Valencia, 1955. Bruno cae en una trampatendida por la policia en el cine Ruzafa para detener homosexuales amparandose en la ley de peligrosidad social. Su entrada en la cárcel con tan solo dieciocho años, y la presión de su familia, le obligaran a tomar decisiones que marcaran el resto de su vida. El violeta es una novela grafica sobre la persecucion que sufrieron los homosexualesdurante el franquismo, y la convivencia de las mujeres que se casaron con ellos. Un relatoque saca a la luz los campos de concentracion para homosexuales que creo el regimen y que historicamente estan siendo olvidados.
Este cómic reflexiona sobre las consecuencias que la represión sociopolítica y policial franquista tuvo en las vidas de los jóvenes homosexuales de la España de la época. Cuenta la historia de una joven pareja, de dos víctimas de las redadas en cines, parques y cafés, y de sus distintas formas de enfrentarse a la marginación: uno de ellos mediante la lucha social entre las sombras, el otro mediante tragar con una vida fingida que no le pertenece.
Es una historia muy dura y preciosa que ayuda a refrescar conceptos que nunca deberíamos olvidar en nuestra memoria democrática: las terapias de conversión mediante electroshocks, la ley de vagos y maleantes, las cárceles para acusados de peligrosidad social y los campos de concentración para hombre que no se ajustaban al ideal franquista.
La historia está muy bien llevada y el dibujo es muy expresivo y adecuado para el texto. Me ha recordado a otro cómic, también excelente, que cuenta una historia parecida pero en Italia: “En Italia son todos machos”, de Luca da Santis y Sara Colaone (Norma Editorial, 2011).
Me alegro mucho de que exista esta novela gráfica. Sirve como una introducción a las experiencias de los hombres homosexuales durante el franquismo, experiencias que antes desconocía pero que son bastante importantes para comprender la historia de España y (una parte de) la experiencia queer.
Fue muy emocionante seguir la vida de Bruno, nuestro protagonista, quien estuvo siempre luchando contra su propia identidad, pues el Bruno al que decimos adiós no era muy distinto al Bruno que conocimos. En lugar de aceptarse a sí mismo, Bruno aprende a sobrevivir en la España dictatorial. Sin embargo, aprende a dejar de odiarse. Aunque el final me entristeció mucho, me alegro de que no fuera lo que esperaba y quería, porque se supone que esta no es una historia feliz.
Como es una novela gráfica, los dibujos y el diseño son muy importantes para entender la historia, y creo que Marina Cochet ha hecho un trabajo excelente. Es decir, con solo mirar los dibujos, se entendería lo que nos quiere contar la novela, y lo mismo pasa con el trabajo de los autores Juan Sepúlveda Sanchis y Antonio Santos Mercero. Juntos, nos dan una experiencia más completa y fructífera.
Si se quiere investigar más en profundidad el tema de los hombres homosexuales durante el franquismo, recomiendo leerse "Redada de violetas" de Arturo Arnalte.
Triste historia de dobles vidas, represión, campos de concentración y la lucha por la supervivencia de los homosexuales bajo el franquismo. Un excelente ejercicio de recuperación de la memoria histórica y de homenaje a aquellxs que tan mal lo pasaron en aquellos momentos.
Menudo viaje emocional que nos hace dar esta obra con la historia de Bruno.
Es triste ver la realidad del campo de concentración de Tefía, y cómo una experiencia tan traumática como esa puede hacer que tu vida de un vuelco y no vuelvas a ser el mismo que eras, teniendo que ajustarte a lo que la sociedad de tu tiempo te exija ser.
Por otra parte, creo que este tipo de historias son esenciales, no solo para recordar parte de la historia olvidada de nuestro país, sino para enseñar a las nuevas generaciones cómo estaba el mundo hace menos dos días y la importancia que tiene luchar por nuestros derechos para conseguir un mundo más justo y libre.
