3.75 estrellas
Antengai, vol. 1: crónica onírica de Tsubonari es una obra híbrida tan intrigante como visualmente llamativa. Desde la portada —que evoca un misterio entre neblinoso y ancestral— hasta las ilustraciones interiores, cada página sumerge al lector en un mundo donde lo humano y lo sobrenatural se entrelazan con una delicadeza inquietante.
La historia nos lleva a Antengai, una isla impenetrable habitada por humanos y ayakashi, donde el Tsubonari teje una atmósfera onírica, a veces turbia y oscura. Aunque la trama avanza con ritmo pausado, es la ambientación el verdadero logro: escenarios que parecen respirar, criaturas de diseños evocadores y un uso del color espectacular.
Personalmente, me quedo con el libro por sus ilustraciones que por sus viñetas —detalladas, cargadas de simbolismo y con una paleta que amplifica la sensación de sueño lúcido—. 100% le echaré un ojo a los siguientes dos volúmenes.