Dos monedas, obra ganadora del primer Premi València de Novela Gráfica, es la colorista mirada de la ilustradora Núria Tamarit a una parte de la realidad africana, tan vasta y compleja como fascinante en sus particularidades.
Me ha gustado mucho esta novela gráfica. Llevaba posponiendo su lectura mucho tiempo y ahora me arrepiento de no haberla leído antes. Esta es la historia de Mar, una chica adolescente europea que viaja a Senegal junto a su madre como voluntarias de un proyecto de construcción. Mar, que está acostumbrada a las comodidades de Europa, se siente fuera de lugar al principio, pero poco a poco irá acostumbrándose a este exótico lugar y enamorándose de él y de sus gentes. Es un libro que que te abre los ojos, te quita los prejuicios que puedas tener e irás descubriendo junto a la protagonista una cultura maravillosa. Las ilustraciones son muy curiosas. Simples y donde se llega a ver los trazos de la autora. Me ha parecido que tiene unos dibujos perfectos para reflejar la cultura africana. Si buscáis leer una novela gráfica que refleje la realidad africana, tenéis que darle una oportunidad a esta novela gráfica.
Mar è una diciassettenne che segue la madre in un progetto in Senegal, in un piccolo villaggio. Diciassette anni, quasi zero campo telefonico, moltissime ansie...
Avendo un po' di amici wolof mi sono divertita nel ritrovare molti dei temi delle nostre discussioni, sulle ansie, sul bisogno di "fare sempre qualcosa", sul fatto che io scalpito sempre un po' perché loro mangiano in silenzio perché prima si mangia, poi si beve, poi si parla, e io invece sono abituata a chiacchierare all'infinito prima dopo e durante. E sul piccante, ahahahah. Recentemente sono stata sgridata perché ho preso del cibo dal piatto con la mano sinistra, come capita alla protagonista, quindi la capisco un sacco.
E comprendo lo scollamento che racconta, il fascino che questo modo di vivere apparentemente più sereno ha su una ragazza abituata a un ambiente nevrotico come il nostro... ma le ansie ci sono, e le frustrazioni, e la paura per il domani. Liberarci dalla lente del "buon selvaggio" per guardare un mondo che per certi versi non ha tempo per le nostre paturnie perché è impegnata nella lotta per la sopravvivenza.
Una historia con un arte precioso sobre una chica haciendo voluntariado con su madre en Senegal, la perspectiva es muy blanca pero tampoco se esconde sobre ello y lo trata muy bien. Me ha gustado mucho
J’ai un problème avec les dessins. Et plus particulièrement le fait que les personnages noirs soient « gribouillés » et pas pleins. Je me suis aussi sentie mal à l’aise tout au long de ma lecture. Plein de bon sentiments et de clichés. Une vision des blancs qui aident les noirs à s’en sortir et des noirs qui vivent avec moins qu’en’Europe mais qui sont pleins de sagesses, car ils n’ont que l’essentiel. J’ai vraiment pas compris l’intérêt…
*He leído la edición en castellano, publicada por La Cúpula, pero como no tiene aún ficha, reseño en esta.
En Dos monedas, Núria Tamarit nos traslada a un pueblo de pescadores en la costa de Senegal al que Mar, una adolescente de 17 años pegada a su móvil, viaja con su madre para hacer voluntariado durante un verano. Vemos cambiar la opinión de Mar sobre sus anfitriones y su modo de vida a medida que los conoce y los comprende, hasta el punto de envidiar en ocasiones su modo de vida menos individualista y más relajado. Con un dibujo que le va perfecto al relato y un color precioso, Núria Tamarit nos da una historia de las que nos muestran otras realidades y que expanden nuestras fronteras.
Mar es una adolescente que se ve obligada a acompañar a su madre a Senegal para ayudar en un proyecto de construcción. Su cultura y forma de vida choca con las costumbres de personas que están acostumbradas a la libertad, a renegar de cosas que para Mar están tan arraigadas como son la intimidad o la propiedad. En este pueblo todo es de todos y el tiempo no se desperdicia, simplemente se vive.
Poco a poco Mar aprenderá a apreciar esa forma de vida, a deshacerse de los perjuicios que ha traído consigo y a amar el lugar y a sus gentes. Es un viaje de autodescubrimiento y ella atesorará cada momento, más consciente que nunca de todo lo que tiene y de lo que carece.
