Lorenzo, a quien ya conocimos gracias a Diario de un cazador, reemprende su diario tras haberse casado con la Anita. Ahora, unos tíos de ella, residentes en Santiago de Chile, los animan a probar fortuna en América, ofreciéndoles hogar y trabajo. A través de las cómicas anotaciones de Lorenzo, Miguel Delibes nos describe ―con desenfadada llaneza y una buena dosis de malicia― los cotidianos incidentes de la pareja, llena de sueños e ilusiones, alternando el relato de las peripecias en Chile con un fino y sagaz análisis psicológico de sus sentimientos de recién casados, de sus piques y enfados, celos y reconciliaciones así como de su gradual desengaño ante la imposibilidad de hacer fortuna.
Diario de un emigrante consagra, si aún quedaban dudas, a Lorenzo como uno de los personajes más compactos y entrañables de nuestra literatura contemporánea.
Miguel Delibes Setién was a Spanish novelist, journalist and newspaper editor associated with the Generation of '36 movement. From 1975 until his death, he was a member of the Royal Spanish Academy, where he occupied letter "e" seat. Educated in commerce, he began his career as a cartoonist and columnist. He later became the editor for the regional newspaper El Norte de Castilla before gradually devoting himself exclusively to writing novels. He was a connoisseur of the flora and fauna of Castile and was passionate about hunting and the countryside. These were common themes in his writing, and he often wrote from the perspective of a city-dweller who remained connected with the rural world. He was one of the leading figures of post-Civil War Spanish literature, winning numerous literary prizes. Several of his works have been adapted into plays or have been turned into films, winning awards at the Cannes Film Festival among others. He has been ranked with Heinrich Böll and Graham Greene as one of the most prominent Catholic writers of the second half of the twentieth century. He was deeply affected by the death of his wife in 1974. In 1998 he was diagnosed with colon cancer, from which he never fully recovered.
En esta especie de continuación de las aventuras de Lorenzo, éste se ha casado con Anita y tras recibir una invitación de un tío de la chica, deciden emprender la aventura y embarcarse hacia Santiago de Chile. Para mi, la travesía en barco es lo mejor de la novela. Tiene encanto, peso, identidad y parece un retrato perfecto de cómo debían ser esos viajes. Cuando llegan allí, primero a Buenos Aires y después a Chile, todo se convierte para los protagonistas en desilusión y decepción y para el lector en tedio e incomodidad. Para mí, Diario de un emigrante es un libro fallido porque todo está basado en Lorenzo y así como en Diario de un cazador, él resultaba entrañable y cercano, aquí resulta amargado, antipático y desagradable. Creo que también influye el hecho de que Delibes es siempre mejor escribiendo de lo que conoce de primera mano y creo que la vida de un emigrante que se abre camino en Chile le pillaba demasiado lejos. Eso sí, el uso del lenguaje es apabullante. Como dijo Tallón en la mesa redonda de Valladolid: «Delibes escribe en un idioma que ya no existe».
¿Recomiendo Diario de un emigrante? De Delibes hay que leer todo lo que se pueda pero este podéis dejarlo para el final.
Pues este es de los libros de Miguel Delibes que menos me ha gustado por ahora. Es la segunda parte del libro Diario de un cazador y en él acompañamos al protagonista en su viaje en barco y tren hasta Santiago de Chile y su estancia allí. Aquí la parte del contacto con la naturaleza es escasa y creo que con eso pierde interés para mí. Me ha resultado interesante como cambia el lenguaje de los protagonistas y las jornadas de caza, aunque son muy pocas. Pero en general es un libro más o menos prescindible, aunque como fan de Delibes no dejo que se escape ninguno de los que tengo a mano para leer. No me ha gustado el tono, entiendo que real para la época, bastante machista del protagonista. También me ha resultado muy pesado el uso de coletillas y frases hechas a cada momento.
Le voy a dar 2 estrellas ** en general aunque entiendo que puede haber quien le tenga más aprecio por cuestiones personales de que sienta la historia de la emigración como algo próximo.
Lorenzo, el protagonista de Diario de un cazador, se ha casado con Anita y se dispone a probar fortuna en Chile.
