El libro divido en "Religión" y "Misticismo" nos embarca en un viaje cronológico (a veces no tanto) de la espiritualidad de la poeta. La búsqueda de la religión personal es un viaje de múltiples desvios, tan heterogéneo que no existe vivencia estatica, asi lo proyecto en el viaje personal de la poeta sobre su religiosidad.
Naciendo con biblia en mano, crece y se desarrolla en una gama religiosa que atraviesa el Atlántico para referirse al budismos, misticismo, judaismos, etc. Ser testigos de dicho viaje es un boleto imprescindible para los admiradores de Mistral.
Pero extrapolando dicha vivencia al ámbito personal personal, este libro, a pesar de su brevedad, toma bastante tiempo leerlo, y es por la reflexibilidad que compromete al lector. No pude plantarme indiferente a medida que leia la prosa, no podía no determe a pensar sobre sus concepciones misticas y religiosas. Sin duda es un texto que toma su tiempo leer, te infunde bajo su umbral, otorgandole plasticidad a tus actuales creencias.
Te hace debatir, replantear y considerar temáticas propias y lejanas, aquellas que al ojo occidental (enturbado en cristianismo y catolicismo) les parecen extrañas e inverosimiles.
Me ha encantado, es un texto sumamente reflexivo. Además, nos logra acercar un poco más a Lucila... cuya temática religiosa me era completamente ajena. Ahora veo que es una mujer infinita y completa, humana.