Este libro es justo lo que empecé a buscar desde que me enteré que estaba embarazada de un niño.
Me gustó mucho que la autora tiene un enfoque “amable” y muy práctico para lidiar contra las inevitables opiniones o imposiciones externas en la educación de un niño, como cuando tu suegra/o dicen en voz alta “uy este niño qué hace jugando con muñecas, a ver Manolito, mira mira no prefieres este coche? Las muñecas son para las niñas”. En lugar de perder los papeles o empezar una discusión amarga, la autora aboga por usar estas instancias como magníficas oportunidades para hablar con nuestro hijo acerca de los roles de género.
Muy didáctico, con multitud de datos y recursos. Muchas veces parece que la autora pierde de vista el objetivo del libro y se centra más en demostrar que la educación y la sociedad son machistas, de que el machismo y los roles de género existen y son un problema grave, de lo que se centra en dar soluciones prácticas. Igualmente, me sigue pareciendo un libro muy necesario, y valoro especialmente el esfuerzo en proveer todos los datos y recursos que da. Me apena que no haya más recursos en español e inglés. La autora cita podcasts, webs, libros que no existen más que en francés (y que me hubiera encantado leer!)
A este respecto me gustaría destacar la traducción de Marta Armengol, aportando ejemplos en español o contexto específico de España siempre que es posible. También me gustó muy especialmente que use los pronombres genéricos y que hable de “les niñes”, “les hijes” y los “mapadres”. Personalmente, me parece una decisión obvia optar por el lenguaje inclusivo en un libro como este y al traducir de un idioma como el francés que sí tiene vocablos específicos para referirse a niños, niñas, o niños y niñas en general, pero aún siendo obvio y necesario no deja de ser valiente (más cuando la RAE sigue enrocada en no querer aceptar los pronombres neutros), así que mi enhorabuena a la traductora y a la editorial.