"Cartas cruzadas es una novela que recorre la trayectoria de una generación. Elaborada a base de intercambios epistolares y fragmentos de diarios, la novela va conformando el retrato de un puñado de personajes que a principios de los setenta rondan los veinte años, y los acompaña a lo largo de una década. Bogotá, Medellín, Nueva York, Miami son los principales escenarios que los albergan. Darío Jaramillo Agudelo, uno de los más notables escritores de su generación, dota a las voces que hablan en su novela de una intensidad y una intimidad extraordinariamente logradas, lo que hace que la lectura de Cartas cruzadas sea un recorrido apasionante por las vidas de Luis, Raquel, Esteban, Claudia, conforme se ven enfrentados al amor, la poesía, el deseo, el alcohol, el mundo académico, la pareja, el amor homosexual, la fraternidad, la promiscuidad, la coca, el dinero, el poder. A un tiempo apasionada celebración de la vida y minuciosa descripción de su descomposición, esta novela muestra inequívocamente los efectos devastadores que produce la prohibición de las drogas y la riqueza fácil e insaciable que la acompaña.
Poeta, novelista y ensayista colombiano nacido en Santa Rosa de Osos, Antioquia, en 1947.
Terminó el bachillerato en Medellín y posteriormente obtuvo el título de abogado y economista por la Universidad Javeriana de Bogotá.
Es el gran renovador de la poesía amorosa colombiana y uno de los mejores poetas de la segunda mitad del siglo XX de su país.
Su obra poética se caracteriza por un marcado corte intimista. También se ha destacado como brillante narrador y ensayista. Ha desempeñado importantes cargos culturales en organismos estatales y es miembro de los consejos de redacción de la revista "Golpe de Dados" y de la fundación particular "Simón y Lola Guberek".
Me había demorado en leer esta novela porque lo epistolar me da desconfianza. El prejuicio me dice que las cartas y las entradas de diario son recursos que usan los narradores cuando no saben hacer transiciones. ¡La excepción confirma la regla! Este es un ejercicio de escritura maravilloso. Es un libro inteligente, y a través de las cartas cada personaje desarrolla una voz, un registro, unas preocupaciones, una inteligencia. Además, la escritura de Darío Jaramillo es impecable.
Empezaré mi reseña diciendo que este libro es MÁGICO y justo me tome mi tiempo para escribir mi reseña porque quería dejar que la reflexión y la sensación de su final me habitara. Que buen libro y que historia tan mágica escrita por un colombiano y cuando me refiero a "mágica" no esperen que sean cosas muy bellas porque en realidad es una combinación de historias hermosas y a la vez dolorosas. Quisiera detenerme o partir de un tema que es transversal en esta historia y es la amistad, la amistad en los buenos momentos, la amistad en los momentos más austeros, esa que surge en un pacto de sangre entre dos pequeños y que se extiende en la adultez, que involucran las familias, que hacen que los desconocidos se vuelvan conocidos, que te brinden la mano y que sean hogar cuando la ausencia se nos presenta, también la misma que toma la verdad y que se expresa para decirle a ese amigo cercano que se equivoca o en medio del malestar la sensación que nos generan ciertas cosas y no para juzgar, claro que no, si no para intentar abrir otro camino. De cartas cruzadas me habito el espacio, el Medellín de ese tiempo y Bogotá con su perfil claro y académico, me cautivó Luis con su cotidianidad y su mundo docente pero en definitiva mi corazón se lo llevó Esteban con su reflexión, su concepción de la amistad, la presencia de la cotidianidad y la fugacidad de los amores. Anímense a explorar estas páginas bellísimas y estas epístolas del señor Darío Jaramillo
Cartas cruzadas es un libro del género epistolar que nos narra la vivencia de una década de cuatro amigos: Luis, Esteban, Raquel y Claudia. Esta historia nos sitúa en una Bogotá de los años 70's y nuestra travesía inicia con un Luis -contándole a su amigo de toda la vida, Esteban- que está recién y muy enamorado de Raquel -¡sí! recién porque hace muy, pero muy poco la conoció-. Sin embargo, este «insta-love» no es nada para todo lo que estos señoritos y señoritas nos tienen preparado.
