Colección de relatos breves, la mayoría de dos o tres páginas, salvo “Juguete roto” que supera las 10, narrados en primera persona por distintas mujeres que nos dejan ver un poco de sí, de sus sentimientos y emociones, en puntos clave de sus vidas, a veces momentos brutales. Hay varios que son más testimoniales que narrativos, otros plantean una escena breve pero intensa, sobre todo emocionalmente. Hay cierta variedad de géneros moviéndonos entre lo romántico y lo costumbrista, lo contemporáneo, pero también dando pie al misterio y hasta el terror, incluyendo un par de giros sangrientos inesperados. La verdad es que los relatos breves iniciales casi me parecieron una forma de preparar el camino hacia “Juguete roto” donde Alicia se explaya y muestras que su caja de herramientas es amplia a la hora de sorprender, ya que es un relato que va cambiando casi a cada vuelta de hoja y que incluso al final da pie a dudar y recapitular (mi preferido del libro, creo que está claro). Curiosamente el relato que menos me gustó y que creo que no está, al menos técnicamente, al mismo nivel que los demás es “SALTO”, que es precisamente el que ganó un certamen; a ver, es muy emotivo, un despliegue de sentimientos crudo, pero el cambio de persona al narrar para meter la segunda a capón empático me lo rebaja técnicamente, sobre todo porque en muchos de esos tú no me vi incluido y me expulsaban de un texto con el que podría haber ido de la mano de haber seguido en primera todo el tiempo. Para finalizar, un toque de inteligencia de la autora es la miguita de pan que nos deja al final de la antología para que nos pique la curiosidad y queramos lanzarnos de cabeza a por su novela “Entropía”, bien jugado (esa novela también caerá).