Tocar el cielo sigue la historia de Noa Gálvez, una adolescente de dieciséis años que perdió las piernas en un accidente de coche, pero que se desenvuelve gracias a su fuerza de voluntad y al apoyo de su familia. O, al menos, de la mayoría de ella; su tío Rafael parece hallar cierto placer en ponerla de los nervios, aunque su abuela y sus padres la defiendan. Pero Noa no es una chica normal. Puede seguir el rastro de unos olores fantásticos que nadie más es capaz de percibir; siguiéndolos, descubrirá que no es totalmente humana, sino que entre sus antepasados se encuentra un vampiro.
Noa encontrará el lugar donde se esconde un clan de vampiros, la familia Dragulescu, que le ofrecen abandonar su humanidad y convertirse en una de ellos; necesitan aumentar su número para protegerse de los cazadores que les persiguen por la ciudad. A cambio, le ofrecen el sueño de su vida: volar, convertida en murciélago. Tocar el cielo.
La joven Noa tendrá que decidir con quién quiere quedarse, a quién quiere proteger, y cuál es el verdadero significado de la palabra familia. Descubrirá que los peligros se esconden, al igual que los seres de fantasía, en los rincones más insospechados de Madrid, y que pondrán a prueba su fuerza, su constancia y su corazón.
Elegimos Tocar el cielo como un proyecto de lectura conjunta por varias razones pero, sobre todo, por la experiencia previa de mi amiga con Infinitas (que hizo que me picara la curiosidad) y por la temática vampírica. Somos unas frikis de los vampiros, jugamos en nivel experto y, aunque ya lo hemos visto todo, siempre tenemos ganas de más.
Así que allí fuimos. Y... nos chocamos, la verdad. Mucho me temo que esta reseña va a ser negativa, pero no quiero ser dañina. Seré igual de sincera que con los libros a los que les doy cinco estrellas, porque el gusto no va reñido con franqueza.
No ha sido por los vampiros per sé, que siempre me pesan mucho si adoptan un estilo más... alternativo. Tienen sus cositas, sus alergias alimentarias, sus incongruentes exposiciones al sol y sus necesidades fisiológicas básicas, pero bueno, VALE. De entrada los toleraba, que es más de lo que puedo decir del 75% de los protagonistas sanguijuelas de la mayoría de las novelas.
Tocar el cielo tiene un problema de... tono. En general adopta un punto de comicidad que le funciona bien y que lo domina (y, cuidado, no es fácil ser graciosa por escrito), pero que no casa con los puntos álgidos de la historia, a los que le regala una seriedad que no coordina con el carácter general de la novela. Tampoco existe una buena relación entre el contenido de los diálogos y el momento de tensión y preocupación que se supone que experimentan los personajes en varios momentos de la trama.
Derivado de este problema de tono me surge la pregunta obligada: ¿a quién está dirigida esta historia? El eterno debate de la literatura juvenil, el new adult y la narrativa adulta me aburre hasta la saciedad pero hay cierto tipo de novelas que sí tienen un público objetivo fijo y es lo que en el mundillo muchos denominan middle grade. Tocar el cielo es fresca, cómica y ligera y el desarrollo de la trama es sencillo... pero es tan sencillo que la mayor parte del tiempo he vivido con la sensación de estar leyendo una novela que, con algunos arreglitos en momentos concretos, debería de estar dirigida a un público en torno a los 8 años mas que a quienes realmente me parece que está dirigida, que es un público mayor.
La simplicidad de la trama ha sido otro de los problemas, por supuesto. La resolución de conflictos de la novela ha sido muy lineal y la mayoría de los desenlaces en cuanto a trama eran obvios desde el principio del libro. Eso hace que pierda el interés. Tenía un villano que podría haber funcionado bien, MUY BIEN, pero...
Turno de hablar de personajes.
Se supone que esta novela es un canto a la diversidad pero no veo mucha variedad entre ellos. Vale, la protagonista va en silla de ruedas y hay algunos personajes que forman parte del colectivo, pero ya está. Creo que la autora les ha regalado sus opiniones y eso, consciente o inconscientemente, han creado una dualidad de personajes en las que los buenos son muy buenos y los malos son una mera caricatura grotesca de ciertos perfiles humanos que se ven en redes sociales, además de una forma de ensalzar a sus protagonistas (tristísimos diálogos de protagonista con sus compañeros de clase, por no hablar de su tío Rafael que es un personaje catastrófico). La capacidad de ponerte en la piel de alguien que es muy diferente a quien eres es uno de los mayores retos a la hora de la creación de personajes e, incluso aquellas personas que no te gustan, pueden tener algún rasgo que hacen que el personaje sea interesante y llame la atención al lector.
Al margen de las opiniones sociales, culturales y políticas de la autora, hay marcados déficits a la hora de creación de personajes y hubiera bastado con tener menos, pero trabajar un poco más en ellos.
