Me gusta leer para aprender, me gusta mucho, de hecho. Cuanto más aprendo mientras leo más me gusta el escritor. Y leer a Carlos Mayoral es siempre aprender, y mucho, de literatura.
Es Carlos Mayoral un apasionado de la literatura española y eso se nota cuando te sumerges en sus libros. Tras la lectura de sus dos ensayos literarios novelados, {sí os gusta la literatura no dudéis en leer Etílico (Libros.com) o Empiezo a creer que es mentira (Círculo de tiza), reseñas en link}, tocaba leer ahora, recién salida de imprenta, su novela “Un episodio nacional”, una crónica sobre el Madrid del siglo XIX cuya línea argumental parte del crimen de la calle Fuencarral.
Sigo a Carlos Mayoral desde hace tiempo por dos razones: la primera, porque me encanta el tono costumbrista de sus artículos; la segunda, porque leyéndolo siempre se aprende algo. O más bien mucho. Ahora que lo conozco también en su faceta de novelista, no me queda más remedio que añadir una tercera, que será la que me empuje a leer su próximo trabajo y todos los que vengan, que esperemos sean muchos.
"Un episodio nacional" sumerge al lector en el Madrid convulso de finales del siglo XIX, escenario del conocido Crimen de la Calle Fuencarral alrededor del que pivota la trama de esta historia, de cuyo hilo conductor se desprende un interesante cariz metaliterario. Adentrarse en sus páginas es hacerlo en el universo galdosiano. Pero no todo es literatura en esta novela de estilo realista como las del propio Benito Pérez Galdós; también hay grandes dosis de amor y desamor, misterio y reflexiones de lo más reivindicativas, impecablemente escritas.
Menos mal que ya se ha acabado, si no llega a ser por la presencia de Galdós y Pardo Bazán como personajes, la hubiera abandonado sin remordimiento. Muy pobre literariamente.
Benito Pérez Galdós ha aceptado ayudar a Melquíades Quirón, hijo de un viejo amigo, a conseguir su gran sueño: convertirse en escritor. Para ello le anima a investigar junto a él un crimen del que todo el mundo habla en las calles de Madrid: el crimen de la calle Fuencarral.
Galdós está convencido de la inocencia de Higinia, la única detenida por el asesinato de la viuda de Vázquez-Varela. Y con esa firme convicción mueve cielo y tierra para arrojar luz a un caso que la policía da por cerrado y en el que muchos sospechan que está implicado el hijo de la víctima.
Este es el argumento de “Un episodio nacional” de Carlos Mayoral. Pero la novela va mucho más allá de la investigación de uno de los crímenes más conocidos de la historia negra de Madrid.
A través de sus páginas recorreréis las calles de Madrid de la mano de uno de los más grandes escritores de la literatura española y vislumbraréis en él a un hombre que hace de la observación un arte y que mantiene una relación secreta con Emilia Pardo Bazán. Su amor prohibido está basado en el aprecio y la admiración, aunque a Galdós le escandaliza el atrevimiento de la gallega, que no duda en plantar cara a todo aquel que se interpone en su camino.
El crimen de la calle Fuencarral es un mero hilo conductor que permite al autor hablarnos no solo de Galdós y Bazán sino también de la corrupción, el abuso de poder y la misoginia que impedía que las mujeres pudieran acceder a la Universidad o a la Real Academia de la Lengua.
La parte metaliteraria de la novela no solo incluye la poco conocida relación entre los protagonistas, sino también las rencillas entre los miembros de la Real Academia de la Lengua, las aspiraciones literarias de Pío Baroja y el sufrimiento de Melquíades por no ser capaz de plasmar en una cuartilla todo aquello que bulle en su cabeza.
“Un episodio nacional” está narrado a dos voces. En algunos capítulos es Melquíades quien nos cuenta en primera persona sus encuentros con Galdós y su nueva vida en esta ciudad que tanto le aterra como le sorprende. En otros, es una tercera persona quien nos habla de Galdós y los difíciles dilemas a los que se irá enfrentando.
Destacaría de la novela su sorprendente estructura, la mezcla de géneros, el gran trabajo de documentación y la magnífica prosa del autor que consigue que al cerrar el libro sientas un terrible vacío por despedirte de personajes que han calado muy hondo.
¡Una novela que no deberías perderos por nada del mundo!
“Nuestra imaginación es la que ve y no los ojos“. Benito Pérez Galdós.
“Tengo por importante entre todos el concepto de que la novela ha dejado de ser obra de mero entretenimiento, modo de engañar gratamente unas cuantas horas, ascendiendo a estudio social, psicológico, histórico, pero al cabo estudio”. Emilia Pardo Bazán.
Cuando conocí la existencia de un libro donde se novelaba a Galdós persiguiendo criminales de pronto me ilusioné muchísimo al ser una fusión que no puede gustarme más. Sin embargo, tenía miedo de que precisamente por eso no me gustara nada y empezara a fijarme en fallos o detalles que no me permitieran adentrarme en la lectura.
Bien, pues eso no ha ocurrido. El libro no ha podido gustarme más.
