Madrid, 1991, Km. 15,500 de una carretera cualquiera. Cuatro historias underground: bombos, estrobos, mescalinas y unos pocos discos m�gicos... Y los aviones sobrevolando un inolvidable chalet blanco.
"La presi�n en el Infierno es total, con todo dios bailando como si fuera la �ltima ma�ana de la historia; as� que doblo la apuesta para intentar saltar la banca... Coloco el disco, y ya al hacer la preescucha se me pone la piel de gallina: bombo roto, riff de guitarra rock, voces tribales indias... A tumba abierta. All� va el Our Reservation, de Desperation. La reacci�n de la pe�a es incre�ble: un espect�culo total, electrizante ("�ueeeeeeeeee, aaaaaaaah...!"). El suelo de la cabina se mueve bajo mis pies, mientras algunos t�os se acercan para chocarme la mano. El bombo y la guitarra siguen reventando la pista; es como si este tema estuviera hecho a medida para esta gente. La batalla es total. La gente salta en todas direcciones; la mezcla de sudor, alcohol y mar�a invade la cabina. ("�ueeeeeeeeee, aaaaaaaah...!")
Ahora desaparecen todos los elementos del Our Reservation, excepto la guitarra, que ametralla en todas direcciones. La gente se vuelve loca. �Qu� meto ahora? �Bajo un poco el ritmo, o lo aumento hasta que la pe�a termine tirando las jaulas al suelo? Decido seguir mis impulsos: jug�rmelo todo al rojo infierno... Pongo el disco y ajusto el pitch. Atr�s, adelante. Atr�s, adelante... Y lo lanzo: el trepidante 8-15, de RMZ. Y m�s chillidos. Y la pe�a, saltando hasta el techo. Y las jaulas, agit�ndose por los t�os que cuelgan de ellas.
Un chaval se me acerca, y me estira la mano mientras silba con la ayuda de dos dedos. Estoy chorreando, y me muero de sed. Un recogevasos parece leerme el pensamiento, y aparece con dos botellas de agua. Me las bajo del tir�n, y contin�o adelante: esto es la guerra. Lanzo Magic Energy de Wax: bombo roto, sintes industriales y, de repente, ese sonido terror�fico, como el del Vespino trucado de un afilador paranoico. Los t�os golpean el suelo con las botas, marcando el ritmo del bombo; la bola de diez luces gira sobre sus cabezas, quiz�s m�s r�pida que nunca; la chapa que envuelve las columnas parece a punto de despegarse. Y el afilador, percutiendo en mi cerebro.
El �xtasis es generalizado. Querr�a meter alg�n Megabeat, pero ya no hay vuelta atr�s. M�s madera. Coloco el nuevo disco, pero me equivoco de cara. Querr�a pinchar ambos lados; pero no me quedar� mucho tiempo, as� que me decanto por mi preferido. Lo meto r�pido, y al instante la gente chilla al reconocerla: Tracy, de World Vol. 4. Me pareci� ver un lindo gatito... Intercambio, aten�o, enfatizo, corto. La luz en rojo. Subo un fader, bajo el otro, y luego al rev�s. Miaaaaaaaaaaau... La pista es un clamor..."