¿Es por eso por eso por lo que existe cero química entre la protagonista y su interés romántico? Probablemente. La relación avanza a trompicones y carece de profundidad. Es porque a los personajes les falta trasfondo, nada más lejos que eso.
¿Podría haber brillado el villano con todo lo bueno que tenía a su favor? Sí.
¿Lo ha hecho? En absoluto, le faltaba un poquito de trabajo, otra vez. Y mira que como idea, era original...
En definitiva ha sido eso: me ha faltado trabajo, espontaneidad y capacidad de sorpresa. Es un libro que podría funcionar bien en literatura middle grade dándole alguna vuelta a expresiones y escenas concretas. Espero que si alguna vez escribís una novela tengáis beta-readers que sean completamente honestos con vosotros y que no tengan miedo de deciros lo que falta y falla, que sino pasan estas cositas y es una pena, porque podría haber funcionado, de verdad.
NOTA: mis opiniones se han visto irremediablemente influidas por los días de debate con mi compañera de andanzas vampíricas, a la que le ha parecido mal como se habla de Galicia en esta obra.
Clasifico esta lectura como DNF porque con leer la previsualización de 3 capítulos que ofrece Amazon he tenido más que suficiente, y animo a echar un vistazo a cualquiera que se sienta mínimamente tentado de comprar.
Es un absoluto despropósito. Los excesivos coloquialismos y diálogos infantilones de la anterior novela de la autora persisten, el uso abusivo de la frase corta y el punto y aparte como elemento de énfasis igual, la aproximación aburrida al tan manido tema de los vampiros tampoco ayuda a captar el interés, pero lo peor es una vez más la total incomprensión de lo que hace que un personaje guste al lector, algo especialmente relevante cuando se trata de la protagonista. En su afán de abanderar a los colectivos discriminados, la autora nos invita a un exasperante paseo por Madrid tras otro en los que el único elemento que se enfatiza es lo mal adaptada que está la ciudad a las personas con movilidad reducida. Un esfuerzo que sería loable si su ejecución no fuera a través de diálogos insufribles e irritantes, a la par que obvios, que por momentos resultan inapropiadamente cómicos. ¿Es un suceso habitual, prácticamente diario, en la vida cotidiana de los usuarios de silla de ruedas que gente aleatoria les pida usar su silla? Si es así que alguien me corrija pero yo he conocido a personas así y nunca he sentido el impulso irrefrenable de despojarlos de su silla para probarla. Sus pobres intentos de suscitar compasión y una reacción emocional positiva hacia un colectivo desfavorecido consiguen todo lo contrario. Uno pensaría que con un par de páginas de iracundas quejas de Noa el lector habría captado el mensaje de que ser discapacitado es una experiencia dura y muy alejada de la realidad de la mayoría, pero cuando la intención de una obra es pontificar y dar moralina, la calidad literaria queda en un segundo plano. Lo cual me lleva a lo siguiente, y es que en los 3 capítulos disponibles de forma gratuita el 70% de las palabras que salen de la boca de la protagonista parecen una recopilación en prosa de las polémicas de justicia social tuiteras más de moda, y eso tirando a la baja. La naturalidad de las conversaciones brilla por su ausencia, y la complejidad de los personajes es nula. Lo más parecido a un antagonista que encontramos es un familiar de la protagonista que es una caricatura grotesca de lo que a ojos de la autora debe ser el mal encarnado: un hombre (ya de por sí suficiente pecado) fumador que ve TreceTV (no es coña, ese detalle está incluido en la primera descripción del personaje) y no está de acuerdo en que se invierta dinero público en según qué manifestaciones de ciertos colectivos, a lo que Noa replica con una retahíla perfectamente ensayada que todos hemos leído en redes sociales más veces de las que querríamos.