Raquel y Luis viven un amor único. Están hechos el uno para el otro y tienen una sincronía perfecta. ¡Es una pareja de ensueño! Se levantan a la misma hora y mientras uno prepara el desayuno el otro se baña, ya cuando sale de su baño termina en la cocina para que el que se encontraba cocinando se vaya a bañar, entre otras cosas de una pareja que viven juntos. Ellos son muy felices con su relación y eso se lo hace saber Luis a Esteban a través de sus cartas, ya que este último vive en la ciudad de Medellín de donde son oriundos los tres. Al tener ya mucho tiempo de ser amigos y un pacto de sangre que los ha tenido juntos por todos esos años, Luis y Esteban no tienen tapujos para tratarse o decirse ciertas cosas el uno al otro; y ahora, ya estando en sus veintes y siendo unos jóvenes adultos, comienzan a confesarse sus casi-nuevos gustos y aventuras. Esteban y Raquel se conocen y el primero comprende porqué su amigo se enamoró tan perdidamente de una chica como Raquel. Y es que Raquel es una mujer tranquila, amable, disciplinada, madura, y sociable. Sí, Esteban es feliz de que su mejor amigo sea feliz.
Un día, entre 1973 y 1974 aparece Claudia, hermana de Raquel. Claudia vive en Nueva York, pero está de regreso porque se encuentra en un estado insoportable para ella y busca del «polvo mágico» que la haga feliz nuevamente -o por lo menos le despeje la mente por un rato-. Durante su estadía Claudia conoce a Esteban y se crea un lazo de amistad inquebrantable después de que Esteban le indicara el lugar para conseguir dicha magia. Un «polvo mágico» tan fuerte que sacudirá la vida de todos.
El principio de la lectura fue muy emocionante, seguía leyendo y me iba enganchando hasta que ¡paf! bajemos en picada esta montaña... Admito que la trama es buena, te presentan -de fondo- la historia de una ciudad muy popular de Colombia como lo es Medellín. Atreviéndome a decir que así debieron sentirse y vivir las personas de esa época, envueltas en líos por ser una generación que descubría la libertad de expresión, el sexo sin tapujos, el valor del dinero - aumentando la codicia-, o incluso la ambición del poder. De querer ser más ricos y más poderosos que cualquier otro. Incluso, aunque no logré simpatizar con algunos personajes, estos están bien descritos y trabajados, y por eso felicito al autor.
Pero ¿por qué la bajada en picada? La respuesta es esta: la historia tiene muchas vueltas en el mismo punto, el autor detalla demasiado el vivir de cada uno de los personajes, haciendo que la historia -aunque interesante- sea tediosa en muchos momentos. Un claro ejemplo de ello es cuando trata temas académicos como referencias literarias y análisis de estas que pueden sobrepasar la capacidad de entendimiento de quien no ha estudiado la literatura a fondo -tal como es mi caso, ya que probablemente conozco el 1% de esas referencias por lo visto durante mi secundaria-, y es una razón por la que considero que le sobran algunas páginas.
Ahora, hablemos de los personajes. En el caso de Esteban, es un periodista de mente muy abierta, inclinado -y entregado- al mundo -y no tan entregado, pero sí algo- a la poesía; y muy directo cuando necesita expresarse acerca de un tema social. Claudia es una mujer extrovertida, sin pelos en la lengua para decir las cosas y con una historia muy interesante. Raquel también periodista, es un personaje carismático, y entretenido al principio; sin embargo, por más que traté, no logré simpatizar con ella. Luis es docente de literatura en una universidad y estudiante de un doctorado, y el cual me pareció un personaje aburridor, cerrado a todo y monotemático, pero con unos pensamientos realmente sinceros, honestos y bien trabajados.
Así que si eres de esos lectores que les gusta y entiende todas las referencias literarias, el romance sin control -y un tanto cliché-, la adrenalina de las pasiones del libertinaje, o incluso si estás interesado en darle una mirada a la época en donde cambió todo en Colombia debido a la coca pero con algo de ficción, este libro es para ti porque seguramente lo disfrutarás.
