El interés por los problemas vinculados con las artes alcanza en nuestros días una enorme difusión. Ese interés se orienta, de manera muy particular, hacia la pintura. Pero, entre las innumerables personas que prestan atención más o menos sostenida a sus manifestaciones antiguas y modernas, no son pocas las que desearían posser esos conocimientos fundamentales que permiten estimarla y juzzgarla de manera inteligente, esto es, comprederla y hallarse en condiciones, por tanto, de establecer las causas originarias de las impresiones favorables o desfavorables que suscita la contemplación de las obras. A dar satisfacción a esta legítima necesidad de comprensión de la pintura se dirige este libro. Con un criterio didáctico de extrema claridad expositiva el autor conduce a su lector ante una obra maestra, la desarticula en sus elementos constitutivos y, al hacerlo, señala el camino por el cual la inteligencia puede adentrarse en la intimidad de ese complejo mecanismo que es un cuadro. No es obra ésta para iniciados -dice por más o menos el autor- sino para quienes aspiran a iniciarse en la comprensión de la pintura, cuyos capitales problemas de expresión expone, en forma accesible, para cualquier grado de cultura, demostrando, a lo largo de estas páginas, la identidad esencial de esos problemas en las obras modernas y en las clásicas. Córdova Iturburu no necesita ser presentado ante los lectores de este libro. Su prestigio de escritor, su fina sensibilidad, y la obra sostenida que viene realizando en el campo de la crítica de arte, lo señalan como la pluma más autorizada para tratar este tema.
2.5⭐️ Como introducción para entender el arte, está bueno: es explicativo y accesible. Pero los últimos capítulos se me hicieron bastante tediosos. Relata cada movimiento artístico con su lista de pintores, fechas de nacimiento y referencias tipo “ver fig. 10”, que encima está veinte páginas más adelante. Terminé yendo y viniendo todo el tiempo entre capítulos y eso me sacó las ganas.
Lo mismo me pasó con las distintas épocas: las describe con demasiada especificidad, incluyendo pintores de distintos países y qué ilustraba cada uno en ese período. Puede ser que, como me interesa el arte pero no soy fan, esa parte no me atrapó y me generó cierto aburrimiento.
Pensé que iba a estar enfocado desde un lado más interesante y filosófico: el trasfondo de una pintura, cómo interpretar elementos como flores o plantas en distintos contextos (duelo, tristeza, renacimiento). Pero terminó siendo mucho más teórico de lo que esperaba.
Igual, me llevo un conocimiento un poco más profundo del arte. Solo que no lo releería.