Inspirada en sus propias vivencias en la Antártida, María Carro nos da la posibilidad de ingresar a un mundo desconocido, donde la naturaleza implacable marca el ritmo de vida. A través de su relato, conoceremos las aventuras que vive en el continente blanco una niña que forma parte de la primera dotación de familias que pasa un año entero en la base Esperanza.
Bello relato dividido en capítulos, con descripciones del paisaje y la fauna antárticos. No hay conflicto, solo una crónica y descripciones desde la óptica de una niña que inverna con su familia en base Esperanza. El texto es sencillo, pero luminoso. Lo disfruté mucho. La relación de la niña con el perro Poncho me enterneció.
Este libro me dejó taaaaan maravillada con todas las historias narradas a través de los capítulos. Parece un cuento y es una locura que haya sido la experiencia de vida de alguien. Este libro es pura dulzura.