La trama gira exclusivamente alrededor del amor romántico. Cursi. Lleno de clichés y escenas oídas mil veces. Machista. Los giros literarios son infantiles y sobados.
Incoherencias. No me creo que en los años 50 un chico de 20 años tenga coche (Alfredo, un pretendiente de Concha) o que una chica vaya tranquilamente con un chico con su moto a las afueras del pueblo (con Luis). O que un joven pobre envíe fotos de su día a día a su novia (Diego).
Cuando llegan a la estacion de Francia, a la 1:00, él va en busca de un lugar para dormir. Lo encuentra en el barrio chino, a 1 hora caminando. Esto significa que ella se ha tenido que quedar sola en la estacion al menos 1:30 h. Una mujer sola y guapa a la 1 de la madrugada, inmigrante. Seguro que en ese rato ocurrieron cosas, aunque tan sólo fueran pensamientos. No nos lo cuentan!
No me cuadra tanta escena de "sorpresa". La pedida de mano de Alfredo es de sorpresa, la venida del Diego (que hacía meses que no le escribía ninguna carta) para llevársela y casarse. El hecho de que Diego había reservado hora de boda con antelacion meses antes, y paralelamente no le estaba escribiendo cartas a ella.
La narración intenta hacerte creer que los andaluces no querían venir pero "algo" les había obligado. Que vivían fatal en Bcn pero estaban obligados a quedarse. La realidad de la inmigración, cualquier inmigracion, es que los emigrantes valoran pros y contras de vivir en un lugar u otro y eligen. Los primeros emigrantes podrían haberse equivocado, pero si convencieron a sus primos para venir, era porque les había ido bien y les recomendaron enfáticamente venir.
Mas adelante, en los años 70 van de vacaciones en Alicante. Dice que el hotel no tiene grandes lujos: piscina olímpica, solarium, frontón ... En los años 70, incluso ahora en pleno siglo XXI, eso es un hotel de lujo.
La trama podríamos decir que inexistente. La desgracia de la riada es el único hecho un poco suculento. Excessivas repeticiones alrededor de las dudas sobre si han hecho bien o no emigrar. Se lo cuestionan constantemente y de manera insulsa. Los diálogos sosos, como los que podría haber escrito una adolescente. Esta trama daba para un cuento o una novela con 1/4 parte de paginas.
La palabra infierno sale excesivas veces durante la novela. La encuentro especialmente desacertada cuando aplica a la inundación, pues un infierno es fuego, calor, y no un pueblo anegado de agua.
Las situaciones coqueteo inicial entre jovenes que se acaban de conocer (hay una cuantas: Concha con sus pretendientes, Paz de pequeña en Alicante, Paz de adolescente en Osuna, luego con Mario) son siempre bajo el mismo sobado patrón: chico intenta galante y chica desprecia y humilla, aúnque en el fondo quiere dejarse galantear. Un cliché machista y simplon.
El impersonal de escuchar, "se escucha a la abuela decir ..." se inadmisible. Que el digan los jovenes sin estudios, vale, pero leerlo en una novela, me ha matado.
Mas cosas que no me cuadan: Patry, su mejor amiga, se queda embarazada con 16 años. Lo normal es que la primera persona con la que comente que no le ha venido la regla sea su amiga del alma. Es una adolescente, no una mujer adulta de la burguesía. No me cuadra que el día que Patry le explica el embarazo a Paz ya haga tiempo que lo lleva, tanto como que en su casa ya lo han aceptado y les están buscando piso. Las amiguitas inseparables, una de ellas ha vívido una experiencia de shock, con consecuencias - reuniones familiares, la decision de casarse, buscar piso, un estrés brutal para una niña de 16 años- mientras la amiga esta en babia y se entera de todo en un única conversación. No me lo creo.
Inverosimil que una chica de 20 años no sea capaz de comunicarse con su amado Pedro. La novela nos cuenta que lo hace a veces desde el telefono de Nora. Es una solucion logica, perfecta, y no se entiende por qué esa via de comunicacion no continúa.
Incoherente que Pedro viaja hasta Barcelona para ver a Paz, despues de 3 años sin que los padres de ella les hayan permitido llamarse por telefono. La madre lo encuentra en la calle, lo amederanta, ¡y él acata! Un hombre de 30 o 35 años se deja acoquinar, se rinde y se vuelve hacia Altea sin mas. Se ha de ser muy pobre de espiritu.
El texto traspua un clasismo pijo que se hace manifiesto en los multiples comentarios despectivos y de lamento exagerado de los personajes refiriendose al barrio popular donde viven, el Bon Pastor. Me parece ofensivo para la cantidad de gente que vive allí.
El ultimo 1/4 de la novela mejora. Pasan cosas a un ritmo mas ligero.