¿Qué ocurre con los amores del pasado? Se le pregunta al lector cuando toma en sus manos el libro de Silvia, novela de José Memún. Yo no lo sé de cierto, me enamoro a diario de una persona diferente. Y esa práctica, efectiva por cierto, impide que uno se detenga a pensar siquiera un poco en romances de otros tiempos. Los amores del pasado son pretextos que te cambian la forma en la que sonríes y son motivos ineludibles para no volver a ser a como fuiste. Los amores del pasado, sobre todo aquellos que uno vive en la adolescencia, te cambian para siempre y van contigo por el resto de tus días para recordarte los sueños que tenías y el mundo en el que creías. Jorge y Silvia son los personajes centrales de esta nostálgica novela situada en el México de la década de los ochenta. Ambos adolescentes, ambos estudiantes y con una charola de sueños y oportunidades para escoger. Pero, afortunadamente para ellos y para nosotros, siempre queda tiempo para enamorarse. Así, Silvia y Jorge se convierten en el primer gran amor del otro. Pero es Jorge quien engancha al lector desde la estación del tren en Oxford, con el monólogo de indecisiones que le genera el haber recorrido miles de kilómetros y cruzado un océano persiguiendo a Silvia. El lector sigue la historia como se sigue un noviazgo: a ratos con el corazón en la garganta o por momentos como una coreografía de nado sincronizado donde el dueto respira, sonríe y crece en emoción al mismo tiempo. Es esta novela, escrita por José Memún, una visita al pasado, una detallada inmersión a la vida de los mexicanos citadinos en los noventa. Fueron años que pasaron como un largo día de la marmota y se habrían ido directo al cajón del olvido excepto por las postales que José Memún plasma en la narración y que hoy vuelven esa década un tema recurrente y a los lectores, nostálgicos empedernidos.
José Memún Zaga nació en la CDMX el 18 de septiembre 1974. Es arquitecto de profesión y adicto al deporte.
Tras un tardío encuentro con la lectura, una tarde melancólica de invierno comenzó un ejercicio de retrospectiva de su vida, un encuentro personal e íntimo en el que reflexionó sobre quien era y de dónde venía. Al terminarlo, y con el deseo de contar cosas, inició lo que unos años después sería “Silvia”.
La escritura para él inició como un hobbie, una distracción o un desfogue; tras completar su décimo maratón, comenzó un blog sobre escritura: Nuevo en letras, en el que incluye pequeños escritos, reflexiones y cuentos. Algunos de sus escritos han sido publicados en otros blogs de escritura. Lo inspiran tantos grandes escritores que han plasmado una vida y una historia, un pensamiento o un sentimiento. Lo impulsa ese constante afán de expresar lo que siente.
Con frecuencia escribe sobre cómo la vida siempre sigue y se acomoda. Le gusta explorar lo que sucede tras las sacudidas del destino, cómo las aguas toman su nivel sin necesidad de alterarlas. Para él, cada momento es un aprendizaje, cada expresión una lección y cada persona que se cruza en el camino un maestro.
Una historia muy bonita que me llevó a viajar a los años 90s, una de las mejores etapas para muchos incluyéndome, haciéndome recordar bellos momentos y con personajes muy frescos y con realidades que me hacían identificarme.
Creo que el autor define el amor de una manera plena cuando en verdad existe y te lleva a disfrutar la lectura de una forma anema y divertida.
Una novela muy ligera y fácil de leer, no por esto deja de ser interesante y atrapa al lector hasta el punto que prefieres terminar de leerlo antes que cerrarlo para continuar al siguiente día.