Carlos Mayoral usa con mucha destreza todos los elementos que, usados malamente, podrían mandar el libro al traste. Desde el lenguaje (no sólo de la época sino también propio de los personajes públicos conocidos), el comportamiento de dichos personajes públicos, hasta la recreación de la Madrid de época. Una de las cosas que más me han gustado ha sido la evocación de estos paisajes precisamente porque quien ha estado en Madrid (o haya leído un poco a Galdós), puede imaginárselos perfectamente así y caer en una sensación de nostalgia (sin la parte agria). Otro de los highlights de la novela han sido los personajes. Cómo están construidos, lo bien que describe las sensaciones y emociones de todos ellos, incluso cuando ocurre una acción que no quieres que pase está tan bien plasmado que quieres seguir adelante con el libro. Mezclar partes reales con partes ficticias (como el juicio y la resolución, o algún pasaje íntegro de Galdós) es todo un acierto porque empasta muy bien. En cuanto al contenido, parece que el autor ha intentado encontrar un equilibrio entre la acción y la polémica que suscitó el crimen, de forma que tiene un poco de todo: es novela negra pero también tiene política, amor, feminismo, historia, costumbrismo, lucha de clases, conflicto de influencias... Por añadir una última cosa, Galdós siempre cuidó mucho sus personajes femeninos, esqueleto de la mayoría de sus novelas, y me ha gustado ver que el autor hace lo mismo con el personaje de Emilia Pardo Bazán y de Laura. Incluso, cuando aparecen personajes secundarios como Nela o Higinia. Un precioso homenaje a uno de los autores de nuestro patrimonio literario.
Me gustaría darle más puntuación, pero no puedo, las cosas como son. Me encanta Carlos, me encantan sus artículos y sus otros dos libros (sobre todo Empiezo a Creer que es Mentira) y en este me ha dado la sensación de que lo ha escrito con prisa, que no le ha dedicado el cariño que le dedica a sus otras obras. Sé que tiene un gran proceso de investigación detrás, pero la manera de narrar y de tratar ciertas situaciones y personajes creo que no se haya a la altura... me duele mucho decirlo, pero es así. Pese a todo mejora conforme avanza y el final deja varias cosas en las que pensar. Puede haber mucha gente a la que le guste, pero la novela histórica y de misterio no va mucho conmigo. Sigue escribiendo, Carlos, porque sé que puedes dar más y mejor.
No me ha disgustado pero no me lo he comido. Es decir.... Que quizá esperaba un poco más de Melquiades... Novelar a Galdós es algo complicado y hay que haber estudiado mucho al autor para poder hacerlo... Supongo que el escritor se ha documentado a base de bien... O eso espero. La relación con Pardo Bazán creo que es conocida por todos y es algo que esperaba leer con mucha curiosidad. No tanto la vida de Melquiades, que la verdad pasa sin pena ni gloria y que yo creo que está para hacer ver cómo era la vida en ese Madrid, tanto de los bajos fondos como de la alta sociedad; de los recién llegados e inocentes; de los más jóvenes y fogosos. Me gusta el papel de la mujer. Mujeres luchadoras como Pardo Bazán o como Laura. Para mi son grandes personajes. Esta novela no puede existir si no se habla del gran caso de Fuencarral. Creo que aquí el autor si se ha documentado muchísimo y creo que esta parte de la novela es clara rigurosa y que está bastante bien escrita y ambientada. Quizá me parece que la novela tiene un poco de relleno con las historias de Melquiades pero supongo que de todo hay que hablar para mostrar Madrid. Los personajes del caso me han gustado, aunque la parte del juicio se me ha hecho la más pesada.
Dudo un poco entre si ponerle 3,5 ó 4 estrellas. La parte costumbrista de la novela me ha encantado, muy al estilo de Galdós. Creo que el autor ha hecho un gran trabajo emulando en cierto sentido la forma de escribir del canario. Y son precisamente Don Benito y Doña Emilia Pardo Bazant los personajes que más me han cautivado al hacerme "cómplice" de su romance. Hay UBA parte que sí se me ha hecho un pelín larga que es la del juicio, no obstante entiendo que es importante em el desarrollo de la trama y también en el de la historia de España, aunque reconozco que estaba deseando que esa parte terminará. El final, muy bien, con una narración prácticamente cinematográfica.
Un episodio nacional es un libro muy interesante que te traslada al Madrid de finales del siglo XIX, donde grandes autores como Benito Pérez Galdós paseaban por sus calles. La historia se centra en un crimen ocurrido en la calle Fuencarral, uno de los sucesos más conocidos de la época.
La forma en que el autor narra la historia resulta muy envolvente: no solo describe los hechos, sino también los pensamientos de los personajes, lo que permite comprender mejor sus motivaciones. Además, las célebres frases de Pérez Galdós que aparecen a lo largo del libro aportan un toque especial que enriquece la lectura y hace que quieras seguir avanzando en la historia.
Me ha gustado mucho este libro. El autor retrata muy bien a los personajes, la ciudad y la sociedad que empieza a despertar en busca de sus derechos. También cómo el poder de la prensa aparece frente a otros poderes y sobre todo lo que aprendes de escritores como Galdós o Pardo Bazán hacen de este libro una lectura muy interesante. Lo que más me ha costado en ocasiones es el entender el lenguaje utilizado pero eso también hace comprender mejor todo lo que rodea al crimen y la época.
Varios libros en uno: una novela no especialmente excelsa en cuanto a la trama y los aspectos más superficiales. Y una novela actual costumbrista (¿acaso un oxímoron?) en el que los personajes de la historia se difuminan con los Personajes de la Historia literaria. Quizá el mayor mérito es que me ha animado a releer a Galdós y a Pardo Bazán... y a profundizar en su faceta más humana. Bien construido el diálogo (en muchos casos mudo) de los protagonistas al contemplar sus puntos de vista a través de los monólogos.
Novela muy bien documentada con un planteamiento original al mezclar personajes reales con ficticios y con el crimen de Fuencarral de fondo.
Conocía a Carlos por su anterior novela y por sus artículos. Escribe muy bien, pero la novela no me acaba de convencer. Hay varias ideas que se repiten continuamente y no creo que sea necesario remarcarlas tanto. Un narrador un poco menos omnisciente habría estado mejor. Habría aligerado la parte de Reacción, que a ratos se hacía pesada.