Que bello libro. Es una guía de viaje a un lugar imaginario, con ilustraciones muy bonitas y sentido del humor sutil pero juguetón (como incluir que Edgar Allan Por amaba vacacionar ahí pero tuvo un problema con un cuervo que insistía tener la misma habitación que él).
Descubrí que hay más libros de estos, de una serie llamada Trotamundos, pero como compré esto en una pequeña librería de Morelia, tendré que buscar por doquier a ver dónde los encuentro.