«Ella vende, chales, no hay pájaros en el cielo mellizos tras maletas, sábanas arrugadas escuchan Luis Miguel y cassettes de Brahms mientras él, suboficial fantasma cuida una estancia al otro lado del Estrecho entre proximidad y distancia, crecen como hongos en la pampa granizan dientes sobre el zinc».
Ejercicio y práctica. Pulir. Mirar. Cartografiar. Ser totalmente mudo.
Sincero y nada más. Eso lo vuelve hermoso.
"Tres clases de persona había para ella las que vuelven al comienzo, las que corren al final y aquellas que desaparecen entremedio como si recién hubieran nacido"