Es el Feria intelectual, sutil, elevado. Algún día desarrollaré más sobre esto. Ya le mandé un audio a Razkin explicándoselo bien, o sea que con eso vale.
****
Releyendo la reseña de Feria, ahora veo que me excedí un poco. Y después de la lectura de este libro, no puedo más que confirmarlo.
Ballbona tiene un origen bastante similar, y de hecho diría que más rural, que el de Ana Iris Simón, pero en cambio, ella no da lecciones a nadie, que es algo que creo que Ana Iris sí que hace. Ella se vale de su infancia y adolescencia para crear un personaje, Mila, que está en una búsqueda constante de la identidad, sea a través de los estudios, a través del sexo, a través de la imaginación. Y en una novela autoficcionada, porque Ballbona aparece y reaparece de manera constante, consigue plantear varias de las preguntas de Feria, pero con una diferencia de base que cambia todo el sentido entre las dos obras: lo hace de manera sutil, mucho más elevada, como si supiera que tiene razón, que sus orígenes están bien y son respetables, y que no hace falta escribir un tratado para dejar constancia de eso. Que vale con asumirlo como propio con orgullo, sobre todo con orgullo de saber que se puede prosperar, que se puede avanzar, y que se avanza, una vez se comprende y se acepta la propia identidad heredada.