Imprescindible libro acerca de los mecanismos subyacentes en los procesos de deriva sectaria religiosa, no solo de abusos sexuales, sino de abusos espirituales en general.
El autor, nada más y nada menos que el prior de la Gran Cartuja, aborda muy finamente donde está la delgada línea roja en asuntos que pide el seguimiento de Cristo, especialmente en la vida consagrada, pero que se pueden convertir en una cárcel para las víctimas: la ascesis y la renuncia, el voto de obediencia (en especial la obediencia de tercer grado), la dirección espiritual, la vida en común...
Un libro duro pero muy clarificador, sutil en todo momento, respetuoso con la Iglesia y con la exigencia que pide la vida consagrada y el seguimiento del Señor, pero que desvela los errores de una mala práctica de la vida espiritual.