El cadáver de un toxicómano es encontrado amarrado a un pilar del emblemático muelle sobre la ría de Huelva. Se trata del segundo cuerpo hallado en el mes y con el mismo modus operandi.
Los inspectores Cristina Collado y David Sobrá aceleran el proceso de investigación ante la seguridad de que se producirá pronto un nuevo asesinato. La psicóloga Ada Alés no se lo podrá fácil. Esta excéntrica presentadora trasladará su programa de televisión sobre homicidios desde el plató de Barcelona a la planta ático de un lujoso hotel en Huelva, entorpeciendo a la Policía todo lo posible para lograr la emisión de su vida.
Solo se necesitan unos pocos días para desatar el mayor momento de crisis y caos que jamás se haya leído en una novela policiaca, completa anarquía ante una situación nunca vivida por una comisaría, ni una ciudad.
Nacido en Huelva (España) en 1976, Fran Barrero es un autor independiente que inicia su carrera literaria en 2012 con su primer libro didáctico sobre fotografía. Tras doce manuales publicados sobre esa especialidad, emprende el desafío de probar suerte en la narrativa de ficción con su primera novela Alfil.
Obras publicadas: Trilogía Alfil de novela negra Saga Amurao de novela negra Anatomía de un suicidio Bloody Mary y Bloody Mary 2 (relatos de terror) Wanda y el robo del cristal El otro lado del retrato El corazón del último ángel Herencia de Cenizas Lluvia de Otoño
Sigo leyendo esta saga de libros basada en casos localizados en Huelva por defecto, pero cada vez que me enfrento a uno nuevo me parece que el autor se acerca cada vez más a la orilla de la mediocridad. No tanto en las tramas, sino en la manera de tratar a sus personajes recurrentes que cada vez son más zánganos, atolondrados y algunos diría que inaguantables. Están llevados al extremismo y sus comportamientos es en ocasiones más parecido al de un adolescente que al de un adulto que además es, supuestamente, un gran inspector/a de policía.
Hay cosas que pretenden ser cómicas, pero la verdad que quedan bastante ridículas. Y empiezo también a notar que las tramas o subtramas ya las he vivido en otros libros del género. Vamos, que la cosa empieza a derivar del "basarse o coger ideas de" a otra cosa que a los lectores asiduos de novela negra les puede gustar menos.
Siento mucho ser así de claro, pero no me ha gustado mucho.