Centrándonos ya en nuestra antología, es obvio señalar que la subjetividad a la hora de escoger los textos era inevitable. Con todo, he intentado mostrar relatos escritos en momentos diferentes para poder ver mejor la evolución del escritor, también que hubiera textos de variado carácter que trataran de distintos temas, que tuvieran posibilidades estructurales diversas y también distinta ambientación
Leopoldo García-Alas y Ureña (25 April 1852 – 13 June 1901), also known as Clarín, was a Spanish realist novelist born in Zamora. He died in Oviedo.
Alas spent his childhood living in León and Guadalajara, until he moved to Oviedo in 1863. There he studied for the Bachillerato (B.A. degree) and began his law studies. He lived in Madrid from 1871 to 1878, where he began his career as a journalist (adopting the pen-name "Clarín" in 1875) and he graduated with the thesis El Derecho y la Moralidad (Law and Morality) in 1878. He taught in Zaragoza from 1882 to 1883. In 1883 he returned to Oviedo to take up a position as professor of Roman law.
Above all, Clarín is the author of La Regenta, his masterpiece and one of the best novels of the 19th century. It is a long work, similar to Flaubert's Madame Bovary, one of its influences. Other influences included Naturalism and Krausism, a philosophical current which promoted the cultural and ethical regeneration of Spain.
La Regenta is special for its great wealth of characters and secondary stories, while the main character's description is left slightly unfocused and vague. On the other hand, the downfall of the provincial lady has a place amidst two very diverse suitors: the most handsome man in the city and the cathedral's priest. The depiction of this priest is a key part of the book.
For the description of the provincial atmosphere and the city's collective life, Clarín used techniques such as the internal monologue or the free indirect style, which makes the story be narrated by the characters themselves and allows the reader to penetrate in their intimacy.
In 1890, he published a new novel, Su único hijo. Even though most critics consider it as a lesser novel in comparison with La Regenta, it is equal to the former in the skill with which the technical resources are used. Su único hijo was originally meant to be the introduction to a trilogy, but aside from an outline and a few fragments of the two sequels, Su único hijo was Clarín's last full-length novel.
Apart from these works, Clarín is also the author of magnificent stories and of a large number of journalistic articles. He also wrote an essay, La Literatura en 1881 (1882), in collaboration with Armando Palacio Valdés.
Leopoldo Alas remains a rather enigmatic figure in the Spanish literary world, leaving a legacy that encouraged the search for God and humanism simultaneously. This aberrant confluence has facilitated the presence of various interpretations regarding the author's writings, most noticeably of his masterpiece, La Regenta.
Ya he leído un par de cuentos. Es una relectura pero de hace muchos años y como me sucede casi siempre, no los recuerdo en absoluto pero reconozco perfectamente el olor del libro y sé qué me voy a encontrar al final en el alma. Son tristes, mucho más que La Regenta que tiene un final trágico pero no es en el hoja a hoja, una novela triste.
Eso sí. Cordera era una vaca. Podía ser una vaca criada en mi pueblo al cuidado de mi madre o mi tía porque el paisaje es el mismo, con una vía del tren y un túnel. Es de época anterior pero muy fácil de reconocer, también en mi familia se vivía en un caserío con quintana y que era de renta. Parece una foto pero lo que más gracia me ha hecho es que considera a la vaca una filósofa de la vida como pienso yo de otdas las vacas que rumian pacientes y tranquilas en el campo mirándonos con sus grandes ojazos mientras piensan que llevamos una vida de locos.
ya está, terminado. Aunque son tristes por lo que cuentan, pues casi todos son historias de seres muy humildes enfrentados a las durezas de la vida, desde el hambre hasta la muerte trágica, no dejan de tener esa ironía caracerísitica de Clarín que te hace sonreír con joyas de palabrejas con las que juega. Llama, por ejemplo, a unas hermanas, "las contencioso administrativas" por ser expresión favorita de su padre o juega con palabras compuestas como ´lírico dramática para hacernos entender el caracter tontuelo y de listillo sin cultura de un personaje.
ni aun retratandote la cosa más terrible deja Clarín de soltar prendas llenas de gracia que le dan a los cuentos un ritmo muy decimonónico españolista porque si bien, algunos son cuentos tan trágicos como aquellos de Wilde de la Cerillera y el ruiseñor y la rosa, Clarín mete nuestro socarron caracter y comicidad en otdas partes. Con decir que tiene un cuento en que un muerto que no se sabe muerto puede leer el pensamiento de su mujer y el recién descubierto amante que piensan ambos en abrazarse morbosamente ante el cadáver oyente.