Una obra que nos muestra un pedacito de la cultura africana al que Tamariz se encarga de dar color y vida, consiguiendo reflejar a la perfección lo exótico del lugar. 'Dos monedas' ganó el primer Premi València de Novela Gráfica, un premio más que merecido.
no sé qué decir, es que lo disfruté un montón!! adoro el estilo de nuria tamarit y también la forma de narrar la historia, la amistad medio platónica me pareció también increíblemente cuqui. igual lo que se me hizo más raro fue el final, que era algo abrupto, pero me encantó aún así. con eso me quedo.
White saviors and noble savages (with a sprinkle of pickaninnies oh how those Africans love to dance), really wtf?? Mar accompanies her mom on a humanitarian mission to build a community center in Senegal (because obvs the natives need someone from outside to tell them how to do things), exoticism/othering abounds ("they" just love to dance and yet are so serene), and she learns that malaria is not a problem (I'd rather ask the families of the 650k who died from it if they agree, not sure they would)... If she really learned and evolved from these cliches and prejudice, that would be one thing, but hey at least she learns that connections can be made when there's no internet, that capitalism, individualism and private property are not all they're cracked up to be. But yeah, a big nope from me.
Una interessant novel·la gràfica que reflecteix l’experiència d’una jove adolescent que va a fer un voluntariat al Senegal, acompanyant a la seva mare. M’han agradat molt les il·lustracions, coloristes i vives quan representen el moviment de la vida diària en aquest país africà, contrastant els negres i grisos per a representar la foscor de les nits africanes. Una lectura que pot connectar molt bé amb els joves, m’encaixaria per a un club de lectura.
Llibre d’il•lustracions molt distret, els dibuixos són molt macos. La combinació de dibuixos i text ens permeten obtenir les diferents realitats de varis conceptes com l’amistat, les posesiones, el pas del temps. Recomanaria a tothom que estigui interessant en els contrastos culturals a fer-hi una ullada.
J’ai bien aimé, on découvre pas mal de choses du point de vue des locaux donc c’était intéressant ! J’aurais presque voulu que ce soit un peu plus long et que certaines relations soient plus développées, mais mimi comme tout !
Adolescente que va con su madre a un poblado de África a construir un edificio. Los dibujos bien, pero la historia tiene momentos que me rechinan un poco, como la crítica al medicamento malarone porque las farmacéuticas ya se sabe cómo son...en fin.
Una serie di conversazioni e visioni del mondo, più che un vero racconto. Suggestioni derivate da un'esperienza autobiografica. Interessante ma non entusiasmante.
Como será que me gustó esta novela gráfica que tengo unas ganas de ir a allá! Como muestra las diferencias entre las culturas, sus pros y sus contras, etc etc. Me encantó, simplemente eso.
Eine spanische Graphic Novel: Mar ist ein siebzehnjähriger Teenager aus Frankreich, die ihre Mutter zu einer humanitären Mission im Senegal begleitet. Sie ist mit dem Internet und den sozialen Medien aufgewachsen und wird nun mit einer Welt konfrontiert, die sich radikal von ihrer eigenen unterscheidet. Kein Netz – kein Internet, kein Netflix, YouTube usw. aber das ist noch lange nicht alles. Keine Toilette, wie sie sie kennt, kein Badezimmer mit Dusche, täglich gibt es Reis zu essen. Die feuchte Wäsche des Nachts draußen aufzuhängen, kann gefährlich werden ... Die Senegalesen sind nett, freundlich und neugierig, manchmal ein wenig zu neugierig und aufdringlich für Mars Geschmack – und Eigentum ist ihnen fremd. Zwei Kulturen stoßen aufeinander.
«Ich hatte Angst herzukommen. Ich dachte, ich sehe hier Leute sterben. Leute, die verzweifelt unsere Hilfe erwarten. Aber manchmal denke ich ... euch geht es besser als uns.»
Sie trifft auf spontane, fröhliche Menschen – es geht ihnen besser, als Mar vorher annahm. Die Menschen haben Zeit. Mar bekommt gesagt: «Du musst nicht immer etwas tun. Dafür hast du den ganzen Tag Zeit. Mach mal langsam und genieß das. Schwatz ein bisschen.» Eigentum und Individualisierung, ein Heiligtum für Ma. Hier lernt sie, das dies wenig zählt, es kaum Privatsphäre gibt. Sie muss auch einige Vorurteile ablegen, lässt sich auf die Kultur ein, befasst sich mit muslimischen Sitten, entdeckt Landschaften von sagenhafter Schönheit. Mar freundet sich mit der ungefähr gleichaltrigen Astou an, die ihr Kopftuch nicht abnehmen darf und die bald verheiratet wird. Freiheit, den ganzen Tag tun und lassen zu dürfen, eine feine Sache, denkt Mar. Aber so frei ist dieses Leben ja gar nicht. Mar ist hin- und hergerissen.