Sencillamente, no hay por dónde cogerlo. Noa es un simple altavoz de los juicios morales de la autora, que no dejan ni tan siquiera la preparación de las comidas (“tortilla de patatas con cebolla - por supuesto -”) libre de tener que posicionarse en el bando del Bien o del Mal. Resulta imposible de parodiar e intolerable de leer. En el segundo capítulo se nos presenta de forma abrupta y acelerada al clan de vampiros, los Dragulescu (rompedora y novísima denominación para dichas criaturas, nada estereotípico), cuyos nombres parecen haber sido elegidos a golpe de generador online de nombres para personajes de Vampiro La Mascarada (¿Anca y Vasile? Yo entiendo que es una parte difícil del proceso creativo pero ¿en serio?) y que además de facultades maravillosas como la transfiguración en murciélago, poseen la fascinante capacidad de cambiar su fisionomía a su antojo, porque la autora pasa de describir a Lili como regordeta en un párrafo a canija y con “cuerpecillo” unos pocos más adelante. No sé cuál es la longitud total de la novela y me estremece pensar en ello, pero toda la escena es precipitada a más no poder. Le sueltan de una sentada que son vampiros y que le dan la bienvenida como a una más, supongo que con el propósito de generar tensión e intriga, pero el resultado es confuso y sin sentido. Por no hablar de que el sexto sentido que guía a Noa hacia ellos es del todo inverosímil. ¿Cómo puede extrañarle a alguien percibir por la calle olores como flores, vainilla o hierba recién cortada? NO hay NADA de extraordinario en ello. Al menos una elección como el olor a azufre o al hierro de la sangre habría estado más inspirado y resultaría más intrigante, más fuera de lugar. Cuanto más lo pienso más fascinante me resulta que este mal manuscrito haya sido publicado, inclusive en papel. Te lanza las lecciones de moralidad a la cara sin contemplaciones (la abuela aliada LGTB, personaje estrella, de la que nos ofrecen la apasionante anécdota de que casi la abduce una secta hasta en dos ocasiones durante la narración, sin que vuelva a tener ningún tipo de relevancia posteriormente; dando el beneficio de la duda, igual es posible que ese hecho se retome más adelante. En cualquier caso muy divertido leer a la venerable señora volverse completamente feral y estar a punto de arrancarle la cabeza a su hijo, el padre de la protagonista, por atreverse a llamar ‘amigas’ a las pasadas novias de Noa a las que se hace referencia un momento sin venir a cuento) haciendo mucho más hincapié en el mensaje social que en cualquier atisbo de convertirse en una obra decente, siguiendo los pasos de su publicación anterior en la que te recordaba amablemente cada dos frases el color de piel de la protagonista, otra chica insulsa hiperconsciente de su posición de desventaja en un mundo exagerada y cómicamente cruel y opresor.
En definitiva, si disfrutas las fantasías que esperarías de una chica de 13 años, con la misma consistencia argumental, originalidad y estilo narrativo, y además te gusta asentir a los discursos enardecidos de todo colectivo imaginable en el mundo, seguramente te parezca aceptable, aunque encontrarás cosas muy parecidas en Wattpad, incluso mejores, y gratis. Si no, ahórratelo.
Tras haber leído únicamente la preview de 3 capítulos de Amazon, voy a intentar dejar una reseña lo más corta posible, y poder dejar toda esta experiencia atrás.
1 estrella porque no puedo ponerle 0.
Aún sabiendo que era una historia Young Adult, y que no hay que pedirle peras al olmo, me encuentro desarmado y de rodillas ante el desastre que acabo de leer. Lo único que soy capaz de destacar es la obscena cantidad de pecados cometidos en un texto tan corto. Pasando por alto que, dicho texto es, más que una aventura, un panfleto ideológico que haría sonrojar a las más grandes máquinas propagandísticas del siglo XX, el apartado técnico es pobre, y no merece la pena profundizar demasiado en él.
El ritmo es acelerado y caótico, en una línea saltas de la infancia de Noa a su adolescencia (lo cuál te tienes que imaginar; conoces ciertas opiniones políticas de su tío, pero la edad de Noa, la protagonista, es una incógnita.). El descenso que empiezas en el capítulo 1 no se detiene ni siquiera al final del capítulo 2, con la que debería ser una sorprendente y profunda revelación. No hay una anticipación, no hay señales que insinúen que Noa, nuestra protagonista, es especial, ni que busca un mundo que esté más allá del suyo. No se nos plantea la más mínima señal de un anhelo interno que guíe a Noa, y al lector, al descubrimiento de lo fantástico. Porque, al final, el descubrimiento personal, el crecimiento y la evolución de Noa no importan. Sólo importan, a juzgar por su gran presencia en la narración, sus posturas ideológicas.
Los personajes carecen de voz y personalidad propia. Si hiciésemos el esfuerzo de intercambiar los nombres durante los largos y artificiales diálogos, no creo ni que la propia autora supiera quién está hablando.
Durante estos capítulos, que deberían servir para introducir a nuestra protagonista, su mundo y sus relaciones, y que se pierden en proyectar las propias fantasías de poder de la autora sobre Noa, esta no parece tener ni una sola característica buena y positiva que la redima de las miserias que habitan en ella. Noa es una amalgama de odio, rencor y rabia, sin una sola luz en su interior que te atraiga y distraiga de sus defectos. Si la intención del libro es hacerte empatizar con ella, resulta difícil hacerlo con un protagonista así, un anti-héroe de manual, cuando el texto no busca castigar o reprender la actitud de Noa, sino todo lo contrario.
Para terminar, una aclaración. El único motivo por el que escribo esta crítica es el siguiente: tenemos que hacerlo mejor. Debemos hacerlo mejor. Porque esto ha sido publicado. Esto ha sido editado, corregido, publicado, y distribuido en físico por las librerías de nuestro país. Deberíamos exigirnos más a nosotros mismos, y a aquellos que crean, o que quieren crear, cultura en nuestro país.
¿Sabes qué pasa con Haizea? Que escribe bonico, pero, sobre todo, escribe cerca. Que te ves pronto en sus personajes, que les coges cariño, que quieres volar a su lado durante todo el libro.
