La manera en la que el tiempo pasa y las vidas suceden: "Da dolor" es un libro sobre el modo en que la poesía nos cobija y nos explica, nos ofrece las claves para construir nuestros recuerdos y entender qué ocurre. "Da dolor" conversa con "Las órdenes", y retoma algunos de sus motivos ùlos cuidados, nuestra función en el organigrama familiarù a la vez que se cuestiona el papel que se asigna a los hombres y el que recae en las mujeres. Poemas que se enfrentan a aquello de lo que no se puede hablar y de lo que no se habla, porque la realidad de la desaparición procura demasiado dolor; esa experiencia universal que se nos oculta, y que descubrimos cuando se presenta como inevitable. Una sacudida que desemboca en la pregunta sin respuesta: ¿por qué nadie me contó que la ausencia iba a ser así?
Pilar Adón nació en Madrid el 12 de octubre de 1971.
Estudió Derecho en la universidad Complutense de Madrid y se especializó en Legislación Medioambiental.
A los diecisiete años ganó su primer premio literario en RNE-R3 con un relato breve. En 1995 empezó a publicar relatos en revistas literarias como La Hora Feliz, El Pájaro de Papel y Píntalo de Verde, de Mérida.
Es autora de los libros de relatos Viajes inocentes, y de las novelas Las hijas de Sara y El hombre de espaldas.
En el año 2007 fundó con Enrique Redel y Laura Calvo la Editorial Impedimenta. Desde entonces realiza labores de asesoría literaria y gestión de derechos para dicha editorial.
Ha publicado relatos y poesía en distintas revistas y suplementos literarios: Babelia, ABCD, Público, Eñe, Brèves, Turia, Müsu... Y en formato virtual: Literaturas.com, Ariadna r-c, Fósforo, Impracabeza o Aviondepapel.com.
Ha sido incluida en diversos volúmenes de relato. Entre otros: 22 Escarabajos (Editorial Páginas de Espuma, 2009); Frankenstein (451 Editores, 2008); Contar las olas (Editorial Lengua de Trapo, 2006); Antología de cuentistas madrileñas (Ediciones La Librería, 2006); Todo un placer (Editorial Berenice, 2005) o Ni Ariadnas ni Penélopes (Editorial Castalia, 2002) y Forma parte de las antologías poéticas Los jueves poéticos (Ediciones Hiperión, 2007); La voz y la escritura (Sial Ediciones, 2006); Hilanderas (Ediciones Amargord, 2006) y Todo es poesía menos la poesía (Editorial Eneida, 2004).
Participó en la Primera Exhibición Internacional de Poetas Contemporáneos de la Universidad St. Thomas de Fredericton, Canadá, con el poema Parábola y en los IV Encuentros Hispano-Peruanos de Jóvenes Narradores.
Actualmente ejerce la crítica literaria en el suplemento cultural Caballo Verde del diario La Razón.
A veces el miedo finge no estar. Pero es materia orgánica, doble piel. Dejadme recordar. Mirar atrás no puede ser un pecado tan grande. El tiempo y su tragedia. Admiradora del éxtasis de huir. Prefiero la amabilidad en este momento a lo objetivo. Así que miénteme un rato. Consuélame antes de marchar. Eso espiritual que ves en mí es pena. La inexperiencia de antes frente a la ocultación de ahora. Para qué seguir puede ser la pregunta más incorrecta, pero es la única. No dar con una respuesta racional y a la vez compasiva: he ahí la peor tortura.
Versos robados y unidos a capricho de este humilde lector con el único fin revelar la enorme belleza y lucidez de este pequeño gran libro.
En general me ha gustado, tiene imágenes poéticas muy bellas y potentes, pero a veces me he perdido en la estructura del libro (quizá no me ha pillado muy despierta) y se me atragantaban un poco la concatenación de oraciones con punto y seguido.
No es mi estilo de poesía favorito, pero es una buena lectura.
Da dolor es el nuevo poemario de la autora Pilar Adón, y continua en la línea del anterior. Pero a diferencia de en “las órdenes”, aquí nos encontramos temas más variados, pero con el mismo resultado angustioso y desolador.
No soy una entendida en poesía. No está entre mis lecturas frecuentes y no me veo lo suficientemente preparada para juzgar la calidad literaria de esta obra u otras similares. Pero sí que puedo decir que me ha gustado, aunque algo menos que su predecesora. Eso se debe, sobre todo, a que la lectura de estos poemas me ha resultado compleja, difícil de entender y con varias referencias desconocidas para mí. Además, en esta obra la sonoridad y el ritmo se han visto afectados de tal forma que da igual que los leas en voz alta o no, tienes constantemente la sensación de que algo rompe el equilibrio en la poesía.
Como dije anteriormente, Da dolor, tiene una temática más diversa y densa, complicada de leer y de comprender. Y es que en esta recopilación de poemas, Adón nos habla sobre la pérdida de un ser querido, la desolación del tiempo perdido, la huida de la juventud y la inevitable vejez que nos señala a la muerte como final del camino. Como el título, sus temas y la poesía que los envuelve, se transforman en instrumentos incisivos y punzantes que acaban desgarrando poco a poco el alma del lector.
En suma, Da dolor, es un recordatorio de nuestra limitada existencia y de que, según te vas haciendo mayor, las pérdidas superan a las ganancias. Intenta dar una visión dolorosa y justa de la vida humana, para hacernos comprender que cada segundo en este mundo, es lo más valioso que cualquiera de nosotros podemos tener.
Los motivos que nos llevan a la lectura de un libro son inescrutables. En mi caso, yo buscaba consuelo para el dolor entre la belleza que encierra la poesía en forma de palabras. Y algo de eso he encontrado en estos versos difíciles, inescrutables a veces, y de una extraña belleza.
Tenía miedo de tocar viejas heridas, que la ausencia —en mi ausencia— aprovechara para abrirlas y recordarme lo que duele que aquello que creías parte de tu piel, se retire con la pagajosidad punzante del esparadrapo que deja grumos de su moco gris en ti.
Creía que leer a Pilar iba ser dar un paso atrás y tropezarme con todo el desorden que dejé en el camino. Volver al caos del rompecabezas esparcido por mi memoria, intentar de nuevo —inútilmente— volverlo a montar.
Tenía tanto de miedo de su escritura, de sus versos haciendo ruido en el recuerdo que posponía leer su poemario una y otra vez. “Todavía no, no es el momento”, “todavía duele, no estoy preparada”, “ya no duele, pero sigo sin estar preparada”.
Pero hay lecturas que simplemente suceden, en un determinado momento, sin tener ningún motivo, y entonces te preguntas: ¿por qué no la leí antes? ¿De qué tenía miedo?
No puedo desvelar mucho más, solo deciros que seáis valientes y leáis “Da dolor”, y que sobre todo, abracéis ese dolor que os pertenece y hagáis por mirarlo de otro modo. Yo seguiré leyendo a Pilar porque menudo descubrimiento ha sido.