Siguiendo con el estilo con que nos deleitó en la novela predecesora, Miguel Delibes nos presenta las vicisitudes de su protagonista intentando prosperar en un país extranjero, al que trata de aclimatarse al mismo tiempo que a su matrimonio y a su futura paternidad.
Insisto con la debilidad personal que tengo con Delibes. Me parece uno de los mejores escritores que ha existido y, al afirmar esto, no pretendo hacer ninguna exageración.
Recomendable para cualquier tipo de lector aunque, en especial, para todos aquellos que disfrutaron con Diario de un cazador. Obligatoria una futura lectura de Diario de un jubilado.
El peor delibes que he leido? El protagonista habla de pegarle a su mujer como quien oye llover, suelta cada comentario racista que en fin y en general es bastante bruto y mas que nada infantil. No digo que no se pueda construir un personaje así, pero que sea lo único que el libro ofrece no me convence. Sumado a un final forzado y un ritmo general bastante aburrido no lo hacen un gran libro. Eso sí, se salva el cómo esta escrito.
Trata sobre los sentimientos de un emigrante, sus añoranzas y sus ilusiones. De la juventud, los valores de la familia, los problemas que surgen con la convivencia y la actitud ante ellos. Está escrito en forma de diario y el lenguaje utilizado es complicado, utiliza muchas expresiones populares de la época y locales.
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No he sido capaz de disfrutar de todo lo que ofrece este libro debido a un protagonista egoista, bruto e infantil como pocos. A ratos me he visto enfadándome con el personaje y desesperándome por lo imbécil que se puede llegar a ser. Creo que esto dice mucho del gran trabajo que ha hecho Delibes en la construcción de este personaje, que con sus dudas y arrebatos se limita a él mismo y a los suyos.
El estilo en forma de diario me ha gustado más de lo que esperaba, si bien es cierto que el lenguaje burdo y algo arcaico del protagonista no hacía más que cabrearme más con él.
Me parece un buen recordatorio de una realidad que vive mucha gente tratando de buscar una vida mejor, así como de una generación de españoles que ya no me ha tocado conocer.
Como castellana y emigrante, es un libro que me ha hecho revivir un montón de cosas, disfrutar y sufrir con Lorenzo. Está eminentemente escrito, el lenguaje de Delibes es imponentemente vasto y acertado. La historia es real y a la vez tierna, ya que Delibes no se ceba con sus protagonistas, pero no deja de enseñarnos lo dura que es la vida del emigrado.
Mi última lectura del año pasado fue Diario de un emigrante. La ligereza de su formato me invitó a escogerla, así como una amistad respetuosa por Miguel Delibes que de tanto en tanto conviene celebrar. En un contexto donde vuelven a resurgir las voces que señalan a la inmigración como mal de nuestra sociedad, obras como la que nos ocupa nos recuerdan que algún día también nosotros fuimos emigrantes, si es que acaso alguna vez lo dejamos de ser, y que no existe garantía de que algún día tengamos que hacer las maletas.
Diario de un emigrante es la continuación de Diario de un cazador, el cual sería rematado cuarenta años más tarde por Diario de un jubilado. Antes de partir hacia Chile, donde Delibes había sido invitado a realizar una estancia con fines periodísticos, le entregaron una flamante copia del diario que relataba las andanzas del bedel cazador Lorenzo. Personaje y escritor hicieron tan buenas migas en el barco que el autor vallisoletano decidió que sería el propio Lorenzo el que relataría con su voz las peripecias del emigrante que su mente había empezado a darle forma.
