Este libro no narra la historia de una lengua en sí misma, sino de quienes la hablan. No se preocupa por lo que ha sido la pronunciación del español, lo que ha sido de su gramática o de sus palabras a través del tiempo. Narra lo que ha hecho cierta gente para que un romance surgido al norte de la península ibérica ocupe, al cabo de mil años, un puesto entre las grandes lenguas del mundo.
Me ha encantado esta historia humana del idioma español. No es una historia de la lengua en sí, de su evolución a partir del latín: es una historia de las gentes que lo han hablado, desde que era un dialecto de frontera hasta su evolución a una lengua internacional. Y una manera de constatar la posición del español en el mundo.
Qué rabia que muriera este polémico e irónico lingüista cuando apenas tenía 46 años. Su fino sentido del humor me ha cautivado. Tuvo poco tiempo para publicar unos cuantos libros, y yo ya sé que, si le echo mano a otro de sus escasos trabajos, volveré a leer a Lodares. Está en mi punto de mira.
Queda ahí una idea para remover curioso en bibliotecas. Desgraciadamente, dudo que sea fácil encontrarse con este autor de otro modo.
Me asombra el saber enciclopédico de Juan Ramón Lodares, que posiblemente demuestre en esta obra más que en ninguna otra suya que haya leído hasta el momento. Esta circunstancia -he de admitirlo- la ha hecho algo pesada en algún momento de la lectura, y sumada a que no constituye una historia como tal (no al menos en el sentido cronológico, pues los orígenes del castellano viejo en la península ibérica se relatan al final y se dedica una gran porción de páginas a la expansión y supervivencia de nuestra lengua por el continente americano, por donde comienza) y que está vertebrada en pequeños episodios, relativamente inconexos entre sí, me ha llevado en algún momento a plantearme la posibilidad de asignarle tres estrellas. Pero no me atrevo: en conjunto lo he disfrutado y el esfuerzo de plantear de forma tan pedagógica un conocimiento tan vasto no puede ser "castigado" de esa manera. En cualquier caso, una obra muy apropiada para aproximarse a una "historia humana" de nuestra lengua, como el autor la define: una historia en que no se describe la evolución de la lengua sino que se exponen los azarosos avatares históricos que han conducido a nuestro idioma de una variante fronteriza a una de las más habladas en el mundo.