Me sorprendió la poca calificación que tiene este librazo que ya casi no se consigue. Pequeñas historias que son la historia viva de toda una generación, la generación del Sí! de Clarín. De todos los que esperábamos cada viernes para devorar la columna de Laura Ramos. Me enamoré de Ramos sin conocerla porque ella me llevaba de paseo por toda la noche porteña y por boliches que tarde años en conocer. Prix D´Ami, el Parakultural, Nave Jungla… la noche de los que en aquella época yo miraba desde abajo. Son cinco estrellas por la belleza de vivir aquella época a través de sus ojos y sus palabras. Gracias, Laura, gracias por tanto siempre.
Si bien el libro es interesante en sus historias el límite entre lo verídico y lo ficticio, mezclándose todo el tiempo entre datos, nombres y lugares reales, con otros claramente que no lo son, hizo que a mí, que no tuve el gusto de leer sus columnas del suplemento Sí con el mismo nombre que el presente libro, publicadas en un diario argentino, me dejaran una intriga que debía saciar googleando todo para ver dónde estaba lo cierto y dónde lo inventado. Cabe destacar que al comienzo del libro se aclara que muchos de los nombres son reales pero que las historias que los acompañan se configuran dentro de la ficción, aunque para mí no quedó del todo claro si eran todas las historias o sólo parte de ellas y de ahí mi valoración de tres estrellas finalmente. De todos modos me gustó la forma de narrar lo que se cuenta y las historias en sí, así que voy a seguir leyendo otros dos libros más de Laura Ramos que tratan de temas similares porque realmente me atrapan los relatos tipo crónicas que presenta.