Así pues, Delibes por boca de Lorenzo despedaza aquella leyenda de que los españolitos que hacían las américas conseguían amasar fortunas. Al llegar a Santiago, el personaje descubre que la realidad es mucho más penosa de la que le han hecho creer. Lorenzo es un personaje testarudo y orgullo y lo intenta de todas las maneras: por medio de un pariente, trabajar por cuenta ajena, montar un negocio y hasta buscar un golpe de suerte. El personaje de su mujer, Anita, también remueve los cimientos del pensamiento de Lorenzo, quien ve cómo ésta progresa trabajando por su cuenta, adquiere cierta independencia y sufre las sacudidas emocionales y la incertidumbre de un embarazo primerizo. Como un ritual melancólico, Lorenzo toma la escopeta y sale a cazar con una cuadrilla improvisada. Llama la atención la elasticidad del lenguaje de Lorenzo, quien conjuga coloquialismos, frases hechas y alguna que otra expresión gruesa con la influencia del acento local. Mientras tanto, el recuerdo de su tierra y su gente lo va envenenado lentamente. El presente tiene esa extraña capacidad de distorsionar el pasado.
Además de las similitudes existentes entre Delibes y Lorenzo, hay otro apunte bibliográfico de esta obra que merece ser comentado. No sólo Diario de un emigrante plasma las vivencias del escritor, sino que también aprovecharía la coyuntura para publicar un ejemplar de viajes que titularía Un novelista descubre América. De esta forma no es de extrañar que ambas obras compartan descripciones o algunos sucesos. Como el cerdo, el buen escritor tiene esa habilidad de aprovechar todos los elementos de cada una de sus hazañas. Lástima de la finitud del tiempo.
Es la continuación de "Diario de un cazador", el cúal no me he leído. El protagonista Lorenzo, está casado con la Anita (la chavala) con la que decide irse a América, Chile, a buscar fortuna. Es todo el proceso de emigrar a Amñerica visto desde los ojos de un español, y en concreto de un cazador deportivo. Es una libro muy hispánico y muy divertido, que muestra claramente la mentalidad de otra época y la personalidad de un hombre de a pie cualquiera. Repite mucho expresiones como "¡No te giba!", "¡No te amuelta!", "Esta es la fetén y el que diga lo contrario miente", "Sentí pasar el expreso de Galicia". A su mujer la llama todo el rato la chavala y al niño que está por nacer y una vez afuera, el chavea. Una cosa interesante del libro es cómo va cambiando su vocabulario a medida que avanza el libro y lleva más tiempo en Santiago de Chile. De ahí se puede aprender algo de "chileno". Por ejemplo, al cine le dicen biógrafo, a la lotería Polla, a los españoles los llaman coños porque parece que es eso lo que dicen todo el rato. Y una divertida, a los bebés los llaman guaguas. Es interesante comparar de que maneras tan distintas se usa el español en unos lugares y en otros. En las Canarias las guaguas son los autobuses.
También es un libro dónde el protagonista filosofa mucho sobre una vida muy ordinaria. Se puede apreciar en el extracto de aquí abajo: Después de cazar varias perdices sin mucho problema, Lorenzo se queja de lo fácil que es cazarlas allí en Chile. "Para el que no va a por la carne, sino por el deporte, eso es demasiada romería. A uno le agradan las pegas para vencerlas y para poder vocear después en el café que es un tñio fenómeno y que cada día que pasa las corta mejor." Y otras: "Generalizar [...] es errar." (En el prólogo) "Todos los cojos hechan la culpa al empedrado."
En resumen, es un libro ameno y entretenido con el que me he reído mucho por las expresiones, aunque algunas repeticiones al final empiezan a cansar.
Es una novela de personajes, el principal valor es como el autor plasma el habla de la España de la época en la voz del personaje principal/narrador. La trama no es gran cosa, es el día a día de una pareja de emigrantes y sus relaciones con los familiares del país y con los autóctonos, de cómo es la realidad y las expectativas que se crean los personajes. El primer libro de la saga me gustó por el ambiente rural, en este he disfrutado más el lenguaje y como narraba las ilusiones y como afrontan las circunstancias cotidianas de los personajes.
Una novela que en su trasfondo me recordó a El Camino pero que no me ha gustado por el vocabulario arcaico y despectivo que usa a veces. Es una historia humana de toda la vida y que conmueve igualmente... por los amigos y familia que se deja atrás, por los sitios y recuerdos... Deja frases para pensar: Uno en su pueblo se cree alguien pero de que asoma al mundo se percata que es menos que una mosca y no deja de ser un pardillo... Si tengo ganas de llegar es para lavrarme un porvenir y dejar de ser un paria, entre otros
A bit difficult to express in Spanish. And a bit difficult to read this book if Spanish is not your mother tongue, I would say. I tend to agree with the review that Molinos gives of the book here. I believe it would have been interesting to have more insight into the feelings and personality of Anita. Lorenzo is quite negative about it all, not the type of "hero" you get fond of. He's just the main character and no hero, after all.
