Raymundo Roberts nos describe al personaje de Cristina Elisabet Fernandez de Kirchner exáctamente como ella es: una mujer ególatra, cleptómana, con aires de superioridad; encerrada en el cuerpo de un ser profundamente corrupto, mediocre, miserable y vulgar.
Una joya de nuestro tiempo. Algún día enseñarán sobre los crímenes kirchneristas en las escuelas, y este documento satírico nos da una buena radiografía humorística de lo que un momento trágico en la en la Argentina. Decenas de muertos y miles de millones de dólares robados más tarde, nos sumerge en un mundo casí kafkeano y surreal como lo fue el kirchnerismo.
Es un libro divertido, profundo, mordaz e inteligente. Todo lo que CFK nunca fue.