Una obra de arte, así definiría este maravilloso libro. Darío Jaramillo logra conmovernos con su escritura de principio a fin. No me atrevería a decir que este libro es exactamente sobre el amor,(concepto con el cual se le señala) pero sí diría que es un libro sobre la belleza y el dolor. Dolor que emite la impotencia de un final que uno no se espera y dolor por no poder entrar en la historia para cambiar esos episodios que nos hacen llorar. Pero también, es sin duda un libro estético. Una obra con las más bellas imágenes sobre la amistad y la nostalgia. Confieso que me he enamorado de Raquel. Sin duda, pasará a ser de mis amores literarios junto a Albertina de un busca del tiempo perdido y a Genoveva Alcocer de la tejedora de Coronas. Amé cada parte de su protagonismo, sufrí con ella y me hubiese gustado partir con ella. En fin. Recomiendo este libro para cualquier persona que guste de la literatura. Lo más asombroso es que el autor no tiene que caer en poses de erudición para darnos una excelente lectura. He ahí su magia. Con palabras cotidianas, logra brindarnos las más bellas imágenes sobre lo que sucede a lo largo de la vida y el mundo.
"En esos momentos cuando uno comprende los engaños que produce el poder de encantamiento de la oscuridad. En la noche se te ocurren las ideas más originales, las más lógicas conclusiones, los más lúcidos análisis que pierden el brillo cuando la luz del día los oxida. Todos estos fulgores son consistentes sólo si han sufrido la prueba de la luz del día."
Es un libro que me gustó bastante, es interesante ver cómo a través de los escritos (cartas, diarios) se van deteriorando los personajes, degradando el amor y las relaciones que se permean por un Luis que se trastorna con el dinero, el poder y las ganas de más.
Creo que me transmiten cada emoción, desde el enamoramiento, la felicidad de encontrarse, la vida juntos, las angustias y finalmente los letargos. También considero que permite vislumbrar una Medellín permeada por el "progreso".
Finalmente, me conecto mucho con Esteban al encontrar en su diario un refugio para soltar aquellas sensaciones de agravio, tal como lo menciona: "Como siempre me ocurre, vuelvo a este diario como a un vomitorio a arrojar lo que me estorba, lo que me indigesta..."
En fin, quedan un sin fin de cosas por mencionar, dejaré algunos fragmentos que marcaron mi lectura:
"Quien sabe si el canto de un pájaro en Andalucía sea el responsable de que te hayas enamorado"
"A nada le temo más que a la apatía. A esa absoluta falta de interés por cualquier cosa. Comienza -¿Y termina? - como una sensación física. Ansiedad. Una desazón que nace de ignorar que quiere uno -y que se resuelve en mala digestión y malos suelos- y no querer nada, nada, nada.
"Si existe una sociedad predispuesta a los golpes de fortuna - en una mina, en una apuesta, en un contrabando, comprando barato y vendiendo caro - y, de repente en esa sociedad aparece la fórmula para volverse rico sucede que mucha gente se mete al asunto... Y los que no se meten directamente en el tráfico quieren hacer negocios con los nuevos ricos."
"Un dolor ligado a ese rescoldo de esperanza..."
Tengo muchos más, pero con estos es suficiente. :)
Maravilloso leer la prosa de un poeta. El ingenio, la transparencia y la sencillez con la que está puesta cada palabra, hacen de este libro una novela grandiosa. Leer Cartas cruzadas es permitirse navegar en los sentimientos y estados de ánimos de los seres humanos. Aquí, sentirse identificado con cada personaje, es sentir la empatía de una historia que cuenta nuestra vida y recrea muchos momentos impregnados de sentimientos alegres y tristes a la vez. Es una radiografía del montón de emociones que vivimos a diario y que en medio de su rebote y conjugación, a veces no se logra diferenciar una de otra. Este libro va más allá de las circunstancias que cobijan la historia que se narra. Aquí la voz principal, la tiene el corazón y la mente de cada personaje que se describe y plasma el mundo desde su óptica, al coger lápiz y papel para dejar las cartas y los fragmentos de diario que conforman este libro. La calidad narrativa, permiten disfrutar cada parte de la novela y sentir el dolor con el que están escritas unas, pero también el amor y el deseo reflejan otras. Considero que este es un libro de retrato humano, pero, sobre todo, de mucho sentimiento, que vale la pena ser leído y disfrutado desde la primera letra hasta la última.
El libro es muy ameno pero bastante largo, y al final se va volviendo monótono. Me gusta que no tiene un final feliz, como cualquier novela rosa. Cartas cruzadas son las cartas que se envían Luis y Esteban, dos grandes amigos, y a veces aparecen también cartas de Esteban para Claudia, la hermana lesbiana de Raquel (novia de Luis); dos de Luis para Raquel y anotaciones del diario de Esteban. Todo el libro esta atravesado por una larguísma carta que le escribe Raquel a Juana (novia de Claudia), en la que le cuenta su vida desde 1971, cuando conoció a Luis, hasta 1983, cuando se va a vivir a Nueva York luego de que Luis desapareció en el 82 después de estarle huyendo a varios varones de la mafia. Es una linda historia de amor narrada en un tono muy coloquial, con humor y cotidianidad.
