“Como era costumbre en aquellos tiempos, las guerras se habían parado durante el invierno y ahora, tras la tregua, volverían a iniciarse con toda su crudeza. Los caballeros, que respetaban siempre estas reglas, solían celebrar una gran fiesta que señalaba el comienzo de las batallas”.
«A mí, que el mundo entero me parecía nada, una joven me ha vencido sin armas. Ahora ya siento que sin ella moriría».
Es un libro de caballerías fenomenal, muy digerible tanto para niños como adultos, en este libro, las emociones son el personaje principal de la obra, por otro lado, las ilustraciones son bellísimas, que hacen la lectura muy amena.