárcel y Bernaldo de Quirós (Madrid, 16 de noviembre de 1950) es una filósofa española. Durante tres décadas fue docente en la Universidad de Oviedo y actualmente es Catedrática de Filosofía Moral y Política de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Es Vicepresidenta del Real Patronato del Museo del Prado desde 2004 y miembro del Consejo de Estado desde 2006.
Otro imprescindible, pero si todo el mundo se formase mínimamente no tendríamos a una de las mentes más lúcidas de la época exlicando en otro libro la historia del feminismo y los conceptos básicos. Solo está nuestra vida en juego, tranquilos.
"Nuestro sexo ha sido condenado durante larguísimas edades a no tener autoconciencia, a no saberse sujeto, lo que ha implicado desmemoria".
Bueno y profundo repaso del feminismo a lo largo de su historia y en todos los ámbitos. Con el título me creí que se detendría más en el presente y la agenda abierta pero, como es obvio, la agenda no está abierta por el mismo sitio en todo el mundo, por lo que ese repaso es un buen ejercicio para comprender la trayectoria y objetivos. Me quedo con la parte en que Amelia recalca que el feminismo es un universalismo y no se detiene en individualismos, por lo que no cabe "comunitarismos" dentro de él. Es bueno entender esto para no caer en supuestos derechos colectivos ni en el muliculturalismo (o así he entendido yo). Su humor siempre presente me ha hecho marcar algunas frases grandiosas con las que he soltado más de una carcajada. No le pongo las 5 estrellas porque considero que en los últimos temas (bendita traca final que ha soltado en el capítulo 15) podría haberse extendido más, pero claro, es que nunca es suficiente leer/escuchar a esta maestra.
Muchos libros feministas inician como este (con un resumen de las tres olas del feminismo) y al inicio creí que iba a ser eso, otro libro más que repite nombres de feministas famosas y logros conocidos. Pero no fue así, y me alegro mucho haber podido leerlo en su totalidad. Hay varias partes que me han interesado mucho, uno de los temas del feminismo que más me llaman la atención es la educación y el poder, y hace un análisis corto pero detallado de ésto. Nota a parte, me pone bastante feliz de saber que las mujeres ocupan en las aulas un lugar mayoritario, cuando hace un siglo se nos tenía casi prohibida la entrada a la universidad. Hace también el estudio de las mujeres en el ámbito público, y como se ha pasado de estar en la esfera privada a la pública. Tiene varios capítulos de ésto, y lo va hilando, haciendo que resulte bastante inteligente por parte de la autora. Algo que rescato mucho, y que seguramente Valcárcel habrá recibido su buena cuota de odio, es el final del libro. Que hace una crítica clara y concisa con respecto a la teoría queer, invalidando que la misma sea parte del feminismo. Creo que fue un buen cierre para el libro, ya que deja un planteamiento, con su opinión y su justificación, de algo que es bastante actual, como el intento de reemplazo del sujeto político del feminismo.
Otro básico de teoría feminista, un testimonio firme y directo que aporta mucha cultura doctrinal sobre cómo el feminismo se ha desarrollado hasta hoy.
Excelente para introducción al feminismo ya que recorre los principales nudos de debates de cada ola del pensamiento político Feminista y desarrolla que debates se presentan en nuestro contexto. Valcárcel establece una periodización del feminismo que tiene en cuenta momentos históricos claves. Quizás este es su punto más fuerte, ya que no es corriente que en los textos de la Historia del feminismo se desarrolle de modo tan agudo el vínculo entre contexto histórico, condiciones de posibilidad y la elaboración teórica sobre la desigualdad socio-sexual. De esta manera permite comprender el porqué de la agenda Feminista y las tensiones que despierta. Es muy valorable también que es una lectura amena, sencilla, sin rebusques en las expresiones. Esta escritura, tan estilo Amelia que es casi como escucharla en una conferencia, tiene una potencia que denota una capacidad de síntesis de ideas que no es corriente. _______ Creo que a diferencia de otros libros que introducen la historia del feminismo no se queda en los detalles anecdóticos o del estilo efemérides que tanto se estila, pero que no terminan de aportar lecturas comprensivas.
Me ha gustado en general y me ha parecido más asequible que el otro que me leí de ella, La politica de las mujeres. Vuelve a hacer un repaso de todas las olas y los comentarios son interesantes. Echo en falta un pequeño resumen de las lineas básicas de las teóricas que pretende rebatir, sobre todo en los últimos capítulos. Algo que enmarque las lineas principales de pensamiento y haga que entendamos el contexto de su critica. Me ha parecido apresurado en su desenlace (puede que sea apreciación desde el momento en el que yo lo he leído) y me ha faltado más argumentación y quizás más páginas hacia el final que es el análisis que hace de la situación en la actualidad.
como poco, el libro es conservador. diría que la parte más importante es el principio, en que la autora realiza una línea temporal que le sirve para establecer el inicio y fin de cada una de las olas feministas, con sus consecuentes obras importantes, líneas de actuación y objetivos conseguidos. lo demás es moderadamente interesante. sin embargo, yo no diría que este es un ensayo feminista, sino un ensayo sobre la visión de la autora, bastante conservadora y capciosa. con su perspectiva, difícilmente se puede ganar. defiende que todo lo que hacemos las mujeres es patriarcal (sea vestir con recato o sea vestir con ropa muy corta, por ejemplo) y casi que sugiere que, como vivimos en una sociedad patriarcal, nada de lo que hacemos es inherentemente feminista. las perspectivas derrotistas a mí me generan mucho rechazo y contrariedad, sobre todo si vienen acompañadas de un discurso más bien retrógrado y moralista entorno a la sexualidad y la moda, por poner ejemplos. la forma de escribir de la autora dificulta mucho las cosas. es rimbombante, farragosa, redundante y compleja hasta decir basta. muchas veces, los párrafos se suceden sin que haya una idea clara que extraer de ellos. es como si la autora escribiese para sí misma y para su mundo interior. hace constantes referencias (y autorreferencias) que no siempre se entienden. quizás es porque soy joven y no me he criado en la sociedad de la que proviene esta mujer, pero no creo que sea necesario hacer cada ensayo de feminismo una puta agonía para quien lo lee. y, de nuevo, este no es un ensayo feminista, es la visión de una señora que ha amasado poder y estatus suficiente dentro del feminismo.
En resumen, me ha parecido bastante olvidable este libro. Sí, el estilo es maravilloso, divertido y muy personal, casi puedes imaginar a la autora escribiendo, y eso es algo que en un ensayo se agradece para facilitar la lectura y personalizar las ideas, evitando perderlas en un dónde leí yo esto. En cambio, en cuanto al contenido creo que se queda tremendamente corto, siento que he leído un libro muy introductorio, que hace un repaso muy general a todo lo que pretende contar. Los capítulos son muy cortos y cuando parece que va a comenzar la argumentación terminan, casi quieres preguntarle a la autora por qué piensa lo que escribe, de dónde deduce sus ideas, cuál es el error de otras escritoras que menciona. Creo que más que aprender he repasado conceptos bastante sencillos, que aunque se agradece por el hecho de fijarlos, al mirar atrás creo que dos tercios de lo leído podría habérmelo ahorrado, pues sin más desarrollo que dos o tres páginas, de poco sirve.