Abandono en la página 28. Siempre he evitado "Diario de un cazador" por la temática. No sé qué me hizo pensar que en la segunda parte, el cazador dejaría la escopeta colgada para irse a América, pero en 28 páginas ha salido dos veces de caza y no me resulta agradable leer como se la pasan "bajando" perdices. Y sus compinches advierten que en América se va a poner las botas. Lo siento porque es Delibes y Delibes es mi debilidad, pero hay temas que ni que los escriba él.
El Chile que aquí se presenta, por los personajes que aparecen, es una versión exiliada de España, aquí no hay mapuches, aquí todos descienden de los barcos. Y Delibes, a través de Lorenzo, sigue diseccionando los valores, prejuicios, anhelos y frustaciones de la sociedad española de los años 50, si bien transferidos al entorno andino. Muy bueno
Un relato entretenido sobre las aventuras y desventuras de Lorenzo y su compañera por tierras sudamericanas. Donde la evolución de los personajes se aprecia tanto en las reflexiones de su protagonista como a través del lenguaje que utiliza. Un relato sencillo y cotidiano que logra conectar con las vivencias de quienes hemos migrado.
El segundo de los tres diarios de Lorenzo, el joven castellano aficionado a la caza que en esta ocasión viaja a tierras sudamericanas a probar fortuna. Delibes fue un maestro para los dialectos y en esta novela lo borda con el vocabulario del español de América. Es imposible no cogerle cariño al personaje.
Me ha resultado difícil leer por su castellano antiguo. Quisiera pensar que es un relato reflejo de la realidad de esa época, pero leído ahora parece más un panfleto sobre la honra y el orgullo que sobre un emigrante. Y el machismo crudo queda tan bien reflejado que no sabes si es aceptado o descriptivo.
Hijo de su tiempo Lorenzo quiere de mejorar su vida con la emigración. Cree que llegará a Chile y triunfará. Bebe demasiado, amenaza demasiado y menos mal que Anita no se amilana. Hoy sería un maltratador.
Desde luego es el peor libro de Delibes, aparte de no entender la mitad de lo que dice Lorenzo, este personaje me resulta desagradable, cazador, machista, analfabeto emocional, ignorante e iletrado, eso sí con aires de señorito el pobretón.
La viveza de los personajes a través del lenguaje está muy presente en este libro. Sin embargo, lo encontré algo insulso en cuanto a temas y desarrollo.
He de decir que esta trilogía comencé a leerla al enterarme de que, parte de ella, transcurría en Chile (por razones personales). Pues bien, este libro es toda esa parte… y no defrauda. Mantiene el humor del primero, sigues agarrándole cariño a Lorenzo y además habla un poco de lo que todos los emigrantes (aunque algunos solo seamos emigrantes de comunidad autónoma) sufrimos por estar tan lejos de casa, por mucho que nos prometan el oro y el moro al dejar nuestra tierra para ir a praderas más verdes… que luego no lo son tanto. Muy divertido y además de lectura super rápida por su formato.
Este libro para mí es muy especial. De joven fui cazador, aunque ni de lejos tan bueno como Lorenzo, y en una etapa de mi vida fui emigrante, precisamente en Chile, como él. Aunque mi historia no se parezca en nada a la suya, me siento muy identificado con la sensación de extrañeza que le produce ver que las cosas se hacen de un modo tan diferente al que está acostumbrado. También con su asombro al conocer el país, o las peculiaridades del habla en Chile, que tantos equívocos produce al que llega, y que Delibes sabe reflejar perfectamente. El género empleado, un diario, permite conocer los pensamientos, las dudas o las ambiciones del protagonista, y las razones que le llevan a tomar sus decisiones, con sus contradicciones y las influencias que recibe.