Uno de los primeros autores colombianos que leí y que me llevó a explorar más la escritura en Colombia, en particular la literatura contemporánea. "Cartas cruzadas" es una excelente muestra del género epistolar, previo a la "invasión" del correo electrónico, cuando todavía la gente escribía sobre los eventos en su vida y sus sentimientos. Algunas de las cartas pueden resultar un poco largas y poco creíbles como cartas, pero ayudan a construir la historia. De mis libros favoritos.
Una gran carta unida por epistolares. Las voces de Raquel, Luis, Esteban y Claudia le dan forma a la historia de una década que transformó mi país y la ciudad donde vivo. Una historia tan molida, tan contada de otras formas y, que aún así, todavía genera asombro y tristeza y fastidio.
De este libro me encantaron los diálogos de Claudia. Hay algunas líneas de genialidad, de lucidez absoluta que cuando las veo escrita me encantan. Hay otros apartes, ese romanticismo barato de Raquel y Luis, que me parecieron demasiados cursis, debe ser que a mis años, ya soy muy cínica para enternecerme con tantos lugares comunes.
Hay libros que hay que procesarlos mejor con el pasar de los días para saber con certeza qué tanto le gustaron a uno. Ahí voy, esperemos...
Esta es una de mis novelas favoritas del poeta Darío Jaramillo. Es una historia que se narra por medio de cartas cruzada, entre varios amigos y enamorados, a lo largo de una década. Llena de tramas, amor, amistad, avaricia y frustración, revela como el narcotráfico empezó a permear todos los espacios de una sociedad y degradarla. Esta demasiado bien escrita y esta llena de poesía.
Nota aclaratoria: Mi calificación o nota del libro es tres estrellas y media. Ni más ni menos.
Cartas cruzadas me ha dejado con la opinión dividida. Por una parte, es un libro que habla de temas que para mí resultan interesantes, los cuales se resumen en realidades y problemas sociales propios del contexto colombiano de los años 70 y 80. No obstante, y, por otra parte, me encontré en más de una ocasión luchando por continuar la lectura porque la prosa en algunos puntos resultaba para mí, aburrida y compleja. Y es que, con respecto a éste último punto, dos de nuestros protagonistas son amantes de la poesía y la literatura, de ahí que sus comentarios y referencias eran acerca de poemas, poetas, filósofos, etc., en su mayoría latinoaméricanos (lo cual me deja muy en claro que es nada lo que conozco acerca de literatura latinoamericana). Además de que el mismo escritor, Darío Jaramillo Agudelo, es poeta y académico: una combinación bastante compleja. Pero volviendo a lo que realmente interesa: la trama, debo de decir que está muy bien hecha. El libro se vale de intercambios epistolares entre cuatro personajes: Luis, Esteban, Raquel y Claudia, así como de fragmentos de diario, para contarnos acerca de la decadencia de la sociedad antioqueña, y, agrego yo, de la sociedad colombiana, por causa del narcotráfico, la codicia, y la plata fácil que no dejó a nadie por fuera de este gran negocio, siendo unos consumidores, otros comerciantes, otros beneficiarios indirectos, y otros, víctimas. Así, la historia comienza con una carta del año de 1971 en la que Luis le cuenta a su mejor amigo y hermano (no de sangre) Esteban, que está viviendo un sueño de amor con una joven llamada Raquel. Mientras que por su parte, Raquel escribe una carta en el año de 1983, a Juana la novia de su hermana Claudia, acerca de su decisión de irse a New York por causa del desamor y del dolor que la codicia y el narcotráfico le ocasionó. Así, con esta breve descripción de cómo está dividido el libro, cartas cruzadas nos cuenta una historia de amor, de sexualidad, de fraternidad, de amistad, de desamor, teniendo incluso, tiempo suficiente de abordar críticas a la academia, a las «buenas costumbres» e hipocresías de la sociedad antioqueña y colombiana, con respecto a la promiscuidad, la homosexualidad, la droga y la riqueza.
Me enamoré de este libro como ocurren los grandes amores ficticios: lento y profundo.
¿Cómo empezar la reseña de un libro como este?