Die «Toubabs» (die Weißen) verbreiten Stress, wenn sie ins Dorf kommen und die Einwohner zur Arbeit antreiben – wie auch die Mutter von Mar, die sehr sanft vorgeht. Doch das Schulgebäude muss fertig werden, sie hat nicht ewig Zeit. Die Mutter erkrankt übrigens an den Nebenwirkungen des Malariamedikaments – während Astou Mar erklärt, Malaria hätte es hier lange nicht gegeben, das sei eine Mär der Pharmaindustrie. Es gibt zum Ende eine schöne Szene, als Mar einem Senegalesen den Tipp gibt, sich Hilfe zu suchen, jemanden, der sich für ihn einsetzt: Er war als Bootsflüchtling in Europa angekommen und nach einem Jahr zurückgeschickt worden. Er antwortet Mar:
«Wir brauchen keinen Retter. Wir brauchen niemanden als unser Sprachrohr. Afrika hat selbst eine Stimme. Unsere eigene Stimme. Was wir jetzt brauchen, ist, dass man uns anhört. Und uns in Frieden lässt.»
Zwei Mädchen stellen gegenseitig die eigene Kultur in Frage. Einfachheit gegen Überfluss, Religion gegen Atheismus, Kollektivismus gegen Individualität und Eigentum, Ruhe und Ausgeglichenheit gegen Stress. Welches ist die bessere Welt? Eine Frage, die schwer zu beantworten ist. Wichtig ist es, sich die andere Welt anzuschauen, sie zu erleben, die Vorurteile abzubauen und zu verstehen, ohne zu bewerten. Dann wären wir schon einen Schritt weiter, so die Message. Die sechs Kapitel beinhalten in der Überschrift einen Begriff in Wolof, der Umgangssprache des Senegals: «Àgg» (Ankunft); «Ndimmal» (Hilfe); «Dunya» (Welt); «Ñibi» (Heimkehr); «Jàmm al jàmm» (bis bald) und «Fele-fele» (Korb). Diese Begriffe sind für Mar jeweils ein Lernschritt im Umgang mit der fremden Welt.
Die Illustrationen der Graphic Novel sind in kräftigen, erdigen Tönen von gelb, Terrakotta bis Braun, den typisch afrikanischen Farben angelegt, ebenso die gemusterten Stoffe der Gewänder. Das hat mir gut gefallen. Was mir nicht gefällt, ist der typische Zeichenstil der Gesichter von Núria Tamarit. Starre austauschbare Gesichter, emotionslos, die Augen wie schwarze Murmeln, aprikosengroß, wie schwarze Löcher im Gesicht, dazu ein Schlitz als Mund oder ein ovales Loch. Die schwarzfarbigen Figuren wirken noch konturenloser. Der Reprodukt Verlag gibt eine Altersempfehlung ab 13 Jahren; das passt – Allage! Empfehlung!
Núria Tamarit schöpft aus persönlichen Erfahrungen: Sie selbst nahm 2017 an einem humanitären Hilfseinsatz in Gandiol, Senegal, teil. Ihr Comic «Toubab» wurde 2019 in Spanien als «Beste Graphic Novel» ausgezeichnet und bereits in sieben Sprachen übersetzt. Ihre Geschichte, die unsere Gewissheiten und Errungenschaften sanft erschüttert, ist eine Ode an Toleranz und Offenheit.
« Avevo paura di venire. Pensavo che avrei trovato gente in fin di vita. Gente disperata, in cerca di aiuto. A volte però penso che state meglio di noi. Perfino che siete migliori di noi. Boh »
Ho tentato di far durare la lettura per più di un giorno ma ho miseramente fallito 😅🙈 Due monete è un romanzo grafico breve ma intenso, carico di significato e disegnato in maniera sublime. La protagonista è una ragazzina spagnola di 17 anni che si trova a dover trascorrere tre mesi in Senegal, lontano dai suoi amici, dalle comodità europee e soprattutto da internet. Scoprirà però un modo diverso di concepire l’esistenza, senza orari, senza confini, senza le preoccupazioni tipiche della vita del cittadino del primo mondo. Ho adorato questo graphic novel perché è stato l’opera che più di tutte è riuscita a tradurre in parole e immagini tutto quello che ho pensato io stessa durante e dopo un mese di volontariato sociale in Repubblica Centrafricana, quando ancora frequentavo il liceo. Ricordi, sensazioni ed emozioni rimasti a riposare per quasi 10 anni si sono di colpo risvegliati, e mi hanno investito con una potenza che non credevo possibile. Grazie Núria Tamarit, ora cercherò di recuperare tutti gli altri tuoi lavori 😊
Esta é unha historia sobre unha rapaza chamada Mar, que chega a un pobo en Senegal para axudar á súa nai coa construción dunha biblioteca e unha emisora de radio.
