Continúa la rompedora serie de «Minstrel Valley», creada por catorce autoras de Selecta. Ambientada en la Inglaterra de la Regencia en un pequeño pueblo de Hertfordshire, descubrirás una historia llena de amor, aventuras y pasión.
¿A quién seguir cuando el corazón te grita que te enamores del joven apuesto que hace que la pasión despierte en cada poro de tu piel, pero la razón te dice que es otro el adecuado?
Becca Grant ha decidido enamorarse del nuevo profesor de arte. Ese hombre debe ser el adecuado, pues es apuesto, culto y le hace sentir un ligera expectativa, así que se lanza a una serie de encuentros no tan casuales para llamar su atención. Pero en su camino se interpone el señor Miller, que se va a quedar en Minstrel Valley unas semanas y ha decidido hacer de ella su conquista, con él todo se convierten en deseo de aventura.
Desde el momento en que Patrick ve a Becca el resto de mujeres dejan de existir. Tiene poco tiempo para hacerla suya así que se ve obligado a utilizar métodos# poco sofisticados para llamar su atención. Pero cuando la traición cae sobre su amada se da cuenta de que no todo vale en el amor y que si tiene que esperar toda una vida por ella, lo hará
Porque cuando los sentimientos son verdaderos, el amor espera para siempre.
2 Estrellitas. Ya veía que era de los que tenía la puntuación más bajita y he entendido por qué. Está bien escrito y tiene la misma magia que poseen todos los libros de Minstrel Valley, pero lo que no ha funcionado en éste libro son los protagonistas y su romance.
Es lo primero que leo de Diane Howards, y por lo que veo no tiene más novelas. Su escritura es buena y te sumerge en la historia, pero los personajes y algunas situaciones tan ambivalentes han sido lo que me han sacado de quicio.
Rebecca Grant es una de las Damas Selectas de la escuela de Minstrel Valley. Es una chica huérfana a quien ha criado su tía, la baronesa lady Cynthia. Lady Cynthia ha sacrificado todo por Becca, un matrimonio que fue un infierno, pero gracias a eso, Becca podrá llegar a lo más alto.
Patrick Miller es el primo menor de Dunhcan Bissop, el protagonista del tercer libro y profesor de equitación de las chicas. Patrick trabaja en el negocio familiar de las caballerizas de Cumbria, y ahora, con veintiún años, le han ofrecido una oportunidad que no puede rechazar: viajar a Alepo a negociar la compra de varios purasangres turcos. Y para ello, pasará un mes en Minstrel Valley junto a su primo Dunhcan, antes de embarcarse.
Pese a las advertencias de Dunhcan de que no se acerque a las chicas, Patrick en seguida pone los ojos sobre Becca Grant y cae fulminado por un rayo, se enamora hasta las trancas de ella. Es un instalove en toda regla. Sus primeras conversaciones serán algo rudas porque Patrick no es un caballero y desde luego le dice unas cosas y la pone en unas situaciones, que no haría un caballero o poca gente en ésa época con una señorita.
Al principio Rebecca se resiste a Patrick, porque está enamorada de otro caballero, su profesor de arte. De hecho está convencida de ello y hace todo lo posible por llamar la atención de su profesor. Pero un desengaño abrirá los ojos de Becca y correrá a refugiarse a los brazos del señor Miller, y ahí comenzará todo.
El libro repito que está bien, si se obviaran algunas situaciones. Por ser los protagonistas más jóvenes de lo que suelen ser en éste tipo de novelas, me han resultado demasiado adolescentes, pero la peor parte se la ha llevado Becca, porque Patrick desde el principio está enamoradísimo de ella, se desvive por ella, por consolarla, porque sea feliz. Pero Becca es muy niña, está todo el rato cambiante, ahora sí, ahora no, ahora se ofende y ahora quiere. Y estas situaciones tan incoherentes y cambiantes, no me gustan, sobre todo si no se explican bien esos cambios.
Parece que hay un antes y un después entre que Becca se enamora y se desenamora de su profesor, pero es como que se enamora de Patrick solo por el hecho de que la consuela cuando peor lo pasa.