En primer lugar, siempre he admirado la capacidad de los escritores en presentarnos personajes tan bien construidos que parecen reales, y eso es lo que he descubierto con esta historia narrada en unas cartas hermosamente escritas.
El viaje de auto-descubrimiento de Raquel y Esteban es de mis favoritos hasta ahora, y aunque soy conscientes de la importancia de otros personajes como Luis, Claudia y Juana (más un ser destinatario idílico que una personaje de acción), reconozco que para mí los reyes de la historia son los dos que he nombrado al comenzar el párrafo (tal vez más Raquel, pero mi amor por Esteban me impide dejarlo de lado).
A lo largo de la historia somos participes de una evolución a través de una lapso de 10 años, donde los personajes están en un constante descubrimiento de las personas que fueron, son y serán. Está de más agregar que son Raquel y Estaban los que han marcado en mí una huella indeleble, puesto que me he identificado, llorado, reído y hasta molestado con ellos.
Esta historia no es para mí una historia de amor entre dos personas, sino más un una historia de reconocimiento de un ser que no es más que un no ser cuando está en presencia de otro.
"Cartas Cruzadas" es perdida, desilusión, codicia, esperanza, autoestima, amor en su estado puro y luego, muy en el fondo, está ese granito de mostaza, la exposición de la naturaleza humana.
Un libro fantástico que construye a través de cartas entre los protagonistas un universo en el que se ve reflejada la transformación de la sociedad Colombiana de los 70's y como sus protagonistas en medio de todo ese movimiento se relacionan con básicos como el amor, la familia y el trabajo.
Una crítica a todo el movimiento de la época y que usa el recurso de las cartas, en monólogos de cada personaje, para mostrar diferentes puntos de vista de la misma realidad, mostrando en la piel de cada uno esos sentimientos más pasionales y profundos.
Simplemente maravilloso. Me alegra encontrarme con estas propuestas diferentes para contar un tema sobre el que ya se han escrito muchas páginas.
Un libro muy interesante, si eres colombiano o te interesa la cultura lo vas a disfrutar mucho más, pero igual creo puede disfrutarse como una historia universal.
Me gustó la forma en la que Jaramillo usa las cartas, y la información que se cuentan entre los personajes y la manera en la que la cuenta cada uno, sin embargo, la historia se volvió repetitiva, repitiendo seguido los mismos puntos de la trama simplemente porque varios personajes necesitan enterarse en cartas distintas. No obstante, la novela nunca se volvió predecible, y el lento pero fatídico desarrollo de los personajes se siente orgánico, incluso cuando, a veces, esa voz de las cartas no se sentía muy "natural". Una obra interesante que recorre el periodo que convirtió a Colombia en una "potencia" del narcotráfico, y que logra retratas las complejidades de un país siempre en guerra consigo mismo.
Esta es de esas novelas que te atrapan y no te sueltan, que no te dejan pensar en nada más, que no ves la hora de acabar para terminar esa relación obsesiva con el libro. Al ser epistolar, brinca una y otra vez entre la interioridad de cada personaje y su relación con los demás. Muy recomendado para entender desde sus tripas la situación social de Medellín en los 70s y la generación que tomó las decisiones más importantes de su vida en ese cambio de entendimiento de la riqueza, el honor y el trabajo. Además la novela brinca entre poemas, dialogos divertidos, filosofadas y discusiones políticas.
En algún podcast escuché, es el mejor libro jamás escrito, y creo que no esta muy alejado de la realidad. Es un libro para leer con calma, lo siento como un tratado filosofo-poetico del amor. De todas las clases de amor, desde el amor propio al amor filial por el otro y, como no, el llamdo amor romántico, todo esto mientras nos narra la Medellín de los 70. Esa medellin de cambios y nuevas economías que llegaron para quedarse y desde ese momento, modificar el gen del antioqueño, y es tema para argumentación si esto fue bueno o malo.
Convertir una novela en poesía es algo que solo Darío Jaramillo puede hacer. Narrar la cotidianidad, mantener al lector sintiéndose como parte de la novela, crear una historia vinculante y no perder el tinte poético que lo caracteriza, hace que sea la mejor lectura que hice el año pasado.
Me cuesta entender por qué una obra de este calibre no es muchísimo más reconocida. No se preocupen si el género epistolar no es su favorito; la genialidad de Darío Jaramillo les hará disfrutar cada carta como si fuera escrita para ustedes.