Me he leído este libro en dos días, y eso es algo que solía hacer cuando era más joven (diez y algo en vez de veinte y algo). Y recordarme a ese momento de mi vida me ha hecho pensar en lo que hubiera significado para la Firen de ese tiempo tener este libro en las manos. Un libro de aventuras y de vampiros, como a ella le gustan. Pero también un libro con muchachas a las que les gustan las muchachas.
Así que como siempre le quiero dar las gracias por escribir a la autora, pero no solo de mi parte, sino también de la de mi yo chiquitillo.
¿Sabéis aquello del show don't tell? Bien, pues este libro carece totalmente de ello. Leí en su momento Infinitas y aunque creo que ha habido mejora desde entonces ya que los personajes sí que parece esta vez que tienen una voz propia, ahí queda todo avance entre ambas novelas. Esta novela un panfleto con hilos copiapegados del Twitter, y de verdad, que entiendo, yo también me intereso por cosas como el capacitismo la homofobia y todo eso que la autora pretende denunciar pero la manera de contarlo a través de un personaje cuya personalidad se reduce a ser una chica con mala leche en silla de ruedas (no se, que le gusta a Noa además de hacer dominadas y cabrearse mucho por todo, porque es el personaje más plano que he visto en mi vida) no creo que sea la más adecuada. No conocemos a los personajes, sus inquietudes miedos y cosas que motivan a que hagan lo que hacen. Los sucesos acontecen a una velocidad vertiginosa y sin sentido, desarrollo coherente nulo (nos enteramos que Noa quiere volar pues cuando pregunta oye yo estando en silla de ruedas puedo transformarme en murciélago y ya, no hay indicios anteriores a eso que evidenciaran que quisiera volar de antes), por no comentar que todo lo que le pasa en la novela viene condicionado por su situación. Entiendo perfectamente, porque no soy imbecil y porque tengo gente cercana a mi que tiene que moverse en silla de ruedas) que Madrid o cualquier otra ciudad del mundo no está pensada para este tipo de movilidad. Y también entiendo que les suceden muchas cosas a lo largo de su vida relacionadas con la silla de ruedas que hacen que si, que este ahí, que no se puede obviar. Pero volvemos a lo mismo, lo único que le pasa a Noa, las únicas cosas malas están siempre relacionadas con eso. Bueno lo de los vampiros es otro tema, pero solo faltaba que no le afectara,pero por lo demás Noa=silla de ruedas y otra cosa, la única preocupación que tiene respecto a este tema parece que es la movilidad y hostia hay muchas más cosas que pueden preocupar a una persona en esa situación, por ejemplo, complejos con el físico si les falta un miembro, sensación de ser una carga... Un personaje fuerte PUEDE TENER COMPLEJOS y es algo que en la novela no se muestra porque parece que la idea de ser fuerte o ser muy echada palante es incompatible con ello. Volvemos a lo mismo, que le gusta, que música, películas, libros. Solo le interesa hacer ejercicio y la silla. Diálogos forzados, personajes forzados, trama que va a toda leche sin respirar con acontecimientos que no tienen sentido, una protagonista que dan ganas de darle una leche. Podría meterme más en profundidad pero para resumir, si habéis leído infinitas los problemas que hay ahí (excepto los de las personalidades) se repiten aquí. Una pena.
Tocar el cielo es un libro entretenido, ideal para el verano. Sería el equivalente a un refresco: no te llena, pero te deja fresquita y lo disfrutas.
Me ha gustado mucho el toque XXI que tiene con los memes y las bromas, Lili es adorable y la familia de Noa es muy real. Las escenas familiares son las mejores y se plantea un tipo de vampiro bastante chulo y "realista", con detalles muy cuidados como las intolerancias alimentarias o las quemaduras del sol.
Lo que menos... Noa me ha caído regular. Tiene algunos prontos con los que me cuesta empatizar con ella (EJEM, trata fatal a Lili sin ningún motivo) y el giro es superevidente. También hay algunas incoherencias
Así que eso, una historia entretenida para pasar un buen rato.
Vanpiro esiten, pero vanpiro pueden ser adolescentes sáficas cuquis.
Esta novela me ha encantado. No ha tenido grandes altibajos de tensión ni me ha tenido en vilo con suspense alargado: no le ha hecho falta. Tocar el cielo es, simplemente, una historia redonda y bien construida que funciona perfectamente, con personajes entrañables, incluso los que menos salían.
Las protagonistas son adolescentes pero, en terminología estadounidense más que YA es Middle Grade (y no sé qué nombre se le da a esto en español). Otro día podemos discutir qué es realmente la literatura juvenil pero, lo que quiero decir con esto, es que esta lectura se siente más cerca de Percy Jackson que de, yo qué sé, Crepúsculo por ejemplo que además comparte tema.
Es divertido, una buena aventura de 300 páginas, ideas interesantes, pájaros, muchos pájaros y me encanta la familia de la protagonista. Por contra ella y la familia de vampiros no me han gustado nada.
