" Ahora pienso en cómo no te va a enfermar la heterosexualidad como régimen político, el amor romántico, la idea de maternidad obligatoria, la objetivación del cuerpo...." (Pao Lunch). "La violencia opresora que se ejerce sobre nuestros cuerpos desobedientes determina cualidades y habilidades que debemos desarrollar para no morir en el intento al afrontar la cruda realidad" (Hector Acuña/Frau Diamanda). " Nuestros cuerpos son ese primer territorio en conflicto y desde ahí hablo, desde esa proximidad inexistente y desde este cuerpo que habito, patologizado siempre, por marica, por raro, por gordo- casi siempre por gordo" (Pabli Balcazar)
La fragilidad del cuerpo amado, escritos Cuir y Trans en torno a la politicidad del dolor. Los textos de este libro son de cuerpos oprimidos y relegados por el sistema heterocapitalista y su afronta ante la enfermedad y el dolor sumidos en una precarización total y en situación de fragilidad económica y social. Son voces disidentes cuya enfermedad y los traumas que muchas veces conlleva se ven aumentadas por no ser reconocidos por sus identidades. Sin apoyo ni reconocimiento institucional y familiar muchas veces. " mis experiencias en el sistema médico son y han sido agotadoras , incómodas, dolorosas y violentas como las de tantxs otrxs que habitan cuerpos racializados, sexualizados, precarios o que no entramos en la norma" Son textos sobre el cuidado en situaciones de vulnerabilidad. Este libro es necesario
Un libro con muchas voces que se unen para hablar de la vulnerabilidad y la enfermedad desde la “otra” mirada. La mirada queer y migrante, aquella que ha sido aislada y herida históricamente. Muy satisfecha porque ha puesto en palabras cosas que ni siquiera sabía que había sentido en algún momento. Me quedo con muchas frases de este libro, entre ellas:
«Susan Sontag y sus metáforas de la enfermedad funcionan como telón de fondo, puso en evidencia que VIH y cáncer se conceptualizan bajo vocabularios específicos, uno ligado al castigo y el otro a la guerra.»
«Desbiologizar el campo conceptual de la medicina ya que no somos sólo el conjunto de sistemas de órganos. Los cuerpos tienen memorias. La biología también se construye contextualmente.»
«Olvidas el secreto porque solo te interesa no invocar ningún tipo de revelación, es decir, tu vergüenza, tu propia vergüenza. Nacer fue la primera revelación de mi vergüenza. Mi infancia la segunda. Migrar fue la tercera.»
«La idea de una fragilidad natural propia de ciertos cuerpos, que dependen solo de la mirada del colono, que el colono los cree, los vea, les otorgue un alma y un cuerpo. […] Una mirada que se propone como cura a la naturaleza de nuestros cuerpos blandos, naturaleza que fue impuesta a tortura, violación y muerte.»
"«En un mundo como este, vivir es un acto de rebeldía» Felipe Osornio
Si hay algo que podemos afirmar con certeza cartesiana, si ésta existe, es que nuestros cuerpos son vulnerables. Lo son a nivel ontológico pero también a nivel político dado que el reparto diferencial de esta vulnerabilidad tiene que ver con un poder productivo, rizomático, que categoriza y jerarquiza los cuerpos y las vidas, separando los cuerpos normales de los abyectos, que constituyen esa alteridad que la norma necesita para existir.
De estos últimos nos habla este libro, en el que se reúnen voces diversas que habitan esos lugares de cuerpos otros, que son cuerpos bolleros, racializados, maricas, travestis, trans, y que desde sus análisis situados nos muestran qué pasa cuando esos cuerpos otros enferman, que hablan desde esos cuerpos que se salen de la norma capacitista, cuerpos cancerígenos, fibromiálgicos, sordos, sidosos, que se vuelven todavía más vulnerables al dolor y a la muerte, encarnando la consigna de que el cuerpo es político. Porque han sido expulsados a la fuerza de lo que Woolf llamó «el ejército de los erguidos», regido por las normas capitalistas de producción que establecen que los cuerpos válidos, legítimos, los ciudadanos, a fin de cuentas, son aquellos capaces de producir.
Contra esta violencia, hay cuerpos que resisten a la exclusión y a la muerte con su rabia y que encuentran redes afectivas lejos de la familia nuclear heterosexual, creando familias otras, afectos otros, comunidades que acogen y cuidan esos cuerpos. Desde los márgenes de los márgenes, este proyecto de Magda de Santo, de la mano de Continta Me Tienes, da voz a estos cuerpos que se nombran y se narran para hacer inteligibles sus propias experiencias, rompiendo el silencio que niega su existencia." Clara Fernández de Lis
Un libro que se merecía una lectura lenta, pausada, de asimilación y recogimiento frente al peso que cargan sus páginas… me ha hecho repensar todos mis encuentros con el dolor y la muerte, me ha hecho tener ganas de llorar de ternura y de pena, de rabia y de frustración.