Los verdaderos genios no trabajan por los premios o los reconocimientos, lo hacen para cambiar el munido. Este libro cuenta las historias de treinta personas que dedicaron sus vidas a mejorar la sociedad. Cada uno, desde su especialidad, logró dejar su legado en la historial universal.
En Todos Somos Genios 2 están las experiencias de Nikola Tesla, Esther Lederberg, Gandhi, Salomón Hakim, Jorge Luis Borges, Rose Friedman, entre otros, que demuestran que la mayor recompensa es un trabajo bien hecho, y que desde las ciencias y las humanidades se puede construir un mejor futuro para rodos.
Todos somos genios 2 sigue la misma línea del primer libro a la hora de presentar personajes que han destacado a lo largo de la historia en varias áreas del conocimiento. Lo innovador de este libro con respecto al primero es que esta vez han escogido personajes que, si bien ganaron prestigio durante su carrera, nunca fueron dignos de recibir el Nobel para la Academia sueca.
Creo que esto viene muy bien al caso si lo que se quiere es dejar claro de que no importa un solo logro en cuestión cuando hay tantas cosas en las que fijarse y de las cuales tomar fuerza cuando sea necesario. Sin duda muchos de los personajes que están en esta colección son ampliamente conocidos por todos y de vez en cuando salta cierta sorpresa evidente al darse cuenta de que no ganaron el dichoso Nobel en su área del conocimiento —yo también me descubrí sorprendido con algunos de ellos cuando supe que fueron eternos candidatos en el mejor de los casos, o simple y llanamente fueron completamente ignorados por la Academia.
Acá le han dado un poco más de espacio a los logros en vida de cada uno, un poco a sus procesos y han dejado por fuera —afortunadamente— esas enseñanzas rebuscadas con las que finalizaban las entradas del primer libro, las cuales ya mencioné en la reseña del mismo.
Creo que, de esta forma queda un catálogo bastante amplio de personajes dignos de admirar en todos los ámbitos del conocimiento —o por lo menos de la mayoría de ellos— y que sirvan para inspirar a las nuevas generaciones. Son dos libros que vienen bastante bien para los primeros lectores: tanto para los que todavía leen en ojos de sus padres, como para los que ya comienzan a hacerlo con ojos y voz propia; un par de libros que si llegan en la edad justa pueden servir para fortalecer las bases de la personalidad de los más peques de la casa; y para los más grandes aprender al vuelo algún que otro dato que quizás pasó inadvertido el resto de la vida.
Soy una fan completa de esta colección de libros, su simpleza hace que sea un recurso súper fácil de usar con los más peques y lo que para mí es lo más importante: su manera de no subestimar la inteligencia de los niños es lo que hace de Todos somos genios una serie ideal para compartir con ellos.
Si me ponen a elegir, me quedo con la primera parte, me trasmito mucho más y no por las personas que eligieron, sino por la manera epica como se hablo de sus vidas increíbles, las ilustraciones más cuidadas (desde mi punto de vista) que te motivan a saber más y como se dice mucho de cada uno de ellos en un texto tan corto.
Es un libro hermoso, inspirador, con historias que nos muestran valentía, coraje y perseverancia.
La idea de este libro me encantó, ya que las historias no son de premios Nobel, pero eso no significa que sus personajes no sean de total admiración o no merezcan ser reconocidos. Son personajes que lo han dado todo por el conocimiento y ayudar a otros, fuertes en sus convicciones sin importar las circunstancias.
Definitivamente un libro que grandes y pequeños pueden disfrutar.
4,7 Pequeñas biografías de grandes personajes que inspiran e impulsan. Si bien la primera entrega de la serie me gustó, está me dejó com un sentimiento humano mucho más marcado.
No es un libro solo para niños, es un libro que debe leerse; en especial, para renovar la fe en la humanidad y en uno mismo.