En fin, que no quiero contar mucho más. Solo que me ha parecido el libro más sosete de la saga y con los protas más pueriles. Hasta algunas de las chicas me han resultado así, cuando en otros libros no lo han hecho, mejor no hablo del comportamiento de Emily, aunque luego se disculpe.
Seguiré leyendo Minstrel Valley porque la serie en el fondo me gusta y me ha enganchado como para continuar, pero entiendo que como toda serie multiautor, tiene sus altibajos y éste es uno de ellos.
Me la he leído en un suspiro y me ha parecido un romance de lo más bonito. Los protagonistas son jóvenes, pero no por ello faltos de personalidad. Muy al contrario. Becca ha tenido que soportar a un tío áspero, un hombre para quien era un estorbo; después, cuando su tía se libera de esa carga, soporta que esté siempre pendiente de ella. Para una muchacha con ansias de libertad, y a pesar de adorar a esa mujer, supone un suplicio. Pero Rebeca es de corazón tierno, no puede estar enfadada con nadie y es capaz de cualquier sacrificio por llevarse bien… Hasta que se cree traicionada. Patrick, por su parte, es un joven que quiere vivir a tope, al que no le interesa una mujer más allá de pasar un rato entretenido, cuya pasión son los caballos. Sin embargo, cuando Becca se cruza en su camino, todo cambia. Y vamos viendo cómo se hace más responsable, como lo que siente por la joven se le va metiendo en el corazón… Hasta que también él piensa que esa muchacha que ha admitido sus besos, se ha burlado de su cariño. Ambos protagonistas caminan por la historia poco a poco, nada es precipitado, se van acercando con calma, se alejan apenas, vuelven a encontrarse. Las cosas ocurren cuando tiene que ocurrir hasta acabar en un romance repleto de ternura que me ha encantado. Pasear de nuevo por las calles de Minstrel Valley, volver a escuchar las apreciaciones de lady Valery, los consejos del señor Bissop, o pararme un momento a comprar en los puestos del mercadillo, ha sido una delicia. Amo al condestable, a la dueña de la tienda e incluso a la cotilla del pueblo. Y es que deambular por allí, un lugar mágico que se ha convertido en la casa de muchas lectoras, es entrar en el mundo del romance. Todo puede ocurrir mientras admiras la estatua de los amantes. Sí, todo puede ocurrir. Principalmente, cuando la imaginación de tres autoras, a las que admiro y quiero, se une para crear una historia digna de leerse. Es admirable el trabajo realizado, el modo en que han conectados las ideas, los diálogos, los momentos románticos… De verdad, no tengo palabras. Haberme encontrado con lady Saxon, esa mujer de ideas revolucionarias para la época, ha sido un regalo maravilloso. Gracias, chicas; no os imagináis la sonrisa que se me puso en la cara en ese capítulo. ¡Sois geniales! Si de algo estoy orgullosa desde que empecé a publicar, es haberme encontrado con el grupo de Minstrel Valley, con todas y cada una de las personas que lo componen, porque me estáis enseñando lo que no está escrito.
No se si es que se me esta haciendo larga la saga, o tal vez esta historia no tuvo nada de especial. Voy a discontinuar, y a leer otro tipo de novela porque quiero estar fresca para poder leer el 7.
I don't know if the saga is making me long, or maybe this story was nothing special. I am going to discontinue, and to read another type of novel because I want to be fresh to be able to read the 7.
No había leído nada de la autora y me ha gustado mucho su estilo; de la historia, resalto el papel de Patrick, que según avanzaba la trama terminaba ganando mucho a mis ojos, me encantó su crecimiento. Becca es estupenda desde la primera página y su romance me pareció adorable, tanto como sus dudas con el profesor y la forma en que se desarrolló su relación con Patrick cuando ambos deciden darse una oportunidad y se dan cuenta de sus sentimientos. Espero ponerme con los títulos de la serie que me faltan lo antes posible ♥
Una preciosa historia con la dulzura y pasión del primer amor.