Me ha encantado. Me he interesado por el tema a raíz del libro Los Elegidos y ha sido todo un acierto. Me ha abierto los ojos a una realidad que conocía muy de lejos y que es brutal. Es increíble que hace apenas setenta años esto pasase y que lo hayamos olvidado. Hay que darlo a conocer para asentar los derechos que las generaciones pasadas consiguieron. No podemos dar ni un paso atrás.
El valor tiene muchas maneras de demostrarse, no siempre visibles, no siempre loables. Esta novela gráfica es testimonio de la peor de las represiones del franquismo: la coacción para que los propios individuos se autorrepriman hasta el punto en el que uno termina conviertiéndose en lo que más detesta para pasar desapercibido, invisible. Para que le dejen en paz. Pero este testimonio también nos habla del valor de amar: de amar en la distancia, de amar en secreto, de amar cuando es ilegal. Y, sobre todo, de amar un futuro distinto, ya no por uno mismo, sino por los que vienen detrás. Y aquí radica el valor de nuestro silencioso protagonista: exponerse y arriesgarse finalmente para perpetuar el miedo silencioso en la próxima generación. El amor tiene muchas caras. Y el valor también.
Una historia sobre represión a los homosexuales españoles durante el franquismo, que me ha sorprendido, sabía que no lo había tenido fácil, pero que estuvieran en "campos de concentración" no tenía ni idea. Recomendable para conocer una historia de forma más distendida aunque no quiere decir que sea fácil de digerir.
En primer lugar, dar las gracias a Babelio por él envió del ejemplar.
Una historia muy dura y real, en una época que muchos tienen olvidada y otros no la han conocido.
A pesar de su dureza y del sufrimiento de todos esos Violetas la he disfrutado mucho.
Para mí ha sido un recordatorio a esas vivencias familiares que me contaron cuando era niña.
Como por pensar y sentir diferentes te maltrataban, torturaban e incluso te encarcelaban y tenias que hacer trabajos forzados picando piedra en la cantera hasta desfallecer. En la Playa de Fuerteventura a la Colonia penitenciaria de Tefía. Literalmente un campo de concentración sobre todo para gays.
Página, tras página y viñeta, tras viñeta sus autores nos ira mostrando en la piel de Bruno y Julián. Esa represión que tuvieron que vivir en la valencia de 1955.
De sus personajes diré:
Bruno:
Bruno es un joven de clase media, tímido y bastante discreto. Tiene un trabajo en la tienda de turrón de su tía despachando detrás del mostrador y sus días pasan tranquilos en un entorno familiar. Es un gran aficionado al cine y alguna noche se va solo a ver películas al cine Ruzafa. Bruno guarda un gran secreto que solo ha compartido con personas de su máxima confianza, es homosexual. Llamado vulgarmente el Violeta, maricón, mariquita, invertido. Esos son algunos de los descalificativos que usaban para llamar a los homosexuales.
Julián Miralles:
Julián es un chico extrovertido, callejero y algo chulesco que no oculta su homosexualidad. El amor prohibido de Bruno y su mejor amigo.
Julia:
Tía de Bruno, dueña de la fábrica de turrones Los Golosos de Valencia. Una persona que creía que ser gay es una enfermedad que se puede curar.
Maricruz:
Futura mujer de Bruno, una joven de familia acomodada con unas expectativas muy tradicionales con respecto al matrimonio. No se conformará hasta conseguir que Bruno se someta y acepte casarse con ella. Maricruz representa a esas mujeres que se casaron con homosexuales y sufrieron las consecuencias de ello.
Un cómic con unas preciosas ilustraciones donde nos va contando una historia muy real que todo el mundo debería leer alguna vez, para que entendieran de una vez como vivían y sufrían en silencio los homosexuales en España en la época franquista. Un silencio que tenía que romperse y gritarlo al mundo, para que nunca lo olviden. Y que los jóvenes por fin descubran una triste realidad que se ha vivido.
