Sigo leyendo poco a poco los libros de Eleanor y en esta ocasión me puse sin dudarlo con la segunda parte de esta serie. El primero me dejó con ganas de saber la historia de los personajes que podemos leer en este libro. Lo que más me ha sorprendido de esta novela es que, a pesar de ser romántica, tiene un romance de lo más peculiar y profundo, de los que no puedes perderte nada porque todo es importante para los personajes. Denna y Blake están muy bien perfilados, y hasta el momento para mí son los que mejor han sido plasmados en el papel con respectos a lo que se pretendía de ellos, es decir, transmitir odio y amor a la vez. No es para nada algo tóxico, tan solo complicado y lleno de rencor y recuerdos acumulados por ambas partes. Incluso en algunas ocasiones se me hizo difícil conectar, sobre todo, con Denna ya que su personalidad es retorcida, pero poco a poco podemos ir indagando más en ella y comprender sus acciones. Blake, al contrario, me transmitió desde el principio ese aura rencorosa y vengativa que guarda con él. Puede parecer algo negativo, pero tal y como está desarrollado me ha gustado muchísimo. Y luego, los demás personajes también me generan muchísima curiosidad y ganas por leer sus propias historias. Sin duda, esta no es una novela al uso y me ha gustado mucho que se nos haga reflexionar y ahondar en ella para descubrir el verdadero motivo de ella. La misma autora ha reconocido salir de su zona de confort al escribirla y la felicito porque el resultado es brillante.