Volvemos a Minstrel Valley, con sus leyendas, sus gentes, su Escuela de Señoritas y sus historias... aunque en esta ocasión nos centramos en una de las alumnas y en el sobrino de Dunhcan, el criador de caballos. La ambientación es perfecta y, como siempre, nos sumerge de lleno en ese pequeño pueblo con sus actividades cotidianas y sus cotilleos.
La trama es sencilla, con un enamoramiento casi instantáneo, pero cuya historia de amor se va desarrollando lentamente. El falso enamoramiento, o, casi diría, el enamoramiento infantil o adolescente -ese que casi todas sufrimos cuando tenemos un guapo profesor en el colegio-, para pasar luego a descubrir lo que es el verdadero amor.
Becca es joven y creo que, más que del profesor, está enamorada del amor, de lo que cree sentir y de lo que imagina que puede sentir, y por ese motivo no es capaz de ver lo que hay a su alrededor, ni siquiera el verdadero amor cuando se le presenta. Pero no es una cabeza hueca, y aunque los acontecimientos terminarán por causarle dolor, también será capaz de mirar más allá de ellos y descubrir que la vida le ofrece otra oportunidad. Me ha encantado por su sencillez, por esa candidez que tiene el primer amor, sin que la vida te haya vapuleado todavía; además, no es la típica señorita remilgada que se aferra a las normas ni a lo que tiene que ser.
Patrick es un pícaro, un joven dispuesto a comerse el mundo y a disfrutar de la vida, como cualquier joven de su edad, pero el amor lo golpea en el mismo centro del corazón. Y aunque pueda parecer un enamoramiento apresurado, este se irá fortaleciendo poco a poco, e irá madurando.
Me ha encantado cómo la autora ha sabido plasmar la diferencia de edades que se aprecian en los personajes (por ejemplo entre Dunhcan y su sobrino) tanto por su forma de hablar como por la de comportarse, y la relación tan bonita de amistad que ha plasmado entre las chicas, dispuestas a todo por su amiga. Su estilo es ágil y fluido, y eso nos permite apreciar que estamos ante una novela de protagonistas más juveniles, donde prima la historia de amor entre los jóvenes sobre cualquier otra realidad del pueblo, ya sea leyenda o problema más serio.
Como siempre, me ha encantado volver a Minstrel Valley y a la variedad de personajes que lo habitan.
Me debato entre 3,5*-4* Es una novela muy bonita en cuanto a la relación de pareja. Es fresca, divertida e impetuosa. Como son los dos protagonistas, Becca y Patrick. Es la historia más liviana de toda la serie pero no por ello menos interesante. La he disfrutado mucho.
Como las anteriores novelas de la serie, esta también me ha gustado mucho. Me ha parecido, eso, una historia muy tierna y a la vez apasionada, porque así son sus protagonistas. Becca es una muchacha dulce y encantadora, ella es quien me a aportado toda esa dulzura de la que hablo. Y Patrick, además de encantador, nos salió fogoso el mozo, algo normal, pues aún es joven también, pero bueno, el chico también tiene su lado cariñoso y tierno y se ha hecho querer, no solo por Becca. A mí me ha emanorado por completo. La trama me ha gustado, sin llegar a ser complicada ni con enredos, sí cuenta con algunos momentos en los que te preguntas qué va a pasar y cómo estos dos tórtolos va a terminar juntos. La ambientación impecable y el pueblo... yo quiero un Minstrel Valley en mi vida. En cuento a la prosa de Diane Howards, decir que me ha sorprendido muy gratamente su forma de escribir, fuida, amena y muy cuidada. De los secundarios, decir que me encanta reencontrarme con todos ellos, novela tras novela. Sin duda, también recomiendo leer esta 6 entrega de Minstrel Valley.
De los más flojos de la fecha hasta el momento. No me han gustado los protagonistas y una de las secundarias era absolutamente insufrible. El estilo narrativo en este caso para mí ha ido hacia atrás, en comparación a otras autoras de la saga. Luego los puntos supuestamente álgidos del libro para mí pecaban de edulcoramiento o se quedaban en momentos sin gracia. Una historia bastante olvidable.