Encántame o personaxe de Mar, como unha representación da sociedade actual, chea de prexuízos que, ó chegar ó mundo real, deben abandoar as ideas preconcebidas erradas.
Pero, sen dúbida algunha, o que máis comunicou do libro foron os silencios ruidosos, as cousas que se daban por sentado. Por exemplo, cando lle preguntan a Mar se ten marido e ela dice que non, que en España as adolescentes non casan. Andou simplemente dice, "tes dezasete", e remata a escena. É entón cando a persoa que le dáse conta de que o que é normal para eles é inconcebible para nós.
Non fai falta mencionar que a arte da banda deseñada é, simplemente, marabillosa. En xeral, é un libro que creo que todos deberían ler.
Santa pace, no. Ad oggi è un deciso e decisissimo no. Non si può ridurre così un tema delicato e su cui c'è un mare di disinformazione come la migrazione. Dio mio, la gente che parte lo fa perché non ha altra scelta, per le guerre, la fame, la povertà e la crisi climatica (che rendendo inabitabili zone sempre più vaste del pianeta impone lo spostamento e la condivisione del poco che ci rimane). Questa sembra una favoletta del classico "aiutiamoli a casa loro", ovvero la frase più stupida e irreale della storia. Ho sprecato i miei soldi.
Molto carino: la storia di una ragazza super viziata (è questa l'impressione che dà) che con la madre va in Senegal per un progetto di volontariato. All'inizio è disgustata da come vivono le persone lì, senza un bagno e una doccia; non capisce perché tutti usano le cose di tutti. Ma piano piano scopre che il suo eurocentrismo è solo una costruzione di preconcetti.
Petite découverte dont la toile de fond est l'engagement humanitaire. Une adolescente découvre le volontariat en suivant sa mère sur un projet de construction d'un bâtiment culturel. Elle qui pensait continuer à mener sa vie d'adolescente suspendue à son téléphone, elle apprend à vivre l'instant présent sans le confort auquel elle est habituée. Lecture intéressante.
Mar ha diciassette anni e si ritrova catapultata in Senegal, in un piccolo villaggio, al seguito della madre impegnata in un progetto umanitario. Lei, adolescente europea, abituata a riempire ogni buco della giornata tra cellulare, internet e attività varie, si ritrova improvvisamente senza linea e con un sacco di momenti vuoti che non sa come riempire. E lì comincia il bello: mentre lei scalpita perché non sa stare senza “fare sempre qualcosa”, gli abitanti del posto vivono con un ritmo tutto diverso, accettano la lentezza, il silenzio, il non fare nulla come parte della vita. Due mondi che si scontrano: da una parte il bisogno di stare sempre connessi, dall’altra la capacità di vivere appieno il presente. La cosa che mi ha divertito di più è proprio lo scontro tra abitudini: Mar che non sa stare senza fare niente, mentre gli abitanti del villaggio vivono con lentezza e silenzio, senza ansie da produttività. E poi le regole a tavola: non si parla mentre si mangia (e io che immagino le nostre cene infinite tra amici, con tre ore di chiacchiere sopra al piatto 🤯😂), e guai a mangiare con la mano sinistra… vita durissima per i mancini! Due mondi che non potrebbero essere più lontani: da una parte la frenesia europea, dall’altra una quotidianità fatta di condivisione, calma e poche pretese. In mezzo a queste differenze nasce un’amicizia vera tra Mar e una ragazza del posto, un legame che resterà anche dopo. Ed è lì che si percepisce quel famoso “mal d’Africa” di cui ho sentito spesso parlare: quella nostalgia di un luogo che ti insegna a guardare la vita diversamente. Devo dire che mi ha fatto venire voglia di provarlo anch’io, prima o poi, sulla mia pelle. Il libro mi è piaciuto proprio per questo contrasto: da un lato la nostra mania di connessione continua, dall’altro un mondo che insegna a vivere il presente. Una graphic novel carina, che fa sorridere, riflettere e un po’ sognare.
Un peu déçue par cette BD. Autant le dessin est beau autant le message est maladroit, un peu sauveur blanc qui fait du volontourisme, qui arrive dans un pays sans en connaître l'histoire avec un but en tête sans vouloir aller plus loin. Dommage
Bei disegni ma succede poco e niente. La vita dei wolof in Senegal è completamente idealizzata e vista solo da una prospettiva della ragazzina europea di passaggio.