La juventud es uno de los mayores instrumentos de Dios, las personas que más pueden influir en la salvación de las almas, en la redención de los perdidos y la restauración de la humanidad. Pero Satanás ha enganchado a los jóvenes en distintas tentaciones para desviar a los jóvenes de su gran obra y de su recompensa celestial, que es el cielo.
Por ello, Elena White, inspirada por Dios, dió a conocer, por medio de este libro, las cosas que el Señor quiere que hagamos, apartandonos del camino del mal, de las malas compañias, de las conversaciones vulgares y frívolas, de la lectura no provechosa, de la música mundana, que consultemos a nuestros padres en toda cuestión, que elijamos bien a nuestra pareja de vida, y sobre todo, que agrademos a Dios.