Un romance donde el corazón será más fuerte que la razón.
Un mes para seducir a una dama de Diane Howards es una deliciosa novela donde Becca descubrirá que el amor no está planificado, solo el destino y la fuerza de los sentimientos le harán ver que Patrick es el hombre que siempre ha esperado, el único que despertará su pasión y le dará un final feliz para siempre.
Patrick y Becca han sido la pareja que más me han desconcertado hasta ahora jajajaj . Probablemente se deba a que son a los que más les ha costado demostrar sus sentimientos. Becca tiene mucho de romántica empedernida, quizás sea porque busca a alguien con quien compartir su vida y formar la familia que le falta. Patrick es algo impulsivo, quiere ser alguien en la vida por si mismo y dejar el nombre de su familia bien alto. En esta ocasión, Patrick se enamora primero y cabe destacar el protagonismo de los sentimientos que se expresan por su parte. Aunque la historia se va hilando a través de la voz de ambos protagonistas, creo que Patrick tiene mucho más claro lo que quiere. Me ha gustado que su historia vaya poco a poco y acorde con la confusión que siente Becca. Su relación pasa por varios puntos hasta llegar al final. El final es algo que destacaría, me ha encantado. La autora tiene una forma de narrar preciosa y hace que te encuentres dentro de la historia. La historia sigue la trayectoria del colegio para señoritas de Lady Acton, asi que las historias secundarias están aseguradas. Y dan ganas de seguir conociendo a las siguientes dama Selecta.
La peor novela de la serie hasta ahora. Hay novelas que nunca deberían ver la luz y esta es una de ellas. Personajes planos, historia plana, romance poco creíble y un largo etcétera. Creo que tanto las autoras como la editorial deberían revisar a conciencia las novelas. Esta en concreto, parece el primer borrador sin pulir.
Una lectura apasionante que te atrapa entre sus páginas y apenas puedes dejar de leer, un romance tierno cargado de sentimientos confusos que podría incluso plantear un triángulo amoroso, un libro recomendadísimo por mi parte a lectoras de romance histórico. RESEÑA COMPLETA: https://atrapadaenunashojasdepapel.bl...
Una historia muy tierna. El amor de Rebeca y Patrick me recuerda a ese amor de juventud, lleno de inseguridad pero también dispuesto a todo. Me encantó ❤️❤️❤️
Aunque algo más previsible que otros de la serie, me ha gustado mucho, en él encontramos personajes de los libros anterior y enlaza perfectamente las historias.
«Estaba sentada con las piernas estiradas sobre la hierba y los brazos echados hacia atrás para apoyar la delicada curva de su espalda. Su rostro, encarado al brillante sol que lucía esa mañana, tenía los ojos cerrados. Si no hubiera estado ya perturbado por su belleza desde el día que la conoció, habría sido ese el momento para que se le metiera en la cabeza y en la sangre. ¡Estaba tan hermosa en medio de aquel idílico páramos de quietud! ¿Cómo no iba a desearla? ¿Cómo no iba a despertar su devoción? −Es usted la cosa más bonita que he visto en mi vida.»
Literalmente he devorado este libro. Me ha durado un vuelo Copenhague-Madrid sin levantar la vista del Kindle hasta que no lo acabé. Esta pareja me ha enamorado y me ha parecido una historia sencilla pero muy bonita.
Rebecca Grant (Becca) vive con su tía en Londres hasta que entra a formar parte de la selecta escuela de Minstrel Valley. Su tía se tuvo que casar con un noble pero con una condición: que su sobrina siempre estuviera con ella. Esto le ha acarreado muchos problemas, por lo que cuando enviuda juntas se van a recorrer Europa.
Patrick Miller es el primo de Dunhcan Bissop, que ha venido de visita a Minstrel Valley para iniciar un negocio propio con los caballos de la familia. Es un chico arrogante, y se puede observar en las conversaciones con Dunhcan, y cómo le advierte que se mantenga alejado de las alumnas de la escuela. En un inicio se sale siempre con la suya, por lo que cuando ve en la clase de equitación a Becca, se enamora perdidamente de ella. A pesar de todas las advertencias que le habían hecho.
