En 1962, el ingeniero agrónomo André Haudricourt formuló una hipótesis tan extraña como osada: ¿qué relación tendrán los gestos de cultivo y cría de animales con las mentalidades que dieron a luz a las metafísicas de Oriente y Occidente? ¿Qué tendrán que ver la oveja, el gesto del pastor y la recolección del trigo con las filosofías de la trascendencia? Y su paralelo, ¿no estarán emparentados el ñame y el arroz, el búfalo y la vaca, con un gesto primitivo que habilita a la metafísica oriental su pasaje hacia las filosofías de la inmanencia? Un modo de pensar, de producir, de valorar y de hacer política que no puede disociarse del modo de sembrar y de habitar el mundo; una etnografía precisa que consiste no solamente en analizar cómo el hombre inscribe, para cada formación histórica, su relación entre teorías y prácticas, tecnologías e ideas, sino en observar cómo la gestualidad histórico corporal hace mente y mundo. Hacer mundos con gestos, de Marie Bardet, reabre la insistencia de un perspectivismo relacional que logre situar a los gestos como unidad de lo recíproco entre naturaleza y cuerpos, pero además, como índices de una nueva politicidad. Nos queda por constituir un nuevo materialismo de los gestos, e ir más allá.
este librito a través del estudio de los gestos del campo de cultivo, labranza, siembra y pastoreo, condujo a las vigentes separaciones del pensamiento oriental y occidental. algo así como que podemos pensar al humano bajo las formas del hacer trabajo, bajo gestos que implican relaciones de fuerza/contexto/objeto/cuerpo que compromete al cuerpo y al espíritu mismo.
la atención conjunta al gesto corporal es tamb reivindicación de un territorio fuera de categorizaciones, un territorio interno, pero también (micro)político
En estos tres ensayos, las observaciones hechas por Haudricourt se presentan como una ventana de oportunidad para considerar la relación cuerpo y mente como hacedores de mundo. Ni únicamente las ideas ni la sola producción material explicarían las formas de habitar, sino su mutua intervención sobre una y la otra. Para él el cuerpo deja de ser un estado de acción, para ser una consideración producida igualmente: ej. las diferencias de esclavitud en la China, ante las formas esclavistas de las bifurcaciones de la cultura indoeuropea, donde en el primer caso-según sus observaciones-, se usan los cuerpos como forma de producción, mientras que, para el extremo Oriente, como algo que sirve a lo familiar (hogar, personas, grupo, etc.) Las consideraciones arrojadas por su autor tienen un potencial de ser exploradas y ampliadas, pues más bien, lo que trata, antes que nada, es abrir a la consideración por preguntarse sobre la relación entre el cuerpo, la mirada a los otros, el cultivo o ganadería y las búsquedas metafísica de la humanidad.
Lo recomiendo, es interesante y poco conocida su postura frente a las diferencias entre oriente y occidente, plantea una perspectiva totalmente diferente de análisis de la historia humana, me quedé con eso: qué pasaría si analizáramos la historia del capitalismo no mediante el cambio y evolución de las máquinas sino por el cambio de movimientos que esto genera en los cuerpos que las mueven? Cómo sería la historia humana analizada desde el movimiento? Quedé con ganas de que desarrollara o diera bibliografia que orientara esas reflexiones (si alguien que Lee esto sabe, agradecería si me comparte)
Un llibre curt que conté els assajos -probablement- més interessants d'Haudricourt i una nota de Bardet; hi he arribat a partir de la lectura sobre la subjectivació de Foucault i Deleuze. Si bé he de dir que les aproximacions que fa Haudricourt m'han semblat massa generals, també he de dir que són uns textos que fan virar la perspectiva de les construccions socials i el binarisme Occident/Orient. M'ha agradat molt el text de Marie Bardet com a actualització, com a recuperació d'aquesta nova perspectiva a la contemporaneïtat.
Aunque los/as autores/as del prefacio y del comentario de este librito no ven más allá del comentario positivo que Deleuze le prodigó, Haudricourt tiene el mérito de haber inspirado a Philippe Descola en la teorización sobre las cuatro ontologías que culminó en el muy recomendable Más allá de naturaleza y cultura. Sin ese contexto es muy fácil perder de vista el valor de los ensayos de Haudricourt, y eso es precisamente lo que les pasó después de pasar por el filtro de la editorial Cactus.
No es un mal libro entré pensando en otra cosa más psicológica sobre la gestualidad pero me sorprendió mucho como impacta la formación sociológica en la gestualidad, me gustaría volverlo a leer con más conocimiento político histórico