En fin, son cuentos en donde los humildes son bien tratados, con cariño y comprensión aunque sean unos pilluelos ladronzuelos y ateos, donde se burla lo justo de estos personajes que se creen más sabios que nadie y finjen conocimientos y moralidad que no tienen.
Desde luego, no están a la altura de La Regenta pero son bonitos.
Leopoldo Alas, apodado Clarín, nació en Zamora el 25 de Abril de 1852, pero siete años más tarde, se mudó a Oviedo con su familia, donde vivió gran parte de su vida. La influencia del modo de vida y los paisajes asturianos están fuertemente marcados y expuestos en su literatura.
Más adelante vivió en Madrid, donde cursó los estudios de Filosofía y Derecho, doctorándose en este último, que dio pie a que posteriormente trabajase como profesor en las universidades de Zaragoza y Oviedo. Sin embargo, era un gran aficionado a la lectura y la escritura, desarrollando su primer manuscrito “Juan Ruiz”, a la corta edad de dieciséis años.
Esta colección publicada por Castalia Ediciones, es una recopilación de ocho de los principales cuentos publicados por el autor, género en el que destacó especialmente. En ellos, trata de plasmar su visión sobre temas como la marginación social, la religión, la educación o la paternidad. Utilizando siempre su particular y fluida maestría narrativa, donde es capaz de expresar sentimientos puramente abstractos a pesar de utilizar una característica economía del lenguaje. Los ocho relatos que podemos encontrar son: “El diablo en Semana Santa”, “Mi entierro”, “La Ronca”, “Adiós, Cordera”, “El duo de la tos”, “El sustituto”, “El entierro de la sardina”, y por último, “Dos sabios.
Entre dichos relatos, me gustaría destacar “Mi entierro”, donde Clarín deja patente su desbordante originalidad. En él, el personaje protagonista del relato sale a altas horas de la madrugada de la taberna de su pueblo. Al llegar a casa, se encuentra con sus seres queridos y familiares en un velatorio, que, una vez presta atención, descubre, tumbado e inerte, su propio cadáver. A partir de ese momento, los lectores seremos espectadores y oyentes de las conversaciones y secretos guardados acerca del protagonista y su entorno: traiciones, relaciones amorosas escondidas...
Dicha recopilación de textos, y, en especial, este relato, nos ayudaran a conocer brevemente la majestuosa literatura y estilo de uno de los grandes escritores del siglo XIX.
Me encontré este libro tirado en el suelo del pasillo de mi instituto y me dije "A caballo regalado...". Todas las historias son emocionantes y evocadoras y el estilo, bueno, qué os voy a contar, que este autor conseguía que terceros le publicasen sus libros sin ningún esfuerzo y que se hizo un nombre en la literatura española por méritos propios. Quizás esta recopilación, aunque fácil de leer, no sea tanto un libro de verano como un libro de otoño, una estación más melancólica.
Sólo me han gustado "¡Adiós, Cordera!", "El dúo de la tos" y un poco "El cura de vericueto". El resto son un peñazo y están escritos de aquella manera.
Ocho relatos cortos, todos ellos tristes (aunque podría fallarme la memoria) y relacionados con gente humilde en entorno rural. El que da nombre al libro describe la pérdida de una vaca, Cordera, que además de ser filósofa, según la entrañable descripción del narrador, era el sustento de la familia. Reconozco la calidad de los textos pero me dejan peor de lo que empecé, y a eso no se acostumbra uno nunca.
Cuentos desgarradores, de final cuando menos amargo, típicos del “Naturalismo” del XIX que incomprensiblemente están en una colección de libros infantiles. Mis padres me querían, eh. Formalmente son muy modernos, no desentonarían como cuento semanal de la revista New Yorker. Hay algunos muy logrados, como el muy famoso que da título al libro, “Pipá”, “Mi entierro” o la crueldad extrema de "Benedictino".
Entrañable y realista cuento sobre el fin del "beatus ille" que supone la pérdida de la Cordera, único sustento de tres pobres pastores del Norte español en un contexto de absoluto retraso tecnológico.
Cuentos clásicos de Clarín, que, aún narrando historias de familias humildes que pasan por situaciones difíciles, cuentan con ese toque irónico y de crítica que tanto le caracteriza.