El instalove está muy bien llevado porque sólo lo sufre Patrick en un inicio con Becca. Becca se ha enamorado del señor MacArthur, el profesor de arte, y está decidida a salirse con la suya para acabar con él. Este es el segundo instalove de la historia y que crea un triangulo amoroso, donde Patrick quiere a Becca, Becca al señor MacArthur, y ¿el señor MacArthur a quien quiere?
Y no voy a decir más, porque me olía el plot twist desde lejos. Becca en realidad se va dejando llevar por Patrick, por lo que acaba al final dividida entre su amor infantil hacia el señor MacArthur y Patrick, el que le hace sentir cosas que jamás había sentido.
«−Buscaré entonces el amor −dijo con ironía−. No debí mirar en la dirección correcta, pero estoy en el lugar adecuado para encontrar un marido. −Cariño, el amor no se busca, se encuentra. Te darás cuenta cuando esté frente a ti.»
La historia es muy ágil, y te sumerge en un torbellino de situaciones muy graciosas con el alumnado de Minstrel Valley, Eleanor (la directora) y Patrick.
Es la primera historia de Diane Howards que leo, y ya puedo avisar que apunta maneras porque me ha gustado mucho. Se ha posicionado como una de mis historias favoritas de Minstrel Valley.
La ambientación en Un mes para seducir a una dama es exquisita, la autora narra con todo detalle los lugares donde sucede la historia sin llegar a resultar pesada la descripción.
La historia de Patrick y Becca es muy bonita. A pesar de que me ha parecido un poco rápido cómo se enamora Patrick de ella, es una historia muy apasionada. Patrick Miller es un hombre acostumbrado a seguir sus instintos, cabezota y acostumbrado a aprender de sus errores solo cuando se ha estrellado contra ellos. Sin embargo, es una persona muy responsable, trabajadora, detallista y bondadosa. Becca le hace perder la cabeza y el control sobre sí mismo como nadie lo había hecho antes y esto es algo a lo que se irá acostumbrando a lo largo de la lectura.
Rebecca Grant es una jovencita muy bella, aplicada, culta e inocente. Un poco inmadura para su edad aunque es algo comprensible ya que siempre ha estado tan controlada por su tía que no ha tenido oportunidad de disfrutar de la vida. Inspira mucha ternura cuando la conoces. No ha demostrado mucha iniciativa en su relación con Patrick, más bien, se ha dejado llevar. Refleja muy bien el carácter y situación de la mayoría de mujeres de la época Victoriana y de la Regencia, en una lucha constante entre la razón y el corazón. Algo que me ha gustado mucho es que la autora ahonda un poco más en la Liga de las Mujeres de la que nos habló Nuria Rivera en su libro, Un conde sin corazón.
Los personajes secundarios son estupendos. Algunos de ellos ya habían aparecido como protagonistas o personajes secundarios en otras novelas de la serie, y otros tienen mucho que contar todavía. Lady Valery, Rose, el galeno… todos ellos estoy segura de que van a dar mucho que hablar a lo largo de la serie.
La pluma de Diane Howards es fresca y ágil y consigue llevarte de paseo con mucha naturalidad por el mercadito de Minstrel Valley, las caballerizas, los jardines de la Escuela y tantos otros rincones desconocidos hasta ahora. Para los que estáis leyendo la serie os chivo que en este libro se revela un dato muy relevante de la leyenda de la Dama y el Juglar que os dejará fascinados.
Una historia bonita y dulce, para mí le ha faltado algo de fuerza a los personajes pero en general se lee muy bien y acabas con buen sabor de boca. La ambientación es conocida para los que hemos leído más novelas de esta serie y mantiene el listón de novelas sencillas. El argumento es interesante y me ha gustado lo relacionado con los caballos. En general, de fácil lectura y que atrapan al lector en un ambiente fuera de Londres. Me ha gustado.
No había leído a la autora y tampoco la conocía, pero me ha gustado. Es una historia sencilla, sin grandes florituras y se agradece. Es una lectura rápida y amena que me hizo pasar un buen rato