A Erwin Rommel, audaz, intuitivo, carismático, excelente táctico, la llegada de Hitler al poder le situó, por azar, en una posición que supo aprovechar. A partir de entonces, su carrera fue meteórica, tanto en Francia como en el norte de África. ¿Fue superior a otros compañeros de armas o era más un producto propagandístico? ¿Admiraba a Hitler o acabó participando en la conjura para asesinarle? En este libro el lector encontrará elementos para reflexionar sobre estas y otras preguntas.
Esta biografía de Erwin Rommel cuenta detalladamente su carrera militar y su vida fuera de esta, contiene muchas fotografías que hacen mas ameno la lectura con mapas y citas muy interesantes de Rommel
Mi papá solía contarme historias sobre el único caballero Nazi, pero nunca había tenido oportunidad de leer sobre él a consciencia. Aunque no muy profundo, este libro cuenta de todo; anécdotas, citas, fotos e incluso estrategias de batalla. Sobre la edición, el texto y las referencias están muy bien, los mapas creo que podrían explicar mejor las estrategias y tener mejores referencias en las fotos, pero entre citas y laminas, explica muy bien su vida y obra. Claro, tenía que ser Goebbles quien le regalara su Laica a Rommel. Me alegra que me hayan regalado algo tan digerible y, al parecer, bien documentado Rommel, aunque enaltecido en favor de la propaganda de Goebbles y los intereses del Führer fue un estratega militar muy comprometido y profesional. Lo único que tenía que hacer era hacerse tonto y reponerse en Europa para obtener la fama y el mando del ejército alemán. Con ello, una mejor estrategia para hacer la paz, ¿El costo? La muerte de su ejército en África. ¿Qué hace? Regresar a África apenas repuesto para salvar el Afrika Korps. Su retirada le costaría el puesto, desprestigio y casi la corte marcial. En los últimos meses, se le comanda la defensa de la invación y empieza a ser muy vocal sobre que la guerra estaba perdida. Fiel a la visión de Sun Tzu, desobedeció varias veces las ordenes en favor de los mejores intereses del "imperio". En los últimos días de campaña, se debatía entre seguir las órdenes o abrir el frente occidental. Esto, junto con sus amistades en común con la Operación Valquiria, le llevaría a que le den la opción de suicidarse para evitar el desprestigio, desmoralización del ejército y las represalias a su familia. Misma opción que daban en el Imperio Romano a los generales en desgracia. A Rommel le gustaba ser militar en toda regla, estudiar y aplicar estrategias, explorar en sus vehículos mientras sacaba fotos (y posaba en ellas). Pero en medio del caos, la falta de suministros y ordenes sinsentido, intentó seguir las reglas de guerra y defender a su país siendo un caballero con aliados y enemigos.
Tengo curiosidad por darle un ojo al libro del Afrika Korps del mismo autor/editorial/colección.