5/5 estrellas
De entrada decir que ésta novela es cien por cien Lindsey y me ha encantado.
Es el tercer libro de la serie “Callahan-Warren”; Los anteriores son “Un corazón por conquistar” y “Corazón Fugitivo”, éstos dos libros yo me los leí hace un par de añitos. Como dice la sinopsis, es la historia de Violet Mitchell una joven de dieciocho años y la cual desde hace nueve años vive con sus tíos Elizabeth y Lord Edmund Faulkner y sus seis hijas en Londres, luego del fallecimiento de la mamá de Violet y sintiendo la carencia materna, su tía Elizabeth decide llevarla con ella para que finalice la escuela y sea presentada en sociedad. La historia comienza con una fiesta de despedida que le hacen a Violet su tía Elizabeth y su prima Sophia, porque nuestra protagonista ha recibido una carta de sus hermanos gemelos, Daniel y Evan donde le dicen que debe regresar de inmediato a Filadelfia, pero no le especifican la razón de la urgencia. Allí en esa parte de Estados Unidos han quedado su padre Charles y sus dos hermanos, con los cuales se comunicó por medio de cartas durante todo ése tiempo. Ya habían pasado cinco años desde la última vez que se vieron cara a cara por un viaje que hicieron éstos últimos hasta Londres.
Violet ha sido presentada en sociedad allí y lo que tiene en mente es casarse con un inglés y espera que su padre le dé su consentimiento, aunque el deseo de éste será todo lo contrario: Que termine la escuela y regrese definitivamente a Filadelfia, pero Violet en su primera fiesta se ha enamorado de un futuro vizconde: Elliot Palmer, de todo tal que su intención es resolver rápidamente el problema allí en Filadelfia y luego embarcarse en otro barco y regresar a Londres antes de una semana.
Y así sucederá, sólo que al poner pie en la casa de su infancia, se da cuenta que las cosas no están para nada bien. La primera en desertar es su doncella Jane, quien al ver el panorama no duda en regresar a Londres.
Violet descubre a sus dos hermanos al borde de la ruina financiera, su hogar en peligro al igual que su posición social, pero no es lo único, sino que su padre se ha marchado hacia el Oeste para hacer fortuna en busca de una mina de oro, malgastando su propia herencia para semejante aventura. Violet se encuentra con la noticia de que los gemelos quieren casarla con el banquero Perry para que éste así cancelara inmediatamente la liquidación del préstamo y resolver el problema de la casa, que están a punto de perderla. Perry no es joven ni agradable: es todo lo contrario pero los gemelos quieren hacer un matrimonio concertado ahí en América, cuando en realidad el sueño de Violet es casarse en Inglaterra.
A medida que van pasando las horas y la joven dama se entera de todos los problemas y deudas económicas, decide tomar el toro por las astas y salvar así a sus hermanos y padre de los acreedores. Lo tiene todo planeado, porque lo que desea y lo que siempre tiene en su cabeza, es regresar a Londres lo más pronto posible, pero para ello, Violet debe conseguir la manera de llegar a la mina en donde se encuentra trabajando su padre, pero es muy difícil porque los lugareños le dan cierta información general de la ubicación de las minas pero no mucho más y algunos no están dispuesto a ayudarla. Después de muchas advertencias, idas y venidas, a Violet le informan que el único que sabe cómo llegar a la mina de Charles Mitchell es Morgan Callahan, un hombre que a Violet no le será nada fácil dar con él y cuando lo hace es por medio de una manera bruta.
Morgan pertenece a una familia muy conocida allí en Filadelfia y propietarios de extensos ranchos: Es hijo de Zachary Callahan y Hunter (del libro “Un corazón para conquistar”) es su hermano mayor.
Éste personaje a mí me ENAMORÓ desde que la autora empieza a describirlo. ¡Madre mía! ¡Qué hombre! Es digno hijo de Johanna Lindsey: Morgan es ermitaño, vive en las montañas prácticamente solo, “se comporta como un oso” y baja poco a la ciudad; Él es rudo e insociable para una mujer como Violett; de él se cuentan muchas historias, entre ellas que es la oveja negra de la familia Callahan, que es arisco y más malo que el demonio. Es tan ermitaño que no le tiembla el pulso para apretar el gatillo de su escopeta siempre y cuando sea para cuidar su refugio de los extraños.
Más no quiero contarles porque a partir de aquí la novela se vuelve maravillosa. Es una historia que me hizo suspirar de amor, reír con los diálogos cortantes entre los personajes y ésa comparación entre un hombre del Oeste y una mujer que viene de la sociedad victoriana. Johanna Lindsey me ha vuelto a enamorar una vez más con su prosa divertida, ágil y muy romántica, tan característico de la novela romántica, transportándome hacia aquellos novelas ochentosas, porque ni Morgan ni Violet quieren dar el brazo a torcer, pero es una historia de amor y, poco a poco tendrán que ceder. Imaginen las mil y una que tendrá que pasar nuestra heroína allí en el Oeste americano, para alguien como ella que viene de un Londres victoriano: hasta el desmayo no se detiene.
“Te amaré hasta el amanecer” es una novela que recomiendo leer sobre todo quienes nos iniciamos en éste género con ésta autora. Es bueno volver a leer a éste icono de la romántica adulta.