2.5☆ Los personajes son planos. De Noa solo sabemos que hace ejercicio, que le molesta que la ciudad no sea apta y que por eso es propensa a tratar mal a quien la rodea, y que es sáfica; en eso se resume a la protagonista. Que la historia sea simple no significa que los personajes tienen que ser sosos.
El desenlace es predecible pero no me molesta, es una historia simple para pasar el rato. El ritmo de la historia si me gustó.
Oki doki. Una historia básica, pero entretenida, con un humor que en lo personal sí me hizo gracia y unos personajes decentes. Es una novela que no ofrece mucho, pero lo que ofrece me pareció aceptable, para pasar el rato. Puntos positivos: Es ligera y fácil de leer. El humor. Tiene representación lesbica y de personas inválidas. Puntos negativos: No ofrece mucha chicha por decirlo de alguna manera. No indaga mucho en los personajes. Y eso es lo que tengo que decir, personalmente me gusto, pero no diría que lo lean si buscan un libro de 5 estrellas.
Simplemente me ha encantado. Soy muy fan del concepto que Haizea ha dado de los vampiros, muy distinto al que conocíamos y mucho más interesante.
Al igual que hizo con Infinitas, la representación del colectivo LGTB es sublime, y sobre todo que la protagonista tenga diversidad funcional le da un plus porque hay muy pocos libros que representen a ese grupo de personas tan pero tan bien como lo hace Tocar El Cielo.
La historia engancha desde la primera página, sus personajes son muy carismáticos y representa muy bien la cultura popular actual que se refleja por ejemplo en sus referencias a los memes.
Sin duda es una novela muy recomendable para quienes quieran una historia de vampiros más contemporánea y alejada del terror o el romance puro y duro, que es a lo que estamos acostumbrados.
Llevo un montón de tiempo siguiendo a H por redes y siguiendo su trabajo, aunque hasta la fecha no había tenido oportunidad de leer ninguna de sus publicaciones. Por fin, llegó la hora. Porque... ¿Vampiras lesbianas en España? Oh boy, esto llevaba mi nombre.
La verdad es que después de esta lectura tengo ideas encontradas al respecto. Creo que el libro cuenta con cosas muy buenas y otras que me han decepcionado un poquitín. Os comento ahora los aspectos positivos y negativos que (en mi opinión) tiene el libro:
Aspectos positivos
- Una cosa que era de esperar, es la representación de personajes LGTB+ con varios de sus personajes, con una protagonista que no solo pertenece al colectivo, sino que tiene movilidad reducida. Creo que es el segundo personaje en silla de ruedas que encuentro en un libro, lo cual dice mucho de la poca presencia que tienen este tipo de personas como norma general en la literatura.
- La ambientación de la sociedad española y cómo plasma la vida cotidiana de una familia obrera me ha parecido muy bien conseguida. Me ha hecho sentirme súper en casa y me parece un soplo de aire fresco después de leer cómo tantas historias de autores nacionales se ambientan en el extranjero (Ya basta de historias en EEUU, quiero más historias donde los protagonistas beban gazpacho bien fresquito).
- El final. Sí. He leído a mucha gente decepcionada con él, pero a mí, teniendo en cuenta cómo se estructura la historia, me parece un final muy acorde y que te deja buen sabor de boca.
- La abuela Conchi, qué gran personaje.
Aspectos negativos
- A pesar de que el libro me ha gustado, me ha parecido... aburrido. Como persona que escribe, personalmente creo que la parte más difícil de escribir de una novela no es ni el principio, ni el final, sino el cuerpo de historia que va entre medio. Hacer caminar a tus personajes desde el planteamiento del comienzo de la novela al final que normalmente tienes muy claro. En esta historia, ese paseo se me ha hecho... pesado. Había mucho diálogo y muchas discusiones de familia, pero era un patrón tan continuado que se terminaba haciendo pesado. Creo que la historia tenía mucho potencial... y se ha quedado en algo más bien flojo.
- Los vampiros de este mundo también me han parecido muy blanditos. VALE, son vampiros buenos... pero me han parecido muy poquita cosa. Me habría encantado que hubiese también vampiros malos. Se da también muy poca información sobre los vampiros. ¿Hay más clanes? ¿Hay clanes malos? ¿Clanes amigos? Daba la sensación de que los Dragulescu vivían aislados o que eran los últimos vampiros sobre la faz de la tierra. No sé, creo que habría molado muchísimo que Madrid tuviese una sociedad secreta solo para vampiros, y que hubiese distintos tipos de ellos. Incluso creo que habría tenido mucho más sentido, que los Dragulescu estuviesen tan asesidiados y asustados no solo de los cazadores de vampiros, sino que de otro clan. Incluso que al final, cazadores y vampiros hubiesen unido fuerzas...
- Los plot twists, sobre todo el del villano, se venían venir desde muy lejos. Y me parecía muy raro que la protagonista no indagase un poco más en las cosas sospechosas que hacía antes de ser descubierto. Creo que se ha hecho poco por entender el por qué el villano es el villano.
