Desde Canto de una oveja del rebaño (1981) hasta este libro que presentamos, la producción poética de Rosabetty Muñoz ha incursionado desde una decena de libros en temas centrales de la existencia humana, como los estragos de la modernidad, el poder, la muerte, la destrucción de la vida pueblerina, el Sur real y simbólico, la precariedad de la pobreza, las tragedias de la vida cotidiana, sin dejar de lado el oficio de escribir y los desafíos de la escritura. Ligia es una nueva vuelta de tuerca que enhebra varias de las problemáticas anteriores: tiene como foco central el exilio, trazando una huella que recorre el mapa de la memoria y sus vacíos a partir de una hablante, que al mismo tiempo que evoca el país perdido, siente que ha sido desterrada para siempre. Mapa, país y cuerpo son el signo de la fragmentación de dos mundos que originan y motivan también una escritura fracturada y cortada, que se proyecta a la ruina del antes y el ahora. Finalmente, es el mapa de la escritura, de la lengua y la palabra el que opera como una resistencia frente al olvido y la mudez, creando un nuevo territorio en el cuerpo y en la memoria.
Creció en su ciudad natal, Ancud, y dio los primeros pasos como poetisa en el grupo Chaicura, dirigido por el poeta Mario Contreras Vega. Es titulada de profesora de castellano de la Universidad Austral de Chile.
Publicó su primer poemario, Canto de una oveja del rebaño, en 1981 siendo estudiante universitaria en Valdivia. También en esa ciudad escribirá la mayor parte de su segundo libro, En lugar de morir, que saldrá en 1987. El tercer poemario Hijos (1991) lo redactó, según cuenta, «tras un negro periodo [...], en el que creí haber secado el pozo de mi poesía».
De acuerdo a la descripción que hace Iván Carrasco del discurso etnocultural en la poesía chilena, entre cuyos autores se encuentra Rosabetty Muñoz, en su producción poética se aprecia de manera sostenida la presencia del sincretismo entre el catolicismo y las creencias indígenas, observándose un alto contenido intercultural e interétnico (poesía etnocultural). Además, mientras algunos autores la catalogan dentro de un grupo de escritores adscritos a la poesía del Sur de Chile, Carrasco —refiriéndose a Hijos (1991) y Baile de señoritas (1994)— enmarca su trabajo dentro de la poesía moderna de Chiloé, cuyos representantes utilizan «un léxico intercultural español-chilliche-chonon y un alto grado de conciencia de las operaciones poéticas».
Sobre su poesía —«que se caracteriza por reflejar el sur de Chile, tratar temáticas de género y las relaciones humanas y hacer de la poesía 'un espacio de resistencia'»—, Sergio Mansilla Torres ha dicho: «En sus versos, y siguiendo ella de cerca a Vallejo, expresa la vastedad y profundidad del dolor humano, pero vivido y visto desde la condición ontológica de mujer constituida en el espacio cultural del Chiloé anterior o paralelo a la modernidad capitalista» y «Su lenguaje, en apariencia simple, casi minimalista, es en realidad muy complejo por la dimensión metafísica que contiene, lo que hace de su poesía una especie de oración o cántico que mueve siempre al recogimiento».
Rosabetty Muñoz ha recibido diversos reconocimientos, entre los que se encuentran el Premio Pablo Neruda 2000 por el conjunto de su trabajo y el Premio Consejo Nacional del Libro de Chile por Sombras en El Rosselot (2002) como mejor obra inédita.13 Además, fue nominada en la categoría artes literarias mención poesía del Premio Altazor de las Artes Nacionales 2009 por En Nombre de Ninguna (2008), referida como un «notable aporte a la literatura mundial (...) [y] una entrada poética profunda e hiriente en uno de los tantos costados desgarrados del cuerpo de Chile», mientras que en la versión 2012, se alzó con el galardón por Polvo de huesos (2012).
Está casada con el profesor y director del liceo Polivalente de Quemchi, Juan Galleguillos, con el que tiene una hija y dos varones.
«Regresar, otro desgarro. / Nadie preguntó por las heridas / por cortes cicatrices / nadie mencionó el dolor. // Sólo se habla del destierro con / otros desterrados. // Y el cuerpo mapa / se tatúa con gente muerta / amada gente que ya no está.»
Publicado en 2019 por @lomediciones, de la pluma de @rosabettymunoz. 03:02 ¿Hace sueño? Cuando no logro conciliar añadirme a los brazos de Morfeo o que este me sujete por fin a su caos del sueño, con sus enormes y humeantes grises brazos a mi indócil cuerpecillo, busco poesías al azar en lo que tenga a la mano, mi librero de la pieza, el Drive con libros que algún día terminaré de leer (?), entre otros lugares donde—dejo—pistas—para—combatir—frugalidades. Así llego a «Ligia» de Muñoz, el título me intriga a parte más del viaje que es poema tras poema, explosión tras explosivo.
Del griego —ligeia— al español, se supone significa "flexible". Sin embargo, en otra acepción a la lengua mía, Ligia un país asiático; cuyos cargos de las más altas autoridades tienen un rango de 12 años en el poder. Mi teoría es que al leer detenidamente y estudiarse los poemas como debe ser leída y explorada minuciosamente la prosa poética, acá se hablan de años del horror, pre y post, el lenguaje que vive detrás del miedo y el país—pasado. Desearía saber cuál hipótesis guarda mayor preponderancia y poco margen de error. Aunque no me quedan dudas. Saquen sus números, años, dictaduras y conclusiones.
__ Para mayor información sobre esta lectura sobre la autora, o sobre otras lecturas visita @lecturasdelabruja, donde hablo más allá de libros y poesía y libertad. O en www.ladonnabohemien.wordpress.com hago más hincapié de estas apreciaciones literarias. 🔮
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«Me herirán poco, los que hieren; no tendrán el privilegio de mi boca»
Interesante porque como es del 2019 se puede entrecruzar dictadura, posdictadura/concertacionismo, utopías de la unidad popular, 2018 feminista, estallido social… o algo así sentí yo. Y todo también marcado por la palabra, la lengua y Chiloé.
«Lo transitorio preside todo. Hay que —otra vez— subir la cordillera mirar los valles cruzar playas puentes preguntarse ¿somos los que perdieron?
Despreciar esa retórica descabezar sus palabras y exhibirlas ensartadas para escarmientos futuros»
«Hay corazones que estallan gente que se niega a hablar en otra lengua»
«Ella eligió una isla a la altura del útero en su cuerpo mapa para volver»
«La decisión de quedarse las palabras que morían todos los días en su boca»
Hermoso poemario! Describe de una forma excepcional los horrores de la dictadura, el exhilio y el retorno. Rosabetty es sin duda, una de las mejores poetas contemporaneas en Chile.