El libro de Aleix Saló rebosa ingenio, talento y humor. (Las viñetas que ilustran y acompañan el texto son divertidísimas y la mayor parte del tiempo bastante originales). También rebosa preparación, pues, a pesar de lo que a priori podría uno esperar del trabajo de un historietista (vale, es un prejuicio), está muy documentado. Representa, en verdad, un concienzudo análisis del ascenso de políticas y partidos fascistoides no solo en el ámbito español sino también catalán ("que eso también es España, oiga", "que sí, que sí, que ya lo sé"), europeo y estadounidense (por favor, Trump es un 'must' en esto de políticas fascistoides populistas, ¿no creéis?), que va desde la desvirtuación de las acusaciones de "nazi" y de "fascista" durante los años previos a la irrupción de VOX, a las dificultades para los partidos conservadores de calificar este partido como tal (y no solo porque los términos estuviesen algo manidos a estas alturas), a la connivencia de los medios de comunicación afines, al papel de las redes sociales, etc.