Xavier Cañadas fue uno de los cinco encausados en el caso Scala, un montaje policial y estatal preparado para acabar con el Movimiento Libertario (cada más fuerte y con más presencia), la CNT y pequeños grupos que apostaban por una lucha armada que erosionaba los estamentos judiciales y las empresas privadas. Todo este montaje se llevó a cabo para acabar con grupos y sindicatos que suponían una amenaza para los pactos, consensos y tejemanejes que se llevaron a cabo en la Transición por parte de de la izquierda parlamentaria y la clase política y empresarial franquista.