- Por desgracia, la historia de amor me ha parecido también floja.
A rasgos generales, creo que H escribe bien y de una forma bonita. Ha habido momentos muy divertidos (a pesar de que los diálogos con chistes y coloquialismos me parecieron excesivos) y otros momentos algo más aburridos, pero es un libro disfrutable. También creo que los tres primeros capítulos de la novela no le hacen justicia al libro entero, pues luego mejora, aunque es cierto que hay mucho diálogo y poca trama.
Por lo que he leído, Infinitas (que también tenía pendiente) peca un poco de lo mismo, así que aunque voy a descartar esa lectura, este será el último libro que lea de H y estoy expectante de leer sus nuevas publicaciones o alguna más reciente para ver cómo sigue avanzando, porque buena base hay.
Que interesante ha sido el giro que le ha dado Haizea a los vampiros (me gusta mucho cuando la gente toma la idea que tenemos los vampiros y le cambia cosillas para hacerlos suyos). Aunque el estilo de historia me ha parecido algo sencillito para mi gusto, la historia es interesante y mantiene la suficiente intriga como para que quieras seguir leyendo para ver que pasa (aunque he de admitir que pille el plot twist bastante rápido la verdad, pero también hay que tener en cuenta que soy una caraculo y esas cosas me pasan mucho). Me ha gustado mucho Noa como protagonista, es muy diferente y muy refrescante poder leer desde el punto de vista de una persona en silla de ruedas y poder intuir sus anhelos y todos los problemas que surgen en el día a día (¿cómo escapar de un cazador de vampiros que te persigue cuando la ciudad no está adaptada a ti y no tienes piernas para correr?).
Creo que mi mayor problema con este libro es que tenía demasiadas ganas de que me gustase y no ha sido posible. Me llamaba muchísimo la atención y, cuando me puse a leerlo, prometía, pero no ha cumplido mis expectativas. Su punto fuerte es la representación, y es que ver a una protagonista lesbiana en silla de ruedas me parece genial e increíble. Más personajes así, por favor. Pero no he conseguido conectar con los personajes ni sus diálogos. La trama, el giro argumental y los arquetipos no son muy sutiles. Aun así, he de decir que Hache tiene potencial y probablemente me leeré historias suyas futuras. El tema de las aves en este libro es adorable. Creo que a mí me ha pillado mayor, pero si conocéis a adolescentes os recomiendo este libro para elles.
Madrid, vampiros, chicas lesbianas. Intenta romper tópicos de la vida vampiresa. Esa parte la compro. Lo que no acaba de llegarme es cómo se integran las dos familias. Menos aún ese final feliz que quiere dejar acomodadas a todas las partes pero no parece verosímil.
Quiero que me guste esta autora. Seguiré leyendo sus libros.
Me ha sorprendido mucho; es increíblemente ágil y fresca, las páginas parecían volar entre mis dedos. La forma de escribir de Haizea es directa y concisa. Algo que no me ha convencido mucho ha sido algunos diálogos que resultaban algo infantilones y, quizás, que había partes a las que les habría dado algo más de seriedad. También me hubiera gustado que se profundizase algo más acerca de la familia Dragulescu. Pero, por lo general, ha sido una magnífica lectura. Me han encantado los toques de humor que se esparecen desde los primeros capítulos hasta el mismo final (he soltado más de una carcajada). Los personajes me han parecido maravillosos, en especial la abuela Conchi🤩🤩, aunque Noa y Lili son adorables y la matriarca Iulia es una RRRREINA. También me ha hecho ilusión que estuviera ambientada en mi ciudad, Madrid; por no hablar de lo muchísimo que me ha gustado el toque fantástico, los vampiros y los dhampires, que ha creado la autora. Las escenas en las que Noa se transformaba en murciélago, yo:😱😍 Es una novela que, además, tiene representación LGBT (y yo shippeo muy fuerte) y de minusvalía; la protagonista Noa perdió las piernas en un accidente de coche. Creo que Haizea ha sabido plasmarlo a la perfección.
Aunque no soy el público ideal de Tocar el cielo, me ha gustado. Se lee rápido y fácil, la historia está muy bien contenida en sí misma, y aunque es una novela simple y sencilla me ha parecido muy entretenida. Me gusta mucho Iulia y su familia, la forma de representar a los vampiros me ha parecido interesante, y me gustan las cosas modernas. El mensaje de que Madrid (tanto la ciudad como su gente) no es accesible queda totalmente claro, aunque creo que en el principio está muy reconcentrado. El giro me lo he visto venir de lejos, pero tampoco me ha importado mucho. Lo que no me ha gustado es la actitud de Noa con Lili. Y cómo se resuelve todo eso. Vale, sí, es realista que adolescentes se comporten como adolescentes, y muchas veces les adolescentes son idiotas. Pero eso hace que me caiga mal el personaje. Al final me lo he ventilado prácticamente del tirón y me ha dejado despierte toda la noche hasta terminarlo, y hacía mucho que un libro no me hacía quedarme hasta tarde. En ese aspecto siento que he vuelto un poco a la adolescencia ^^
Me he tenido que obligar a terminarlo. Me apetecía muchísimo, y la verdad es que me he llevado una decepción bastante grande.