Una denuncia a que había homosexuales de primera y de segunda, los de primera pagaban una multa y seguían con sus vidas y los de segunda iban derechito a la cárcel o al campo de concentración.
Muchos llevaron su homosexualidad en privado o en secreto y ningún policía fue tras ellos. Pero a todos aquellos que fueron sorprendidos se les aplicó la ley de Vagos y Maleantes o la posterior ley de Peligrosidad Social. Esta ley, establecía desde multas hasta penas de cinco años de cárcel. Algunos homosexuales debido a la presión social se casaron con mujeres con la intención de aparentar normalidad y llevar una vida paralela o simplemente engañándose a sí mismos y pensando que podían revertir su homosexualidad.
En definitiva, un fascinante cómic que cuenta la historia de los homosexuales en mi país, España en la época de 1955, cuando eran perseguidos. Todo ello contado gráficamente con mucha delicadeza por sus autores. Como marcaron sus vidas y las de sus familiares. Su lectura no me ha durado nada, estaba tan sumergida en la historia, que la he acabado en un plis, plas, ha sido una lectura muy adictiva. Llena de emociones y sentimientos que desprenden sus páginas.
A destacar el único contenido extra que acompaña esta edición es una galería de fotografías reales de la tía del autor, a quien va dedicada esta historia.
Para toda la familia, los adultos para que nunca lo olviden y los jóvenes para que aprendan de una vez lo que tuvieron que luchar, para que hoy en día tengan la libertad que a ellos le fue negada por tener diferente forma de pensar y de amar.
No os lo podéis perder. Totalmente recomendable al 100%.
Me encantaría que este cómic fuese llevado a la gran pantalla, para que dé una vez por toda tuviese un reconocimiento como se merece el colectivo LGTB.
Quiero felicitar a sus autores por el gran trabajo que han conseguido con El Violeta.
Valencia, 1955. Bruno acude al Cine Ruzafa tras su jornada laboral. Allí le tienden una emboscada y es detenido por la policía. Su delito es ser homosexual. Desde entonces vivirá un completo infierno a base de palizas, pena de cárcel, persecuciones, insultos, vejaciones, etc. Pero tras esto se esconde una historia de amor entre Bruno y Julián. Una historia cargada también de tragedia.
No os voy a mentir. La historia es muy dura, especialmente cuando sabes que parte (o toda) la historia está basada en testimonios reales. La trama del cómic se centra en la persecución que sufrió los homosexuales durante la España franquista, así como la vida que llevaron esas mujeres que se casaron con homosexuales solo por tapadera. Bruno va a ser constantemente insultado con términos como "maricón" o "violeta" por la misma policía. Incluso será agredido físicamente y violado por otros presos con el consentimiento y planeamiento de los mismos agentes policiales. Además, en una ocasión será vendido a otro preso para que haga con él lo que sexualmente le apeteciese. Por su parte, Julián (el amante eterno de Bruno) será llevado por la ley de peligrosidad social al Campo de concentración para homosexuales en Tefía, Fuerteventura. Allí tendrá una vida muy dura donde verá morir a otros presos.
La historia tiene, además, una historia de amor entre dos hombres eterna. Bruno tiene que casarse con una mujer (o ser "curado" mediante electroshock) con la que tiene posteriormente un hijo. Pero nunca, jamás, ha olvidado su primer y único amor: Julián. Julián va a aparecer constantemente en su vida y se van a volver a reunir en numerosas ocasiones, hasta el final. Un final duro, trágico en parte pero feliz por otra. Como subtramas tendremos conspiraciones contra el régimen, el cambio social de una España muy convulsa y las manifestaciones contra Franco y por la libertad de 1973.
En cuanto al apartado artístico, el dibujo de Cochet es de trazo apresurado a vale de líneas. Es un dibujo con pocos detalles, pero de gran expresividad, especialmente en los rostros. Es un dibujo que expresa toda la frustración, la rabia, todos los sentimientos de los personajes. Incluso a veces es asfixiante.
