La familia de Ávila vive en paz y armonía con sus seis hijos en el bosque. Pasados los cuarenta, Viviana de Ávila no se esperaba alumbrar un nuevo hijo, y menos aún un niño hamburguesa.
Escribo cuentos extraños, de amor gore y fantasía pop. He autopublicado dos recopilatorios en la plataforma digital Lektu. Otras tres historias han aparecido en las revistas mexicanas Penumbria y Miseria, y más recientemente en Espacio Ulises. Siempre que me enfrento al papel en blanco recuerdo las palabras que dijo Ródchenko: «nuestro deber es experimentar».