Me ha dado la impresión de que todos los personajes eran más caricaturas que otra cosa y la protagonista no me ha caído nada bien. He tenido claro el giro de la trama casi desde el principio y no me ha sorprendido nada.
Ah, y me parece que en un libro que intenta denunciar el capacitismo, la homofobia, el racismo... El comentario de la abuela de «ya verás como alguien se coma uno de estos, lo que pueda venir», refiriéndose a los murciélagos, sobra y es de un mal gusto tremendo.
Después de leer Infinitas, esperaba este libro con ansias, pero el libro me decepcionó. Estaba bien, no lo niego, pero, a pesar de que la idea inicial era muy buena, no se desarrolló bien. Tuve la sensación que la obra se había escrito muy rápidamente (incluso demasiado), y que las cosas se resolvieron demasiado fácil y rápidamente.
Siento que le faltaba mucho trabajo al libro y le faltaba mucha substancia, le faltaba más información, más páginas. Comparado a su otro libro, este perdía mucho.
Los personajes y la portada me gustaron mucho, eso es verdad.
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Creo que no es para mí. No me gusta el estilo; detesto decir esto, pero creo que las conversaciones se fuerzan y son artificiales para buscarle las cosquillas a la protagonista, aunque la historia prometía, y siento que hay poco avance en la trama y encuentro pocos motivos para seguir leyendo. Además, me está costando un poco leer y seguir con un libro que no me está gustando me parece contraproducente para el bloqueo lector.
“Tocar el cielo” nos muestra una fantasía urbana de vampiros con un mensaje muy bonito. El libro te engancha desde las primeras páginas y es una gran lectura para los amantes de este tipo de historias. - Noa es una chica de dieciséis años que cuando era pequeña perdió las piernas en un accidente de coche, desde ese momento su vida ha estado ligada a una silla de ruedas a la que ella siente como parte ya de su cuerpo. Aunque a sus amigos y familiares más cercanos no puedan llegar a entender lo que es vivir en un mundo que no está preparado para personas como ella. Un día cualquiera, Noa percibe un olor que le lleva a perseguir a un chica hasta una calle, para al día siguiente recibir un folleto en donde la invitan a una reunión de lo que ella entiende como un secta. En su afán por defender al mundo de la injusticia decide ir para decirles unas cuentas cosas, pero acaba siendo ella la sorprendida cuando descubre que en realidad no hay ninguna congregación, sino que es un clan de vampiros que quiere que se convierta en uno de ellos. - Desde el principio, prácticamente, me enganchó. Es una fantasía urbana de vampiros pero que no es como otras historias de vampiros por lo que es muy interesante conocer y ver como se forma todo este universo, lo que esconde, etc. Siendo sincera, yo nunca he leído libros de vampiros como tal (lo máximos cazadores de sombras que tiene vampiros, pero no es de ellos), sino que he sido más de ver series de estas criaturas. Uno de mis universos favoritos es el de crónicas vampíricas, el cual es muy grande, por lo que estoy muy familiarizada con la forma de vampiros que tiene este serie. Así que sí, ha sido complicado para mí “aceptar” que los vampiros de esta historia fueran de diferente forma, pero aun así me ha gustado ver que todo estaba muy bien creado y que tenía sentido todo el universo. También el que se ambientara en Madrid me ha gustado mucho, porque al final es mi ciudad y pues conocía la mayoría de los lugares en donde se ambientaba por lo que eso ayudaba a que yo me metiera más en la historia. Con esta novela sí que me gustaría destacar la gran diversidad que se respira durante todo el libro. No solo se reivindica la diversidad sexual, sino cualquier tipo de diversidad. De forma natural en las conversaciones salen temas y comentarios que te hacen dar cuenta de muchas cosas. Especialmente me gustaría destacar el hecho de que la protagonista va en silla de ruedas y esta novela me ha hecho pensar y darme cuenta de que realmente muchos sitios y en realidad el mundo no tiene en cuanta a la gente con discapacidad. Es como que hay un mínimo de caso, y en verdad nadie puede entender lo que les ocurre, pero tenemos que hacer un esfuerzo para cambiar ciertas cosas. - Si queréis saber algo más, la reseña completa está aquí: https://www.instagram.com/p/CCbj8I0lYRr/
Siento que en vez de ser para jóvenes adultos, el tono de esta historia es más como para adolescentes (quitando o modificando algunas cositas) así que siento que eso era lo que sentía "raro"
La historia es simple: Noa es una chica la cual es abordada por un clan de vampiros para invitarla a que se convierta en uno. ¿Por qué aceptaría? Ustedes se preguntarán: sucede que Noa no puede caminar. Un accidente le arrebató sus piernas y ahora envidia a los pájaros y ser vampira le daría la oportunidad de convertirse en murciélago y pasear por los cielos.