En conclusión, una historia de amor entre hombres que esconde la represión de los homosexuales en la España franquista. Una historia de los que fueron, de los que sufrieron, de los que se escondieron y renunciaron a su ser, de los que se exiliaron en busca de una vida mejor y de los que actualmente sufren estos malos tratos. Una historia profunda, muy dura, que te parte el corazón y te revuelve el estómago. Una historia necesaria e imprescindible.
Esta novela me ha sorprendido mucho, es cierto que sabía que en la época del franquismo los homosexuales se tenían que esconder y que llegaban a recibir palizas si eran descubiertos. Pero lo que me he encontrado entre estas páginas, me ha dejado muy indignada, desconocía por completo que eran llevados a campos de concentración donde les hacían la vida imposible y todo porque los consideraban un peligro para la sociedad. Ahora entiendo porque muchos escondían su condición sexual y se casaban con mujeres. La verdad es que el papel de estas mujeres no tuve que ser nada fácil y no dejan de ser otras víctimas más de la sociedad. Por otro lado está el tema de que la homosexualidad se tratase como una enfermedad y lo que más pena me da, es que a día de hoy existen personas que aún lo sigan creyendo. Es un libro que me ha hecho reflexionar que por suerte en nuestra época el colectivo LGTBI está mucho más normalizado, aunque aún nos quede camino por recorrer y no he dejado de sentir pena por todos aquellos que tuvieron que pasar por ello durante el franquismo. Por último añadir que a mí personalmente me hubiese gustado otro final aunque es cierto que el que tiene es muy acertado y le hace justicia a Bruno.
Sin duda os recomiendo esta lectura que os va durar nada entre las manos, ya que vais a encontrar unas ilustraciones preciosas y vais a conocer un poco más de la represión que los homosexuales tuvieron que pasar.
Me ha gustado mucho. 100% recomendable. Es una reflexión sobre la persecución que sufrieron los homosexuales durante la dictadura franquista y las consecuencias y penurias que les tocó vivir. La novela muestra una trágica historia de amor entre dos jóvenes que son víctimas de una redada y cuyo delito es ser homosexuales. El protagonista vive un infierno, sufriendo insultos, palizas y vejaciones, hasta que se adapta a la sociedad del momento fingiendo una vida ajena a él, que no le hace sufrir menos. Es una historia muy cruda, aunque preciosa, que muestra la realidad de una sociedad en la que los homosexuales iban a la cárcel o terminaban en un campo de concentración por no encajar dentro del estereotipo masculino que se promulgaba durante el franquismo. Las ilustraciones son muy expresivas. Juega con los tonos oscuros que van en consonancia con la historia.
Very important and illuminating graphic novel about what it was like for homosexuals living under the Franco regime. Such a dark time in Spain's history, and it makes me wonder how anyone could ever think or say "Con Franco se vivía mejor." I wonder what my mother, my grandmother, aunts, and uncles felt living in times where so many people were repressed, suffering atrocities like these, being forced to conceal their identities, sent to prison and concentration camps. Stories like these are so important to be old so that they can never be forgotten.
La represión a los homosexuales españoles durante el franquismo. Una mirada a los campos de concentración donde hicieron trabajos forzados y a la doble vida que tuvieron que llevar. Una reseña y entrevista con los autores en: https://josemanuelblanco.com/el-viole...
Un llibre més sobre la repressió franquista, la brutalitat policial i la situació dels homosexuals durant la dictadura. El guió és interessant i està ben construït, però les il·lustracions –malgrat contar una història molt fosca—m’han resultat massa obscurs i poc atractius. Discret.
Pues una historia bonita y muy triste sobre la homosexualidad durante el Franquismo. Engancha desde el principio y lo leí de una tirada. Muy recomendable.