El problema es que así como hay vampiros, pues están también los cazadores y ella tendrá que decidir qué le conviene.
Siento que el libro no es malo, pero se pasa un poco de "social". Noa recalca mucho el que las ciudades (Madrid en este caso) no están construidas para gente con movilidad reducida y esto llega a ser un poco cansado. Y miren que estoy de acuerdo y que muchas de las cosas que leí me pusieron a pensar en como podría ayudar o no estorbar en mi entorno, pero es que después de decirlo 19 veces, ya la 20 es cansada.
Pero aun así, sentí que si estuvo entretenido. Por momentos me estresaban las decisiones de Noa pero bueno, malo malo no fue
Es ciencia ficción, es costumbrismo, es una relación adorable entre dos chicas adolescentes, Noa y Lili. Es una historia sobre aceptación, tanto en el entorno familiar, como de la propia existencia y de como asumir las consecuencias de los propios actos. Es amor, mucho amor. Y vampiros, muchos vampiros, tan majos que podrían llegar a enamorarte.
Y eso es porque en esta trepidante obra, los vampiros esisten, y se ocultan en una vieja casona en Madrid. Me ha impresionado la forma tan bonita que tiene Haizea de describir los paisajes, bañados en luz y bajo las estrellas, los árboles, los pájaros, los pequeños detalles. El deseo de volar que se mezcla con otro deseo aún más puro, pero eso tendréis que leerlo para saber lo que es.
Tiene magia, que no es solo por el tema que trata, sino por la forma en que se expresan los sentimientos y las acciones. Hay algunas frases que me han dejado queriendo leer mucho más de la autora, por la poesía que desprenden, por su sensibilidad, su crudeza, y sus grandes dosis de realidad, a pesar de estar hablando sobre vampiros.
Ha sido una lectura un tanto aburrida principalmente porque he cerrado el libro y no sé nada de Noa, qué le gusta, qué pasiones tiene, cuáles son sus sueños, qué miedos tiene... Sé un poco de ella, pero no suficiente para conectar y no hay evolución alguna - o no he sentido que la haya - durante el transcurso de la novela.
La relación de Noa y Lili se me ha hecho un poco sin más, me ha recordado a cuando leía fanfics (no pun intended, amaba y amo leerlos) ya que los dos personajes se gustan un poco porque sí, porque toca. Sobretodo por parte de Lili hacia Noa, me surge una duda: cuándo empezó ese amor?, ya que no me quedó nada claro durante el transcurso de la historia.
Por otro lado, me gusta el enfoque moderno a los vampiros, me gusta mucho el personaje de Iulia y me gusta el villano de la novela, ya que tiene un por qué a sus acciones. Aún así, siento que se podría haber explotado muchísimo más, siento que está hecho un poco a prisas y que te dan mucha información de golpe y luego pasan capítulos donde no pasa literalmente nada o las cosas que pasan podrían no pasar y no cambiaría nada de la historia.
Creo que la forma que tiene Haizea de escribir es muy amena y me leí el libro bastante rápido. Seguramente seguiré leyendo libros suyos porque creo que tiene muchísimo potencial.
Después de leer Infinitas tenías muchas ganas de leer el siguiente libro de la autora y Tocar el cielo me ha sorprendido para bien. El estilo inconfundible de Haizea lo podemos encontrar aquí casi intacto, aunque con cierta evolución desde la anterior historia. Los diálogos frescos, las frases cortas y directas, su forma tan plástica de describir y unos personajes bien definidos son sus rasgos más identificables en su forma de escribir, que hacen que la lectura sea ágil y muy llevadera, justo el tipo de libro que necesitaba ahora mismo. En esta ocasión, nos encontramos con una trama de vampiros que mezcla a la perfección la ciencia ficción con algunos toques de costumbrismo, algo que no se suele ver en este género y que son más que bienvenidos. Se lo recomiendo a todos los que quieran pasar un buen rato leyendo, que necesiten esbozar alguna que otra sonrisa y cerrar el libro con el corazón calentito. Aquí encontrarán todo eso y mucho más.
El principio me pareció un poco lento pero en cuanto se descubre el origen del aroma que percibe Nora, las cosas empiezan a avanzar y cada vez nos enteramos de más detalles inesperados: la existencia de un clan de vampiros, las decisiones que debe tomar la chica y la forma en la que afectarán su futuro y el de su familia.
Mi personaje favorito es la abuela Conchi quien además de tener más secretos que una abuela común, tiene una forma muy tierna de tratar a su familia y en especial a Nora: no solamente hace su mejor esfuerzo por comprenderla y apoyarla sino que está ahí para hablar con ella como una adulta hacia otra.
En cuanto a los padres de Nora, no es que actúen de mala fe sino que tienen tantas cosas en su propia mente que reaccionan hasta casi el desenlace.
Una historia sobre crecer, la familia y el primer amor.